Zabía destacó que los edificios que este viernes comenzaron a levantarse contarán con mejoras de arquitectura sostenible "que permitirán reducir el consumo energético de las viviendas". Asimismo, indicó que el primer factor que se ha tenido en cuenta en la edificación de las viviendas ha sido su orientación y distribución, "de forma que se aproveche la radiación solar para calentar las estancias principales en invierno y las corrientes de aire para mejorar la ventilación y evitar el recalentamiento de áreas que reciban con más intensidad la luz del sol en verano".
Según la consejería de Medio Ambiente, estas corrientes de aire combinadas con los árboles y jardines que ocuparán las zonas comunes servirán como un "autentico sistema de climatización natural" de las urbanizaciones, así como de barrera acústica frente al ruido del tráfico rodado.
Asimismo, todos los edificios contarán con sistemas de captación de energía solar térmica para la producción de agua caliente sanitaria instalados en las azoteas, que aprovecharán la orientación sur para obtener el máximo rendimiento. Por último, las áreas comunitarias estarán compuestas por zonas de juego infantiles, junto con jardines con plantaciones de fácil mantenimiento.