MDO | Domingo 31 de agosto de 2008
El 13 de septiembre las calles de Madrid se vieron invadidas por cientos de miles de participantes que se involucraron, tanto en las actividades desarrolladas al aire libre, como en las visitas a los diferentes museos y edificios durante la tercera edición de La Noche en Blanco.
Desgraciadamente una de las propuestas que más había llamado la atención de los madrileños, el 'paseo por el cielo' que el funambulista Jade Kindar-Martin iba a realizar entre el Instituto Cervantes y el Círculo de Bellas Artes, tuvo que ser suspendida debido a las fuertes rachas de viento. En total, la ciudad de Madrid acogió un total de 170 actividades, en cuya organización se involucraron más de 250 instituciones.
La gran ovación que el público le brindó al cineasta manchego Pedro Almodóvar a su llegada al espectáculo 'Canciones para Pedro', con el que La noche en blanco le rendía homenaje, presagiaba el triunfo de una velada en la que no faltaron las más diversas propuestas de artes escénicas, visuales, musicales y teatrales, reunidas bajo el denominador común de la creación contemporánea y de la vanguardia.
Este espectáculo, junto al resto de actividades que se desarrollaron en Matadero Madrid, convirtió este espacio en una de las sedes fundamentales de La noche en blanco, con 15.000 visitantes, a la que se sumó Conde Duque, con 6.000. A ambos espacios se unieron otros como el Palacio Real, con más de 10.000 visitas; el Museo del Prado, con 5.400; la catedral de La Almudena, con 6.000, o el Círculo de Bellas Artes, con 4.500.
Pero, un año más, fueron las calles de Madrid las que se llenaron con las propuestas artísticas que los participantes de La noche en blanco se iban encontrando a su paso, en los más diversos rincones de la ciudad. De nuevo el eje Prado-Recoletos se convirtió en uno de los centros neurálgicos que acogía mayor afluencia de público. Más de 120.000 personas disfrutaron de las actividades de esa arteria fundamental de la ciudad, como la instalación de Eugenio Ampudia, en la Puerta de Alcalá, o las propuestas de Teresa Sapey y dEmo en las plazas de Cibeles y Neptuno; las Cajas de luz, en Recoletos, o los Escenarios (im)posibles en el Paseo del Prado.
El fin de fiesta de La Noche en Blanco tuvo lugar en el encuentro de música electrónica que se desarrolló en las instalaciones del Paraninfo de la Ciudad Universitaria, que congregó a más de 10.000 personas. Pero, a pesar de la enorme afluencia de gente, Emergencias Madrid tan sólo registró 74 atenciones sanitarias, menos que las que suele haber un fin de semana normal en la capital.