Opinión

San Eugenio y la crisis de la bellota

Constantino Mediavilla | Domingo 16 de noviembre de 2008
El presidente-editor de Madridiario, Constantino Mediavilla, ha sido el encargado del pregón que dio inicio este domingo a la tradicional Romería de San Eugenio del distrito madrileño de Fuencarral-El Pardo.

Saludos amig@s y buenos días departe de San Eugenio –que no soy yo- como ya habrán ADIVINADO todos los presentes. En unos instantes voy a desvelar algunos secretos del Santo que espero no les hayan contado nunca jamás pregoneros anteriores, porque debido a la labor de investigación propia sería un auténtico MILAGRO…

Pocas cosas nos quedan de la época de San Eugenio que puedan ser corroboradas a ciencia cierta, por lo que casi todo puede valer. Pero sin incurrir en la mentira, con un poco de imaginación y partiendo de su muerte – fue decapitado por orden del emperador de las Galias en el año 96 de nuestra era y siglos después encontrado su cuerpo incorrupto - vamos a intentar repasar juntos las cosas que hizo por estos maravillosos montes repletos de bellotas, de las de entonces…

Si he titulado este pregón San Eugenio y la crisis de la Bellota es para certificar que si algo no está en crisis es precisamente la bellota y San Eugenio que intermedia a diario para que así sea:

Uno, porque sus virtudes salutíferas son innegables. No hay mas que ver lo buenos que se ponen los cerdos que las comen y nosotros cuando nos los comemos a ellos.

Dos, la bellota sigue teniendo un significado propio vinculado a la virilidad debido a su forma de glande (no les digo más, que en francés se llama «gland»), en esto sin embargo el Santo no ha tenido nada que ver…

Y Tercero. Todavía hoy los Cardenales llevan un par de… bellotas… adornando los cordones rojos de sus sombreros, aunque me imagino que su simbología, que desconozco, será otra muy distinta de la anterior.

Y ahora las noticias secretas que estaban comprometidas al inicio del Pregón:

Es sabido que se debe a Felipe IV la autorización para que cada 15 de noviembre en el Monte del Pardo y con entrada libre, todos los madrileños pudieran venir y recoger cuantas bellotas pudieran cargar. Falso, en realidad fue San Eugenio quién lo provocó. Los más eruditos ya habrán deducido que el pregonero –que soy yo- se equivoca porque el santo murió en el año 96 y Felipe IV casi mil años después 1665. ¡Pero no!. Fue San Eugenio -aunque no se diga- el campesino que se le apareció al REY PASMAO cuando andaba perdido cazando jabalís por ahí arriba y le puso a parir al mismísimo Conde Duque de Olivares, gestor de la crisis de la época. La historia no se atrevió a contarlo, pero hoy para ustedes es el primer Gran Secreto pregonado y desvelado……….

Hay más, ¡A San Eugenio le encantaba el jamón de bellota!. No se había publicado hasta hoy. Entonces había muy poquitas ocasiones para catarlo, es cierto, pero como ahora por la CRISIS. Y como santo descubrió a sus paisanos la bellota asada. Que no era jamón pero quitaba el hambre. Esto tampoco se había publicado. Y éste es el segundo misterio que les traslado porque a mí me lo contó mi Abuela FE, que no siendo de El Pardo sino de Torrelaguna sentenciaba que donde estuviera una buena bellota asada -quitado el sombrerillo y cortada en el sitio justo- que se quitaran las castañas.

Y tercer misterio, desvelado hoy al mundo desde este Templete del Parque de la Mar Océana, ubicado en El Real Sitio de El Pardo. San Eugenio no era un especulador inmobiliario. Pensaran ustedes que tiene que ver un Santo con las constructoras. Nada y mucho. Verán. Antes y después de la Guerra Civil se pensó en construir aquí, bueno allí en el Monte un núcleo importante de casas baratas y una ciudad modelo. Y tanto con Alfonso XII, que aquí murió, en el Palacio del Pardo, como con el XIII, Azaña, Negrín o Franco, la cosa pintaba mal.

¿Porqué no se hizo nunca, y hoy se preserva aún en todo su esplendor y podemos repetir la Romería? ¿Por qué? Otra vez San Eugenio, pendiente de mantener el lugar inmaculado consiguió que los proyectos se paralizaran. Como lo oyen. Ninguno de los citados se atrevió a ir contra la voluntad del Santo…

Como periodista invitado a Pregonar, podría haber traído cien folios, pero he traído solo tres y con letra grande. He preferido contarles noticias que es lo único que se hacer y -a medias- en esta vida. Tres noticias tres dedicadas a la Concejala del distrito que me invitó, a José Gabriel Astudillo que me convenció y a todos ustedes que han soportado un pregón basado en la noticia de época, que igual convertimos en un nuevo género periodístico. Porque noticia es aquello que alguien no quiere se publique, y esto se va a publicar en Madridiario.es para que lo pueda leer el Santo…despacito y con una sonrisa saludable. Mi petición hoy  al SANTO es para compartirla con todos ustedes, ¡Salud y Suerte!, amigos.

¡VIVA SAN EUGENIO!  ¡VIVA MADRID!

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