Se estima que el grupo tenía capacidad para producir 341.280 copias al mes y el decomiso realizado está valorado en 609.470 euros, según las estimaciones de los peritos de la Comisión Antipiratería del Ministerio de Cultura.
La investigación se inició hace dos semanas en el marco de una operación más amplia que tiene como objetivo la piratería llevada a cabo por ciudadanos asiáticos. A este respecto, la policía advirtió que se ha constatado la existencia de organizaciones de crimen organizado, integradas principalmente por ciudadanos chinos, perfectamente estructurados y jerarquizados, que, además, cuentan con una extrema especialización en sus actividades delictivas, lo que dificulta en gran medida su seguimiento.
En los delitos contra la propiedad intelectual cometidos por estas redes, un responsable de la organización controla a varios grupos, que a su vez están especializados en una actividad concreta. Unos se centran en la producción de discos, otros en la falsificación de las carátulas, otros distribuyen las copias a los grupos de vendedores y otro miembro del grupo se encarga de cobrar el dinero. Los controles que ejercen sobre los miembros de la organización son muy fuertes y no pueden abandonar el grupo.
La policía recordó que el mes pasado, y fruto también de la colaboración entre las mismas unidades policiales, se consiguió la desarticulación de otra célula de ciudadanos asiáticos asentada en Getafe. En esta ocasión se detuvo a otras cuatro personas de origen chino y se incautaron alrededor de 35.000 discos, 3 torres de grabación con 24 grabadoras y miles de carátulas falsificadas.