El candidato madrileño señaló que este modelo, basado en un "control público absoluto" del suelo a través de un instituto regional, pone en manos del Gobierno de Viena la totalidad de la planificación urbanística, la gestión de la mitad del suelo, que adquiere mediante "la expropiación o la compra a precios baratos", e incluso "el otorgamiento de licencias públicas".
"Si lo tuviéramos en Madrid, controlaríamos las especulaciones brutales que se están dando con este bien básico que es el suelo en la región y se evitaría el encarecimiento de la vivienda", señaló Simancas antes de tomar nota del "manual de buenas prácticas de políticas públicas" que, a su juicio, suponen las actuaciones urbanísticas de los socialdemócratas de Viena, que gobiernan la principal ciudad-región de Austria desde finales de la II Guerra Mundial.
Además del "urbanismo social", destacó la necesidad de trasladar a Madrid el "criterio de eficiencia ecológica" al que se ajusta la construcción de viviendas en la capital austriaca, que ha conseguido "rebajar a la tercera parte" el gasto energético doméstico y cumplir la recomendación europea de un consumo máximo de 50 kilowatios por metro cuadrado.
El Gasómetro
Simancas también destacó el "desconumal esfuerzo" que Viena está llevando a cabo en materia de rehabilitación, ya que destina alrededor de 200 millones de euros al año a la adaptación y mejora de edificios antiguos, el 40% de su presupuesto en materia de vivienda. Según sus datos, la Comunidad de Madrid únicamente invierte en este campo 80 millones de euros al año, a pesar de que su población triplica sobradamente la de la capital austriaca.
Como ejemplo de recuperación de una zona degradada, el candidato socialista visitó el Gasómetro de Viena, un conjunto arquitectónico construido en 1896 para la provisión de gas a la ciudad que, al quedar en desuso, se reconvirtió, a partir de 2002, en un parque de 800 viviendas protegidas, 200 de ellas dirigidas a estudiantes.
Estas viviendas, gestionadas en régimen de alquiler y compra por cooperativas vinculadas a los sindicatos, cuentan con un precio de 5,80 euros por metro cuadrado e incluyen servicios comunes como lavandería, recogida de basuras, sauna, gimnasio y locales de ocio.
Durante la visita, en la que participaron el diputado regional Harald Troch y el arquitecto Paul Steurer, Simancas recorrió los cuatro edificios cilindricos del Gasómetro, en cuya rehabilitación participaron arquitectos internacionales como el francés Jean Nouvel, y el resto del complejo, que incluye un centro comercial y un auditorio para 4.000 personas.