Los primeros indicios apuntan que el escape de gas pudo deberse a una mala combustión de la caldera. Un portavoz de Gas Natural ha afirmado que los técnicos precintaron la caldera el 11 de diciembre de 2008 al detectar varios defectos en dicha instalación, por lo que sus inquilinos pudieron haber hecho uso de ella de manera imprudente.
Los hechos tuvieron lugar en torno a las 00.30 horas de este martes en la cuarta planta del edificio, situado en el número 5 de la citada calle. Sus inquilinos advirtieron un fuerte olor a gas en la casa y empezaron a sufrir fuertes mareos, por lo que llamaron al teléfono de Emergencias 112.
Al lugar acudieron los bomberos municipales y una ambulancia del Samur-Protección Civil, que atendió a los dos niños, de 1 y 5 años, a su madre y a otras dos personas mayores que vivían en el mismo piso. Todos sufrían una leve intoxicación por monóxido de carbono.
Los adultos fueron dados de alta en el lugar, mientras que los pequeños fueron trasladados al Hospital Ramón y Cajal para una observación más exhaustiva.