Distritos

El nuevo Mercado de San Miguel abrirá sus puertas en enero

Enrique Villalba | Domingo 30 de noviembre de 2008
El mercado de San Miguel concluirá sus obras de rehabilitación en el mes de diciembre y pretende estar operativo para Navidad. Fuentes del mercado explicaron a Madridiario que las reformas están muy avanzadas y en breve comenzará la actividad.

Tras año y medio de reformas, Madrid podrá tener en breve su propia 'Boquería', al estilo de la de Barcelona. El mercado de San Miguel, en el distrito Centro, ultima las obras de transformación que está llevando a cabo la empresa El Gastródomo de San Miguel S. L., propietaria de casi todos los puestos de venta de este espacio comercial. Los obreros se afanan estos días para concluir las reformas porque se pretende terminar a tiempo para la campaña de Navidad. Si no fuese posible, la apertura se demoraría, como muy tarde al mes de enero.

Según la empresa, se pretende implantar un espacio que combine la actividad comercial de venta de productos de primera calidad con actividades y conferencias -fuera del horario de venta- para acercar la cultura a los ciudadanos en un lugar tan cotidiano como es el mercado. De esta forma, pretende convertirse en una referencia turística a dos pasos de la Plaza Mayor.

De esta forma, se dinamiza la actividad en el mercado haciendo convivir la venta tradicional de alimentos con la posibilidad de degustarlos en el propio recinto en bares y restaurantes, que ocuparán, como máximo, un tercio del mercado.

Las obras de remodelación de este edificio comenzaron a principios del mes de julio de 2007. Según el proyecto del arquitecto Juan Manuel Alarcón, conserva la misma estructura metálica que tenía a principios del siglo XX y que fue rehabilitada en 1998 gracias al esfuerzo inversor de los comerciantes, con subvenciones de la Comunidad de Madrid y la Unión Europea.

El mercado de San Miguel es el único mercado construido en hierro en Madrid que ha llegado hasta nuestros días. Está considerado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento. Fue instalado en su origen al aire libre y en 1835 Joaquín Henri realizó un proyecto para cubrirlo, del que sólo se ejecutó más que unas portadas, eliminando el mal efecto que a la plaza le producían los cajones desperdigados de los comerciantes. En 1911 se encargó el proyecto definitivo a Alfonso Dubé que lo concluyó en 1916. Consta de una planta baja con estructura metálica de soportes de hierro fundido y un sótano para almacenes.