"Ahora sé quien es, después de tres años", ha dicho y añadió que ahora estaba "segura". La testigo vió por primera vez la foto de Ouhnane en un libro de su propiedad sobre el 11-M que aportó ante el tribunal.
Por otra parte, el testigo protegido S-27, que viajaba en uno de los trenes donde explotaron las bolsas-bomba y que reconoció al acusado por la autoría material Jamal Zougam se ratificó hoy del testimonio prestado ante la policía y afirmó que éste introdujo una bolsa de deportes en el vagón del tren en el que viajaba. No obstante, reconoció que no recuerda si viajaba en el piso de arriba o el de abajo del tren.
A preguntas de la fiscal Olga Sánchez el pasajero del tren especificó que se encontraba ese día en la planta superior del vagón, dato que incluso confirmó en una aclaración realizada por el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez. No obstante el abogado defensor de Zougam, José Luis Abascal, le recordó posteriormente que en la declaración prestada en comisaría constaba que el testigo viajaba en la parte inferior del vagón.
Abascal mostró de este modo una contradicción en el testimonio que provocó en el pasajero una reacción inmediata. "Había transcurrido dos días y ahora dos años, ahora mismo no me acuerdo si estaba en el piso de abajo o en el piso de arriba", indicó airadamente y se remitió a lo declarado ante la policía.
Declara la familia de Bouchar y Afalah
Mohamed Bouchar, hermano del acusado Abdelmajid Bouchar y que huyó de la policía el 3 de abril de 2004 la tarde en la que se suicidaron siete terrorista, afirmó desconocer de dónde obtuvo el dinero para mantenerse huido de la justicia hasta su detención en Sarajevo en 2005.
Bouchar se encontraba en el piso de Leganés el 3 de abril, día en que se produjo el suicidio de los siete terroristas islamistas en la vivienda de la calle Carmen Martín Gaite, y según considera acreditado la Fiscalía, huyó cuando detectó la presencia policial al bajar a tirar la basura.
Por su parte, el padre de Mohamed Afalah, huído de la vivienda de Leganés donde se suicidaron siete terroristas islamistas el 3 de abril y al que se considera muerto en Irak, ha dicho que "de momento" no sabe si "de verdad está muerto o vivo".
El padre de Afalah, Ahmed, relató que recibió una llamada de su hijo el 12 de mayo de 2005 a su móvil personal en la que una persona que identificó como su hijo. "Soy tu hijo, estoy en Irak", le dijo y a continuación le pidió "perdón". Pocos días después, el 18 de mayo, y desde el mismo número de teléfono, un desconocido le dijo que su hijo estaba muerto.