Opinión

Guti, la gran mentira blanca

Ángel del Río | Jueves 09 de abril de 2009
José María Gutiérrez “Guti” es la gran mentira blanca en la historia del Real Madrid. Porque es mentira que haya demostrado ser un superclase, el Zidane español; no ha podido demostrarlo porque su titularidad ha sido siempre efímera. Es una leyenda urbana que Guti sea uno de los jugadores con más clase del fútbol español, y es una leyenda urbana porque la realidad es que cada temporada, cada año, se decía que sería la de su explosión como gran jugador, y luego esa explosión se ha quedado en fuego de artificio. “Guti” tampoco es el ejemplo del superclase incomprendido, la víctima de la mala visión de otros. Desde que se vistió de blanco, siendo un juvenil, hasta ahora, han pasado por el Real Madrid muchos entrenadores, muchos, y ninguno de ellos le ha considerado y le ha hecho titular indiscutible.

O todos han sido unos ineptos que no han sabido comprender y explotar las cualidades del jugador, o es que “Guti” en realidad es una gran mentira futbolística y no pasa de ser un futbolista interesante que luego no interesa a la hora de darle largo recorrido, de hacerle pieza fundamental del equipo. Ahora, a sus 31 años, muchos siguen pensando que es una promesa de futuro, pero el futuro tiene ya fecha de caducidad y se hace tarde para muchas cosas, entre ellas, para demostrar que se es figura mundial cuando durante más de 12 años no ha podido demostrarse.

Eso de que “Guti” es una víctima maltratada por su propio club, por su propia afición, es otra mentira ancha y larga. “Guti” ha sido, y es, uno de los jugadores mejor pagados del Real Madrid, y por tanto, de España, y desde luego, el mejor pagado de todos si se divide su ficha por los minutos que juega cada temporada. Ha tenido la suerte de caer en un equipo que le ha pagado muy bien por tenerle como eterna promesa de futuro, como la estrella que algún día tenía que revelarse, aunque ese día no llegara. Y a pesar de no jugar habitualmente, ha seguido en el equipo, quizá porque ha querido, o quizá porque ningún otro equipo ha querido pagar por él lo que el Madrid pretendía cobrar.

Un gran jugador en potencia puede pasar inadvertido para los distintos técnicos de su propio club, pero no para el resto de técnicos del mundo, y no hay constancia de que ninguno se haya empeñado, haya perseguido y pujado por hacerse con sus servicios. Eso de que ha rechazado ofertas supermillonarias es otra de las grandes mentiras que rodean el mito de barro del madrileño. No entro en su vida personal, en su forma de vestir o de comportarse fuera del campo. No me importa, pero como aficionado y seguidor del club merengue, puedo decir que “Guti” no es lo que aparenta y lo que le hacen aparentar algunos; que ha cobrado más que rendido en su larga etapa en el Real Madrid; que en el campo le ha echado mucha raza cuando menos necesario era, y eso le ha acarreado más de una expulsión, con el natural perjuicio para su equipo; que ha hecho más gestos victimistas de los que aconsejaba su situación.

En fin, en definitiva, que sin “Guti” el Madrid habría conseguido los mimos objetivos deportivos, ahorrándose su ficha. Siempre ha sido, y sigue siendo, la gran mentira blanca.

TEMAS RELACIONADOS: