Opinión

La charca cenagosa

Ángel del Río | Miércoles 25 de febrero de 2009
Cuando uno remueve en el fondo de una charca cenagosa, el agua se enturbia mucho más. La suciedad lo invade todo, lo revuelve, lo confunde. La charca es la política española en estos momentos; el fondo, todo el cieno acumulado tras el desagüe de las cloacas de los bajos instintos; y luego está la mano que remueve el agua de la charca y produce un enturbiamiento general. Todo vale con tal de ensuciar, de remover el fondo, de confundir. Esto es lo que ocurrió el pasado viernes en esa vorágine que no para y que cada día nos descubre una nueva denuncia, una nueva sospecha, un nuevo indicio de corrupción o delito de asociación con corruptos.

Como la cosa ya no tiene tasa, el nivel de confusión no encuentra límites, y de esta guisa aparece en escena el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, David Lucas, que monta una rueda de prensa en la que denuncia que la Empresa Municipal de Suelo y Vivienda adjudicó contratos a la empresa del suegro y de la mujer de Sigfrido Herráez, siendo éste concejal de Vivienda del Ayuntamiento de Madrid. Como escándalo no estaba mal la denuncia, lo que ocurre es que no era cierta; que a los pocos minutos se supo que cuando el suegro de Herráez compró la empresa en cuestión, el yerno ya no era concejal, ni nada del Ayuntamiento de Madrid. Craso error, producto quizá de la voraz precipitación por dar otra marcha más al ventilador.

Dentro de esta guerra sucia, a veces con un hedor insoportable, por lo menos se pudo ver un rasgo de dignidad y el portavoz socialista pidió disculpas a Sigfrido Herráez tras comprobar el error y emitió un comunicado entonando el mea culpa, reconociendo haberse equivocado. Se me podrá decir  que esto es o que debe hacerse cuando se mete la pata de la forma en que la metió Lucas, pero desgraciadamente no suele ser habitual el reconocimiento del error, la disculpa, la rectificación y siempren se buscan las vueltas para no tener que dar marcha atrás.

Lucas dijo que le confundieron los datos aportados por la Empresa Municipal de Suelo y Vivienda, de donde días antes habían salido otros informes sobre adjudicaciones a una empresa del imputado Correa, cuya veracidad o legalidad están puestos en entredicho. Es hora de que alguien coja por los cuernos el toro de esta empresa municipal y vea porqué de ella salen últimamente tantos documentos, y todos más confusos y falsos que un euro de madera. O hay mucho incompetente suelto o mucho enredador chapucero, claro que lo peor son aquellos que caen en la trampa deslumbrados por las apariencias y las ansias de remover el fondo cenagoso del pantano de la política.

 

TEMAS RELACIONADOS: