MDO/Efe | Martes 28 de octubre de 2008
La secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, aseguró este martes que los técnicos de su departamento consideraron imposible atender la demanda de algunos colectivos de conservar y restaurar alguna parte de la vieja cárcel de Carabanchel, que comenzó a ser demolida el pasado jueves.
En rueda de prensa, Gallizo señaló que en torno a esta cuestión "no hay discusión posible" dado que los informes técnicos requeridos por Instituciones Penitenciarias consideraban que el edificio era de "imposible conservación y restauración".
De esta forma se mantendrá el calendario previsto para la demolición de la prisión madrileña cuyo cierre, ha recordado, se acordó hace diez años y conllevó la firma de un convenio entre el Ministerio del Interior y el Ayuntamiento de Madrid para recuperar los terrenos que ocupa para convertirlos en un espacio urbano destinado a servicios y a la construcción de viviendas.
En este sentido, recordó que Interior cedió "de forma generosa" 35.000 metros cuadrados del espacio que ocupaba la cárcel para que fuesen ocupados por un hospital y atender así las demandas planteadas por los colectivos vecinales.
"Esos terrenos llevan diez años abandonados y se habían convertido en un nido de suciedad y de riesgos para las personas", subrayó Gallizo, que reiteró su compromiso de ubicar en la zona que ocupaba la antigua cárcel un espacio dedicado a la memoria de quienes cumplieron condena "injustamente" en Carabanchel.
Según la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, este espacio dedicado a la memoria democrática albergará fondos documentales y gráficos de la antigua prisión que se pondrá a disposición de los investigadores.
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