Para el responsable autonómico, "la sociedad madrileña es muy abierta y tolerante" y "cualquier norma que genera la crispación entre los ciudadanos es mala". En este sentido, opinó que "la inmensa mayoría de los ciudadanos está de acuerdo en respetar la libertad del fumador así como en garantizar y respetar espacios para los no fumadores, pero que nadie se sienta perseguido".
"La historia no es prohibir. Es educar, convencer y ayudar", declaró Lamela, quien destacó en este punto la financiación de tratamientos de deshabituación tabáquica que recoge el decreto madrileño. Precisamente, la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, confirmó hoy que el Gobierno ha interpuesto recursos contencioso-administrativos contra los desarrollos legislativos realizados sobre la Ley Antitabaco por los gobiernos de La Rioja, Valencia, Castilla-León y Madrid.