Carmen M. Gutiérrez | Lunes 18 de mayo de 2009
El Ayuntamiento de Madrid aprobará este mes incrementar su deuda en 1.107 millones de euros hasta superar los 7.100 millones, contando también los de la empresa Calle 30. El objetivo es poder asegurar el pago a los proveedores en los próximos años.
El delegado de Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Juan Bravo, desgranó este lunes los detalles del plan de saneamiento económico que se aprobará este mes. Un decreto del Gobierno central dio permiso en abril a los consistorios para convertir sus déficits de tesorería en deuda y así facilitar el pago a proveedores, lo que en el caso de la capital supone aumentar en 1.107 millones su deuda.
Con esta operación, el Ayuntamiento pretende pagar a sus proveedores dentro de los límites que marca la legislación y asegurarse de que el remanente de tesorería sea positivo. En concreto, se convertirán en deuda los 700 millones pendientes de 2008 y 362 de 2009, con lo que el Consistorio deberá un total de 4.729 millones de euros, según los cálculos de Bravo. Este dinero se comenzará a devolver en 2012.
A la deuda propia del Consistorio, hay que sumar además la que tienen algunas empresas públicas dependientes del Ayuntamiento, como
la de Madrid Calle 30, la más abultada de todas, con 2.397 millones en 2008. Así, los madrileños deben más de 7.100 millones, de los que este año está previsto que se paguen unos 300 por el soterramiento de la vía de circunvalación.
Madrid 2016 queda fuera
Estas son las cuentas del plan de saneamiento sin contar que Madrid puede ser elegida en octubre organizadora de los Juegos Olímpicos de 2016, como advirtió durante la comisión de Hacienda el edil de IU Daniel Álvarez. Para Bravo "sería absurdo contemplar una inversión que no es segura". Solo costear la Villa Olímpica constaría más de 800 millones -para lo que el Ayuntamiento ha empezado a crear un fondo con cargo a la deuda municipal-, lo que supondría tener que revisar el plan.
Tanto IU como PSOE, que votaron en contra del documento, criticaron que el Gobierno municipal es demasiado optimista con la evolución de la crisis y mostraron su preocupación por que la reducción del gasto en los presupuestos pueda afectar a los servicios sociales. El portavoz socialista de Hacienda en el Ayuntamiento, Pablo García Rojo, reprochó al edil popular haber incumplido los planes económicos anteriores. Bravo lo achacó al "incremento de inversión de Madrid Calle-30" y a la crisis.
TEMAS RELACIONADOS: