MDO | Domingo 30 de noviembre de 2008
La manifestación no autorizada celebrada en Madrid en solidaridad con el joven muerto en Atenas por parte de la policía concluyó con destrozos en la comisaria de la calle de la Montera, tres agentes heridos leves y nueve detenidos. Dos eran menores.
Las protestas por la muerte del joven Alexis llegaron a Barcelona y Madrid. Unas 200 personas participaron el 10 de diciembre en la capital en una manifestación no autorizada con inicio en la calle del Carmen, en la que los asistentes llevaban pancartas y gritaban "policía asesina". Durante el transcurso de la misma, se produjeron diversos altercados e, incluso, la comisaría de la Policía Municipal de la calle de Montera fue atacada con piedras por los manifestantes.
El Ayuntamiento de Madrid confirmó que los destrozos en el mobiliario urbano provocados por los manifestantes ascendieron al menos a 14.000 euros, a los que hay que sumar los producidos en varias entidades privadas, bancos, quioscos de la ONCE y de prensa.
Además, tres agentes de la Policía Municipal tuvieron que ser atendidos por contusiones de carácter leve, así como seis jóvenes que participaban en la revuelta. Tras ser atendidos en el lugar, fueron trasladados a dependencias policiales en calidad de detenidos. La Policía Nacional detuvo a otras tres personas en Ribera de Curtidores.
El alcalde de Madrid afirmó que la capital no caerá en la "trampa" de justificar o relacionar el ataque de anoche a una comisaría de Montera, perpetrado por jóvenes antisistema, con los "desgraciados" hechos producidos en Grecia. Gallardón señaló que los autores de los hechos "sólo buscan la violencia por la violencia y pretexto".
Brutalidad policial
Los abogados de los jóvenes encarcelados tras asaltar la comisaría de la calle de la Montera denunciarán a los agentes por brutalidad policial, ya que, según afirmaron, al ser detenidos presentaron rotura de nariz y dientes, y moratones en la espalda. Los letrados tienen previsto presentar pruebas en las que aseguran que se verá "sin género de dudas" que las detenciones fueron "muy violentas" y que se utilizó contra ellos armas antirreglamentarias, como podrían ser porras extensibles.
Además, los magistrados de los detenidos, que están en prisión condicional sin fianza, presentaron un recurso en el que piden la libertad de sus clientes. Los abogados se mostraron convencidos de que saldrían antes de Navidad porque el auto judicial "no se sostiene ni técnica ni jurídicamente, sino que es una medida ejemplarizante".
La Fiscalía había pedido prisión provisional por "alarma social" y reiteración delictiva en hechos de este tipo, según informó el abogado de uno los detenidos, Erlantz Ibarrondo. Según este magistrado, el argumento de alarma social no se puede esgrimir, mientras que el de reiteración delictiva no es fehaciente, "porque algunos de ellos no tienen antecedentes".
Los arrestados están acusados de desórdenes públicos y lesiones, delitos que conllevan una pena de entre seis meses y tres años de cárcel, y atentado contra la autoridad, con penas de entre uno y tres años. Puede añadirse más adelante otro más por daños.