Madrid

Metro sale del túnel y abre las puertas de su centro de mando a las visitas

MDO/Efe | Viernes 14 de noviembre de 2008
La estación de Metro de Madrid de Alto del Arenal alberga el Puesto de Mando de la red, una instalación inaugurada en el año 2000 desde dónde se dirige la circulación de los trenes y se vigila el funcionamiento de las instalaciones, y que hasta ahora permanecía desconocida para la mayoría de los usuarios.

Con motivo de la celebración de la Semana de la Ciencia los viajeros han podido conocer durante tres jornadas el punto neurálgico desde donde se controla todo lo que ocurre en la red y donde se integran los sistemas de seguridad, vigilancia, gestión de energía del metropolitano e información del viajero.

Los visitantes se sorprenden de las dimensiones del espacio del Puesto, al que acceden desde el vestíbulo de la estación de Metro Alto del Arenal, en la línea 1, una entrada que - comentan - pasa pasado inadvertida para la mayoría de ellos.

El coordinador de la sala, Luis Miguel Canfranc, les recibe en el pequeño auditorio de las instalaciones, donde el sonido del traqueteo de los vagones de Metro les recuerda que permanecen en el suburbano madrileño.

Allí, Canfranc les explica el trabajo de las veintiséis personas que se encargan de velar por la seguridad y el buen funcionamiento de los 2.257 coches de los que dispone la red, por la que circulan 336 coches simultáneamente durante la hora punta.

Pero la mayor expectación se ha concentra en la sala central, ocupada por grandes paneles que indican el estado de la circulación de los trenes, así como por pantallas con imágenes de las cámaras de seguridad de que dispone la red.

Los trabajadores, que en su gran mayoría son empleados que entraron en la empresa como conductores de trenes, desempeñan su labor rodeados de teléfonos, paneles con imágenes y pantallas de ordenador, una escena que recuerda al centro de control de la NASA que aparece en las películas de Hollywood, según apuntan algunos de los asistentes.

La instalación, de dos plantas, también dispone de una Sala de Crisis, una zona de descanso para el personal y de aulas de formación.

Los participantes plantean a Canfranc sobre sus dudas técnicas, pero también pregunta sobre lo que más les afecta como usuarios habituales de la red.

Así, Canfranc explicado se está trabajando para solventar las incidencias en la línea 6, que pese al descenso del número de viajeros respecto a 2006, es la más transitada y donde se registran algunos casos de averías.

Un nuevo sistema de señalización y el incremento del número de trenes son las soluciones para una de las líneas por las que circulan los coches más antiguos, según el coordinador.

Los madrileños todavía pueden conocer los días 17, 19 y 21 de noviembre los Talleres Centrales, el laboratorio, el Aula de Fuego, o los simuladores de trenes y estaciones.

Los Talleres Centrales son un referente para Metro, ya que en este espacio es donde se realiza el mantenimiento y reparación de muchos de los trenes que circulan por la red.

En el laboratorio se podrán ver los ensayos que se realizan para dar solución a cualquier anomalía que pudiera surgir en la red.

También los simuladores de trenes permiten al visitante sentirse como un verdadero conductor de Metro, ya que recrean las mismas situaciones que se dan en la red y las cabinas de conducción son auténticas réplicas.

Los días 18 y 20 de noviembre abrirá sus puertas el Centro de Tecnologías de la Información, un espacio dedicado íntegramente a la informática dotado de los últimos avances tecnológicos desde donde se da soporte a la gestión de toda la red y a los talleres centrales.

La octava edición de la Semana de la Ciencia reúne más de noventa actividades hasta el día 23, entre talleres, conferencias, teatro, visitas guiadas y rutas por Madrid, con el objetivo de acercar la ciencia a los ciudadanos.

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