Sería asimismo una excelente iniciativa que lo hiciera aquí nuestro Gobierno, aunque no ganemos la opción a las Olimpiadas, pues tenemos cada año muchos mas millones de turistas a los que agradar.
Más aún, aunque no tuviéramos Olimpiadas ni turistas, agradaría de todos modos a un número ingente de españoles el que se suavizaran ciertos hábitos de algunos que amargan nuestra convivencia.
A pesar de ser ambas tan proverbiales, no cabe duda que cabe mejorar todavía más no sólo la “cortesía china”, sino también la “caballerosidad española”.