Medio Ambiente

Al vertedero de Valdemingómez le quedan 8 ó 9 años de vida

Carmen M. Gutiérrez | Miércoles 22 de octubre de 2008
Al vertedero del complejo de residuos de Valdemingómez -el único que da servicio a la ciudad de Madrid- le quedan ocho o nueve años de vida. Así lo aseguró este miércoles la delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, que volvió a defender las multas de 750 euros a las comunidades de vecinos que no reciclen en origen.

La capacidad del vertedero de Valdemingómez fue una de las razones que aportó este miércoles Botella para defender la Ordenanza de Limpieza de los Espacios Públicos y de Gestión de Residuos, que establece multas para aquellos vecinos o comunidades de propietarios que no reciclen en origen. Afirmó que la medida es necesaria porque la capacidad del vertedero se acabará "en unos años". En concreto, dijo que su departamento calcula que todavía podría absorber residuos durante ocho o nueve años.

Los 300 inspectores que en la actualidad se dedican a controlar cuestiones como el horario en el que se saca la basura a la calle, se dedicarán a inspeccionar los contenedores para comprobar si una comunidad o vecino recicla. Por el momento, se descarta ampliar su número.

Botella también señaló que los países desarrollados apuestan por este tipo de normas para promover el reciclaje. La realidad es que las aplican con algunos matices que por el momento no se piensan introducir en Madrid, como que no haya acceso público a los contenedores comunitarios.

No obstante, la delegada matizó que la norma tiene que pasar todavía por el periodo de información pública, cuando se podrán hacer alegaciones, y que puede incluir mejoras.

En cuanto a la viabilidad de la nueva Ordenanza, aseguró que así lo han dictaminado los servicios jurídicos del Ayuntamiento y que las comunidades de propietarios tienen entidad jurídica.

Sentido común
Además, la edil trató de tranquilizar a la población asegurando que la aplicación de la norma se hará con sentido común, es decir, los inspectores solo multarán cuando haya razones suficientes y no porque encuentren una lata en la bolsa de resto -ejemplificó Botella-, y tratarán de dilucidar si la infracción es responsabilidad del edificio al que está asignado el contenedor o si es solo de un vecino.