El tribunal acordó conceder a Zulueta el tiempo necesario para estudiar junto a su defendido estas escuchas telefónicas. Así, "Mohamed El Egipcio", fue trasladado el pasado jueves desde prisión a los calabozos de la Audiencia Nacional e inició junto al letrado el repaso de las grabaciones, aportadas en formato DVD y de una duración de varias horas.
El problema con las traducciones ya motivó una suspensión temporal de la vista oral por los atentados del 11-M durante el primer día de juicio, cuando Bermúdez, tras afirmar que los intérpretes no estaban siendo "muy finos", les reclamó también en su despacho.
Durante su declaración el primer día del juicio del 11-M, "El Egipcio" -para quien la Fiscalía solicita una pena de 38.656 años de cárcel- dijo no tener "ninguna relación con los acontecimientos de Madrid", condenó los atentados y negó conocer al resto de acusados como autores intelectuales de la masacre, Youssef Belhadj y Hassan El Haski.
Durante el rato que llevaba declarando, "El Egipcio" explicaba a la Sala que su estancia en Europa había sido "una tragedia dramática" porque nunca consiguió dinero y tenía problemas con el que le reclamaba su ex mujer desde Egipto. Dio esta excusa para explicar sus llamadas telefónicas a otras personas en Bélgica y España, acusadas como él de formar parte de grupos integristas.