El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), aprobado en julio de 2006, contempla la edificación de 8.647 viviendas, entre chalets unifamiliares y bloques de dos y tres alturas con planta bajo cubierta, distribuidas por varias zonas del municipio. De esas viviendas, el 55 por ciento iba a contar con algún tipo de protección.
El plan también incluye la construcción de una nueva circunvalación, la mejora del aparcamiento de la estación de cercanías de La Navata, un nuevo polígono industrial, un centro de ocio y un campo de golf.. En total, el nuevo planeamiento contemplaba más de 750.000 metros cuadrados de equipamientos y más de 400.000 metros cuadrados de infraestructuras. Sin embargo, de momento, el Plan General de Ordenación Urbana de Galapagar está a la espera del informe medioambiental del Ejecutivo Regional.
Mientras se cumple este trámite, el plan ha desatado una batalla política dentro del municipio, cara a las próximas elecciones. Para los socialistas, la construcción de tantas viviendas "supondría un crecimiento excesivo, pues se llegaría a 70.000 habitantes, frente a los 32.000 que viven ahora en Galapagar". Según la portavoz de este grupo municipal, Carmen Toledano, "el municipio no tiene tanta capacidad de absorción, ni dispone de las infraestructuras necesarias".
Pero no es la única pega al Plan que encuentra la oposición. La Confederación Hidrográfica del Tajo ya advirtió en un informe de las dificultades de suministro de agua que habría con la llegada de los nuevos vecinos a los desarrollos urbanísticos previstos. Sin embargo, el tercer teniente alcalde, concejal de Obras Públicas, y anteriormente también concejal de Urbanismo, José Luis Bautista, asegura que "este punto es inexacto, ya que la Confederación no tiene competencias en materia de suministro, y quien la tiene, el Canal de Isabel II, no ha dicho nada al respecto".
Otro punto en contra es el posible impacto medioambiental que el PGOU podría causar en el municipio. Y es que el 72 por ciento del suelo de Galapagar es protegido, ya que cuenta con dos parques regionales: el de la Cuenca Alta del Manzanares y el del Curso Medio del Guadarrama. Toledano recalca que "se debería haber incorporado en la documentación del plan los informes de los parques regionales, algo que no ha hecho el Ayuntamiento, por lo que no se sabe de qué manera puede influir".
Al respecto, el ex concejal de Urbanismo responde que "no se ha tocado ninguna zona protegida", y añade que en el nuevo plan "están incluidos cerca de 700.000 metros cuadrados de zonas verdes de uso público, lo que supondría un 40 por ciento más de lo que estipula la Ley del Suelo de la Comunidad”. Bautista recuerda que el urbanismo de Galapagar se había regido hasta la aprobación del plan por unas normas subsidiarias que databan de 1976.