MDO | Lunes 29 de diciembre de 2008
El año pasado el Zoo Aquarium de Madrid vivió las Navidades de una manera muy especial; el día 20 de diciembre nacía una cría de Gorila que recibió el nombre de Güet, y cuyo significado es “esfuerzo” en camerunés. Habían pasado más de 15 años desde el último nacimiento de un animal de esta especie.
Güet es una auténtico bebe gorila, un "terremoto”, como lo describen sus cuidadores; no para quieta ni un minuto y está continuamente tratando de vivir nuevas experiencias. Su madre Gorka, que se comporta como una verdadera madraza, no le quita el ojo de encima, acercándole a ella en cuanto ve que sus “aventuras” pueden tener consecuencias no deseadas.
En estos momentos la cría pesa en torno a los cinco kilogramos y mide unos 45 centímetros. Toma leche materna, alimentación que mantendrá hasta los dos años, y frutas y verduras. Como si de un niño se tratara, Güet prefiere las frutas dulces como plátanos, peras y uvas, y se hace la remolona cuando tiene que comer verduras como acelgas, apio o zanahorias.
En ocasiones come pienso para primates y no es raro verla pasar largos ratos tratando de machacarlo con su dentadura de leche, que cambiará hacia los dos años de vida.
Sus relaciones sociales son estupendas con todo el grupo, aunque se nota su predilección hacia Banga, hermana de su padre, y podríamos decir su segunda madre. En cuanto a su relación con Malabo, su padre, es de autentica admiración. Continuamente trata de imitarle y aunque todavía no han tenido contacto físico, el gran macho del grupo acepta que se acerque a él. Mientras tanto, Gorka se muestra siempre atenta, pues sabe que la cría todavía es muy pequeña.
Otro de los momentos más llamativos en la vida de Güet es cuando su madre la carga sobre su espalda o cuando se cuelga de las cuerdas y columpios de la instalación. Estos ejercicios ayudan a fortalecer su musculatura y tener un buen desarrollo.
Este nacimiento se produjo dentro del Programa Europeo de Cría y Conservación de esta especie (EEP), en el que participa el Zoo de Madrid. Los programas EEP aúnan esfuerzos para conservar especies amenazadas como el gorila, que está en grave peligro de extinción. En las instituciones zoológicas europeas tan solo viven unos 350 ejemplares.