Poco más de un kilómetro de distancia separaba el puerto de La Hiruela y La Puebla, partiendo en dos la Sierra del Rincón, hasta hoy. La nueva carretera M-811, a 1.420 metros de altura, acaba con la división de la segunda reserva natural de la biosfera de Madrid, que alberga una de las joyas naturales de la región: el Hayedo de Montejo.
La mancomunidad de la Sierra del Rincón está integrada por
Horcajuelo,
Montejo,
Prádena,
La Hiruela y
La Puebla. Los tres primeros distan apenas un kilómetro unos de otros, pero los dos últimos, a pesar de estar separados por una distancia poco mayor, sólo podían comunicarse por una única carretera que obligaba a dar un rodeo de
45 minutos por trazados secundarios. Este, y las retenciones de tráfico en carreteras de poca anchura provocadas por las visitas estivales al bosque de hayas más meridional de Europa, un
tesoro para todo el continente.
Silvia Nogal y Teresa Mateo, concejales de La Puebla, lo saben, porque vivir en una reserva natural tiene sus ventajas, pero también tremendos inconvenientes especialmente relacionados con el
transporte. En primer lugar, relatan a
Madridiario pisando el firme recién estrenado, el autobús que une
Buitrago de Lozoya con los municipios de la mancomunidad se encontraba en una encrucijada y obligaba a realizar dos trayectos, uno hacia La Hiruela y otro hacia La Puebla.
"Ahora la idea es crear una línea circular que aproveche la M-811 y comunique los cinco pueblos", avanzan. Esto permitirá que los vecinos se muevan libremente por su zona, pero el beneficio no se queda ahí, ya que las
quitanieves tan habituales en esta altitud los días de invierno, aumentarán su efectividad al acortar su de desplazamiento en ambos puertos. La seguridad también ha sido una prioridad:
guardarraíles para motoristas y la nueva
señalización 'Vía M' para todos los conductores.
Retenes forestales
La M-811 proporciona a la Hiruela una segunda salida por carretera hacia la Nacional I en medio de un paraje serrano espectacular. Hasta ahora, si la carretera a Buitrago quedaba cortada, los vecinos quedaban aislados. Tras la inauguración, ya existe una vía alternativa. Esta opción multiplica las posibilidades de los retenes forestales, bomberos y servicios de seguridad o de emergencias sanitarias.
Germán, jefe forestal de la zona, lo confirma a
Madridiario: "Los que más la usaremos seremos nosotros. Ahorramos casi una hora de viaje, y eso si se produce un
incendio en una zona de tan alto valor ecológico es un mundo".
Germán sabe bien del potencial de la Sierra del Rincón, ya que sus informes y los del cuerpo de agentes forestales regional fueron vinculantes para decidir cómo se protegía el monte de una carretera construida en pleno paraje protegido, la gran pega de las organizaciones ecologistas al trazado.
Cuidado de flora y fauna
El consejero de transportes,
José Ignacio Echeverría, inauguró este martes la nueva carretera recorriendo a pie los 1.200 metros que ahora unen los puertos de La Hiruela y Puebla acompañado de los alcaldes de la mancomunidad, el viceconsejero de Transportes,
Luis Armada, y el director general de Carreteras,
Borja Carabante. Echeverría puso el acento en como una obra "que puede parecer modesta" satisface "una
necesidad histórica" de cinco municipios, realizada además con el respeto que se merece una reserva de la biosfera como la Sierra del Rincón.
En el territorio de la mancomunidad de la Sierra del Rincón, de alrededor de 15.000 hectáreas, habitan
corzos,
jabalíes, conejos de monte, culebras, víboras y el
águila real. La flora es igual de rica:
hayas, pinos,
brezo, robles, escoba negra, jaras, acebos y manzanos y cerezos silvestres. La
Consejería de Transportes, en su papel de gestora, tuvo que
tomarse muy en serio la integridad de una zona protegida por la Unión Europea antes de permitir la entrada de las máquinas. Así, los ejemplares de flora autóctona fueron trasplantados lejos del asfalto de la nueva carretera.
Para la fauna se han creado pasos subterráneos amplios a fin de permitir la circulación de las especies por su hábitat natural y sus zonas de cría. A los lados de la M-811, una valla perimetral protege la carretera de entradas accidentales y a un extremo y otro dos
pasos canadienses pensados para que los animales no puedan cruzar flanquean el asfalto.
Además, se ha tenido especial cuidado en plantar un número suficiente de las especies arbóreas de las que se alimenta la
mariposa Parnassius Apollo, un ejemplar de alto valor para la zona.