Opinión

¿Hay Esperanza?

Milagros Hernández | Miércoles 25 de febrero de 2009
Nunca había conocido yo tal capacidad para convertir las víctimas en verdugos como en estos últimos tiempos... Defenderse con un buen ataque es la estrategia de quien hoy regenta el poder en la Comunidad Autónoma de Madrid.

Cuando la trama de espionaje en la Comunidad de Madrid o... más allá sale a la luz y se ponen en marcha los pocos mecanismos democráticos que existen para investigar y conocer, el freno a la investigación y a la transparencia, que ya conocimos en la “opaca” situación cuando Tamayo y Sáez cambiaron su voto, vuelve a ser la forma empleada por los que se consideran "profesionales" de la política.

Hay que reconocer que doña Esperanza tiene una gran habilidad para que las primeras páginas y la opinión pública jueguen a su favor...

Doña Esperanza ha conseguido en una semana que ya no demos importancia a la existencia de una posible red de políticos corruptos que utilizan su cargo publico para enriquecerse, para favorecer a sus amigos o para beneficiar a intereses partidistas... Debe de ser tan tremenda la trama que echa un "órdago a la grande" cuestionando a ministros y jueces (que por otro lado se lo ponen a tiro), que será capaz de paralizar el proceso de investigación frente a los millones de madrileños que vemos atónitos como todo pasa como si de una película se tratara.

Doña Esperanza se ha ganado tal categoría con estas estrategias que fíjense que hasta yo que la llamaba “Espe” ya la llamo Doña Esperanza.

Es tan aguerrida que sigue lidiando además el conflicto de los trabajadores de la justicia, con los que incumple el abono de unos haberes  prometidos y que como siga así seguro que también ellos serán culpables de los delitos que se cometen en la Comunidad en estos días y lo mismo los lleva a juicio de algún tribunal internacional .

A muchos nos gustaría que el Gobierno de nuestra Comunidad hubiera estado estos meses empeñado en tomar medidas contra la crisis, preocupados por incrementar el REMI  al menos hasta el salario mínimo interprofesional, haciendo ofertas de vivienda pública, proponiendo un plan de industrialización y oferta de empleo, etcétera.

A muchos nos gustaría que el Gobierno de nuestra Comunidad impidiera la vulneración de los derechos de inmigrantes, de los diferentes, que trabajara para unas leyes garantistas y derechos sociales básicos en unos momentos en los que los ciudadanos lo que necesitamos es protección y garantías.

En fin, seguro que la única esperanza para el futuro es.... no tener a Esperanza.

Milagros Hernández Calvo
Concejala por IU en el Ayuntamiento de Madrid

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