MDO/E.P. | Domingo 21 de diciembre de 2008
En la T-4 del madrileño aeropuerto de Barajas numerosos pasajeros se vieron también este domingo afectados por los retrasos y cancelaciones de los vuelos de Iberia que llevan registrándose desde el pasado 4 de diciembre, cuando se estima que comenzó la supuesta huelga de celo de los pilotos de la aerolínea.
"Tendríamos que estar hoy en La Habana, he perdido un día de mis vacaciones porque la conexión Barcelona-Madrid se retrasó tres horas y el vuelo a La Habana salió sin nosotros", se quejó Mónica Mendoza, quien este sábado a las cinco de la tarde debía haber cogido un vuelo de Iberia rumbo a la ciudad cubana junto a su pareja Gabriel.
La pareja consideró insuficiente la compensación ofrecida por la aerolínea, que les facilitó hospedaje para pasar la noche, la cena y el desayuno de este domingo. "Si haces un viaje que sólo son siete días y pierdes dos en el vuelo, es mucho" y más cuando "teníamos ya planificada una ruta que ahora tenemos que cambiar", explicó Mónica.
"La pérdida de un día, eso es nuestro tiempo y nuestro tiempo es oro", apuntó indignado su pareja poco antes de dirigirse a la zona de embarque desde donde supuestamente partirán esta tarde hacía Cuba. "Tenemos que poner fe en el asunto pero no las tengo todas conmigo", desconfió Mario.
Sin embargo, no todos los pasajeros afectados por los retrasos se tomaron tan mal el contratiempo, una pareja de estudiantes recién llegados de San José (Costa Rica) aseguraron que "no fue para tanto" la espera del despegue de su vuelo de Iberia, que salió una hora tarde. "Además teníamos ganas de estar en San José una hora más", bromeó uno de ellos.
La tónica general entre los pasajeros de Barajas era la incertidumbre. Otra usuaria de Iberia que imprimía su billete con destino a Vigo para esta tarde aseguró que sólo sabía que "había habido retrasos toda la semana" y, por ello, tenía intención de ir a "preguntar" en qué situación se encontraba su vuelo.
TEMAS RELACIONADOS: