Nueva estrategia para una nueva situación. El sector 'aguirrista' del PP en Caja Madrid ha decidido reescribir su estrategia después de que UGT y CCOO hayan forzado un parón en el proceso electoral de la entidad con su plante en las reuniones de la Comisión de Control.
El conflicto que arrastra la entidad desde hace dos meses, cuando se conoció la reforma de la Ley de Cajas, ha dado paso a un período de reflexión donde el único que no ha ganado en tranquilidad es Miguel Blesa. Tanto PP como PSOE le buscan un sustituto e incluso CCOO y UGT están dispuestos a que sea otro el que tome el mando del Consejo de Administración. Ahora bien, por el momento no hay candidatos claros al puesto e, interrogadas por Madridiario, las partes no quieren hacer público ningún nombre.
Tras el pacto de este martes, el objetivo primero de los sindicatos y del PSOE es que el PP se siente junto a ellos en una mesa. Sin embargo, no comparten del todo el criterio. Javier López, secretario general de CCOO, expuso este miércoles que su formación no quiere que se aplique la nueva Ley de Cajas y menos que esta influya en la renovación de cargo ya en marcha: "Creemos que hay que mantener la autonomía de los órganos del Gobierno de la caja frente a los poderes públicos". UGT en cambio, según explicó José Miguel Villa a este diario, cree que hay "una ley aprobada", la que beneficia a la Comunidad pero que ha salido "legítimamente" de la Asamblea de Madrid, que debe regir las elecciones: "Hagamos el proceso electoral y luego veamos".
La nueva ley, ¿irrenunciable?
La posición de la Unión General es la misma que la del Partido Socialista de Madrid. La "estabilidad" que solicita su secretario general, Tomás Gómez, no es otra que la de la nueva normativa. Precisamente para el PP es irrenunciable a dia de hoy que se cumpla la legislación vigente, por lo que difícilmente se logrará bloquear la situación si no se cumple la premisa de los dos partidos políticos. Ahora bien, la clave de la negociación la ha mostrado el secretario general de CCOO: "Las leyes se pueden cambiar". Si Aguirre acepta suavizar sus pretensiones, todo el proceso podría desbloquearse.
Si la norma se aplica, se dará un hecho relevante: dado que el nuevo presidente se elige para un período de seis años, en 2011 podría darse la circunstancia de que el Gobierno de la Comunidad cambie de manos (escenario al que aspira el PSOE pero que en absoluto aparece en las previsiones de voto del PP) pero los 'aguirristas' sigan dirigiendo Caja Madrid.
En cualquier caso, alcanzar un acuerdo en los próximos días es casi imperativo por una razón de fuerza mayor: si la guerra continúa en los términos en que se ha desarrollado hasta ahora, la inhabilitación del Consejo de Administración por parte del Banco de España podría ser una realidad. De hecho, la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) ha hecho pública una nota institucional pidiendo que entidades como Caja Madrid sigan siendo "plenamente independientes de cualquier autoridad o grupo, público o privado".