MDO/E.P. | Miércoles 07 de enero de 2009
El consejero de Cultura y Turismo, Santiago Fisas, inaugurará este domingo, día 11, la reforma del Museo Picasso-Colección Eugenio Arias ubicado en el municipio de Buitrago de Lozoya, que tras su remodelación presenta un diseño más actual y sugerente para el público ofreciendo nueva información gráfica y textual que facilita el recorrido a los visitantes.
Instalado en dependencias del Ayuntamiento de Buitrago del Lozoya, el Museo Picasso-Colección Eugenio Arias fue el primer museo creado e inaugurado por el Gobierno regional en 1985 y en él se conserva una peculiar colección fraguada a través de una larga amistad de 26 años entre dos españoles exiliados: el artista Pablo Ruiz Picasso y su barbero, Eugenio Arias.
Los fondos que acoge están compuestos por las obras y objetos que el pintor malagueño creó y dedicó a Arias. La colección, cedida por el barbero a la Diputación de Madrid en 1982, fue trasladada desde Francia a España tras su largo exilio para responder a su deseo de crear un museo monográfico en su pueblo natal.
Obras del museo
El núcleo central de la colección está formado por 54 obras y otros objetos regalados y dedicados por Picasso a Arias. Este conjunto, de naturaleza muy variada, reúne dibujos, obra gráfica, cerámicas, carteles, libros dedicados a su obra, y otras peculiares como una caja de útiles de peluquero pirograbada y una placa de cagafierro.
Asimismo, forman parte del conjunto varias fotografías de André Villers, aportadas por Arias al Museo en la década de los noventa, y un busto escultórico de Picasso realizado por F. Aguilar. A este núcleo se suman ocho piezas de cerámica procedentes de la colección de la antigua Diputación Provincial de Madrid que se incorporaron a la colección Arias a finales de la década de los ochenta. La mayor parte de las piezas pueden ser datadas entre octubre de 1948 y diciembre de 1972.
Remodelación necesaria
Hace tiempo, el alcalde de Buitrago, Ángel Martínez, recordó que el Museo se ubicaba en los bajos del Ayuntamiento, lo que suponía un problema. "Es un claro ejemplo de cómo el continente desprestigia al contenido. El emplazamiento no es el adecuado", aseguró.
"Es un recinto pequeño, mal iluminado, no tiene condiciones para albergar un museo de esta importancia, que recibe bastantes visitas para estar en una localidad con algo más de 2.000 habitantes", precisó.