Vieira manifestó además que "si se judicializan los conflictos entre dos personas, normalmente se agrava el enfrentamiento", y añadió que "una bofetada de un hombre a una mujer nunca se puede consentir" aunque pidió que en determinados casos "no se tenga necesariamente que abrir un procedimiento judicial".
A juicio del Consejo de la Mujer estas declaraciones "no sólo son una apología del incumplimiento de la ley, sino que incitan a que se destruya todo lo que con mucho sufrimiento y esfuerzo se ha conseguido hasta ahora: sacar de las puertas cerradas del hogar el terrorismo machista, visibilizarlo y dar a las víctimas la protección y la confianza para salir adelante".
En la opinión de este órgano, según las declaraciones del presidente de la Audiencia, "las mujeres que sufren violencia de género deben aguantar mientras su maltratador se educa, aunque en el proceso esté implicada su muerte".
Igualmente, el presidente de la Audiencia de Madrid, aboga por la creación de un organismo público que medie entre el maltratador y la maltratada y "pide que se trate a los maltratadores como si fueran enfermos para que cambien su conducta con la víctima" y un control periódico del maltratador". "Suponiendo que la víctima aguante todo el tratamiento, la pregunta es: ¿Cómo sería este control? ¿Estará en función de que la pegue o la insulte menos?¿ Qué indicadores se podrían utilizar? ¿Y, si los indicadores son el asesinato de otra víctima?".
El Consejo de la Mujer de la Comunidad de Madrid, "como representante de las mujeres que sufren el terrorismo machista", recomienda a Vieira "que haga un curso intensivo sobre la violencia de género y busque las raíces profundas de esa violencia machista, para que así pueda conocer el sufrimiento que provoca en miles de mujeres y niños". "Quizá entonces pueda ejercer su cargo sin causar más daño a las mujeres que llevan soportando la violencia que sobre ellas ejerce la sociedad patriarcal", señala el Consejo en un comunicado.
El Consejo es un organismo autónomo perteneciente a la Comunidad de Madrid, creado en 1993 a través de la Ley 3/1993 de 2 de abril, con el objetivo de ser cauce de participación de las mujeres en el desarrollo político, social, laboral, económico y cultural de la Comunidad e integrado actualmente por 86 asociaciones de mujeres.