Por otro lado, Jiménez apuntó que una de las razones fundamentales de esta marcha es que existen "tres millones de viviendas vacías en el Estado español y no se les da un uso social"."Este tipo de viviendas deberían ser grabadas como un bien de lujo y habría que establecer una bolsa de alquiler público de inmuebles para dar cabida a las necesidades de vivienda", señaló.
A su juicio, muchos de los pisos que son rehabilitados "pasan a formar parte del mercado de vivienda libre y no existe, por consiguiente, una política global" en este campo. Asimismo, el portavoz de la asamblea estatal manifestó que una de las causas del encarecimiento de los precios de los pisos es "corrupción política, donde todos quieren meter mano".
La asamblea "quiere expresar con esta acción que sigue sin cumplirse el artículo citado de la carta magna, que garantiza el derecho de todos los españoles a disfrutar 'de una vivienda digna y adecuada'", norma que "obliga, además, a todos los organismo públicos a impulsar su cumplimiento", indicó.
Protesta en otras ciudades
La manifestación estuvo secundada con protestas similares en 56 ciudades de todo el país, como Barcelona, Zaragoza, Sevilla, Jerez, Santander, Murcia, Cáceres, Salamanca, A Coruña, Vigo, Oviedo, Gijón, Huesca, Mallorca, Tenerife, Badajoz o Cáceres, entre otras.
Según los organizadores, el objetivo de todas ellas era lograr unas marchas "masivas y simultáneas" que desbordaran "la capacidad de aguante y manipulación" de los políticos, por lo que advirtieron que "en tiempos pre-electorales, de promesas, de mentiras", los que "no han hecho nada" intentarán convencer a los ciudadanos de que "a partir de ahora sí se van a tomar en serio el problema de la vivienda, sí van a actuar y sí van a defender los derechos que el mercado les ha hecho olvidar".
Por otra parte, miembros de la Asamblea contra la Precariedad y por una Vivienda Digna durmieron el pasado miércoles al raso en la confluencia de la Gran Vía y la Plaza de Callao de Madrid para reiterar que "mientras las administraciones públicas y los partidos políticos siguen inmersos en sus crispaciones particulares" los jóvenes siguen "en la calle y lo que es peor, sin propuestas sólidas para atajar el problema de la vivienda".