La empresa especializada en el sector de lo social Grupo 5 gestionará el Centro de Atención a Víctimas de Agresiones Sexuales (CAVAS), después de que la Comunidad decidiera sacarlo a concurso.
En octubre, el Gobierno regional decidió retirar la subvención a la Asociación de Asistencia a Mujeres Violadas, que gestionaba este recurso desde hace más de veinte años, y sacarlo a concurso. Aunque se presentó, animada por la propia Consejería de Empleo y Mujer, la asociación finalmente quedó en cuarto lugar y la gestión del CAVAS fue adjudicada a la empresa Grupo 5..
La Comunidad aseguró que el cambio de gestión está dentro de la "legalidad" y busca mejorar la "calidad" del servicio. En diciembre de 2008, añadieron, finalizó el contrato con la Asociación de Atención a Víctimas de Agresiones Sexuales y según la Ley de Contratos del Estado tuvieron que convocar un concurso para adjudicar una nueva gestión.
Es cierto que el anterior contrato contemplaba la posibilidad de que la organización pudiera continuar en el centro, pero esta opción quedó descartada al incorporar mejoras y modificaciones en el concurso, han afirmado las fuentes. "Mejoras que esta organización había pedido y que son: la incorporación de más profesionales, más presupuesto y un cambio de sede con mejores instalaciones", añadieron.
Un tribunal de expertos fue el encargado de estudiar la solvencia de cada una de las propuestas presentadas y si Grupo Cinco hubiera "copiado" la de la asociación, tal y como ha acusado ésta, se hubiera anulado su candidatura "inmediatamente".
Ante las acusaciones de "privatización" del recurso, la Comunidad recordó que la asociación —si bien no tiene fines lucrativos— también es "una entidad privada". Por su parte, Eulalia Vaquero, portavoz de IU en la Comisión de Mujer de la Asamblea, pidió que este "asunto tan delicado" pase a depender directamente de la Consejería que dirige Paloma Adrados, ya que, a su juicio, "sacar a concurso la gestión de este servicio muestra insensibilidad hacia estas mujeres que, en pleno proceso de recuperación, se les somete a una quiebra de su confianza al tener que pasar por el sufrimiento de revivir sus agresiones ante unos nuevos profesionales que desconocen su historial y su situación".