MDO | Miércoles 30 de abril de 2008
Los trabajadores del Servicio de Estacionamiento Regulado fueron a la huelga ya que no alcanzaron acuerdos en materia de mejoras laborales y salariales con las empresas concesionarias de este servicio en la Comunidad de Madrid.
El conflicto surgió por desavenencias entre la patronal y los sindicatos ya que la primera no aceptó peticiones como la necesidad de cubrir el cien por cien de las bajas por enfermedad común ni mejoras salariales. Los trabajadores reclamaban una subida mensual de 120 euros, un euro diario por uniformidad, tres por riesgo y treinta por un plus extrasalarial. Según denunciaban, cobraban hasta 400 euros menos que los compañeros de otras comunidades autónomas. En la capital, los datos municipales reflejaban que la recaudación era de 260.000 euros diarios, esto es 6,5 millones de euros mensuales, de los cuales tan sólo 1,48 millones se imputaban a costes laborales. La empresa sólo ofreció una subida de un veinte por ciento a cuatro años.
Los paros no se hicieron esperar y fueron apoyados de manera masiva. Madrid, Arganda del Rey, Alcobendas, Alcalá de Henares, Aranjuez, Majadahonda, Ciempozuelos y Collado Villalba sufrieron las consecuencias. Especialmente, en la capital. Se elaboró un calendario de 20 días de huelga. Los parquímetros se cubrieron o se taponaron para que los usuarios no pagasen. Esto provocó problemas circulatorios, sobre todo en Madrid.
Más tráfico
El Ayuntamiento de la capital denunció que había aumentado el tráfico en la ciudad un 15,4 por ciento de media desde el comienzo de la huelga. El Consistorio apretó las tuercas a las concesionarias. Amenazó con aplicar las penalizaciones incluidas en el contrato firmado con las empresas adjudicatarias del Servicio de Estacionamiento Regulado por el "perjuicio" ocasionado a los ciudadanos, especialmente a los que tienen tarjeta de residente, y al Consistorio.
En el mes de noviembre, regresaron las manifestaciones de los trabajadores del SER para exigir seguridad después de que dos trabajadores recibiesen una paliza en Fuencarral- El Pardo cuando ejercían su labor.