Ciencia y tecnología

Muestran en Madrid los restos de una de las ciudades de Siria más antiguas de la historia

Presentados en Madrid los vestigios encontrados que tienen 5.500 años

madri+d | Lunes 05 de marzo de 2007
Un equipo de investigadores españoles, con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha encontrado en Siria el rastro de una ciudad de unos 5.500 años de antigüedad, lo que la convierte en una de las más antiguas de la historia. Los primeros resultados fueron presentados este viernes en el campus central del CSIC, en Madrid.

El hallazgo se enmarca en el Proyecto Medio Éufrates Sirio, un trabajo arqueológico que se desarrolla en Tall Humeada, en la ribera izquierda del Éufrates y que aportará información sobre la forma de vida de la ciudad descubierta. Los investigadores Ignacio Márquez (CSIC) y Juan Luís Moreno (Universidade da Coruña) mostraron en la capital española algunos de los vestigios hallados en la segunda campaña del Proyecto, realizada en 2006. Entre los objetos presentados se encuentran restos óseos y fragmentos de cuencos, cuya datación realizada en España, ha permitido saber que la ciudad ahora descubierta es del mismo periodo que Uruk, una de las ciudades más antiguas que se conoce.

Para Márquez, "fue toda una sorpresa encontrar estos cuencos, tan típicos de la primera urbanización del sur de Mesopotamia, en esta región del Medio Éufrates sirio". El investigador del CSIC señaló también que "estos objetos, además de enseñarnos aspectos importantes de cómo vivían en la época, en torno al año 3500 a.C.,  demuestran que el yacimiento en el que trabajamos corresponde a una de las primeras ciudades de la historia”.

Añadió, además, que la ciudad del periodo de Uruk que han identificado "es, por
la tipología y cronología de su cerámica, una de las ciudades más antiguas
del mundo, ya que coincide con la llamada revolución urbana, es decir, el momento de la historia en que aparecieron las primeras ciudades".

IV milenio a. C.
El periodo de Uruk se fecha en la segunda mitad del IV milenio a.C. (3500- 3100 a.C.), y se caracteriza por la producción en serie de una cerámica muy típica, cuencos muy sencillos, hechos con moldes, que probablemente servían como recipientes de raciones de comida. Márquez explica que a finales de esta época surgieron en el sur de Mesopotamia (actual Irak) las primeras ciudades, la primera arquitectura monumental de grandes templos o  palacios, así como la primera escritura, llamada cuneiforme.

El Proyecto Medio Éufrates Sirio abarca asimismo la investigación, en la misma zona, del yacimiento de la frontera norte del reino de Mari, con cerca de 4.000 años de antigüedad, así como del asentamiento y las tumbas de una necrópolis bizantina, fechada entre los siglos V d.C. y VI d.C. Entre los objetos descubiertos en el yacimiento bizantino destacan distintas piezas de un ajuar recuperadas de varias tumbas: cuentas de collar semipreciosas, pulseras de hierro, anillos, un peine de madera y puntas de flechas. Respecto a las importaciones, la fundición, el hierro y el acero han ocupado tradicionalmente los primeros lugares.