El escrito de acusación de la Fiscalía señala que el día 27 de junio de 2004 la imputada Agnieszka K., "que se encontraba embarazada de casi nueve meses", se puso de parto pasadas las 14.00 horas cuando se encontraba en su domicilio de la calle Ciriaco número 6.
Tras nacer su hija viva, la acusada "procedió a golpear a la recién nacida en la cabeza, ocasionándole la muerte por traumatismo craneoencefálico cerrado". El fiscal considera los hechos narrados constitutivos de un delito de asesinato en el que concurre la circunstancia agravante de parentesco, por lo que solicita 18 años de prisión para la madre. El caso será juzgado por un jurado popular de la Audiencia de Madrid entre el 21 y el 28 de marzo.