MDO/E.P. | Lunes 20 de octubre de 2008
Unos 250.000 madrileños padecen en la actualidad apnea de sueño, lo que supone que al menos el 6 por ciento de la población sufre este síndrome, según datos de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (Neumomadrid).
La apnea del sueño es una patología que impide a las personas descansar bien mientras duermen, y sus síntomas principales son el ronquido y las pausas repetidas de la respiración. Además, la obesidad se ha demostrado como factor desencadenante para contraer apnea de sueño. De hecho, la obesidad multiplica por seis el riesgo de padecer apnea de sueño, y un 20 por ciento de los pacientes obesos padecen la enfermedad.
La neumóloga del Hospital Gregorio Marañón y ex presidenta en ejercicio de Neumomadrid, Pilar de Lucas, aseguró que la obesidad es la causa de insuficiencias respiratorias graves. "Ello conlleva una disminución del oxígeno en sangre y aumento del anhídrido carbónico", indicó la doctora, quien subrayó que en muchas ocasiones "estos pacientes acaban sufriendo un coma, y se diagnostican cuando ingresan en el hospital e incluso ya en la UCI".
Desde Neumomadrid advirtieron de que el síndrome de apnea de sueño se encuentra sin diagnosticar en más del 80 por ciento de los casos, con lo que los pacientes no reciben tratamiento alguno. Esta enfermedad causa en el enfermo somnolencia diurna excesiva, trastornos de la concentración, pérdida de memoria o humor alterado. Además, aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares, hipertensión arterial, y de accidentes laborales y sobretodo de tráfico.
Para la doctora De Lucas es necesario que el médico de atención primaria remita al neumólogo a pacientes con clínica de ronquido y somnolencia, "para realizar una poligrafía nocturna, procedimiento no invasivo y sencillo que confirma el diagnóstico".
Aún así, en muchas ocasiones el problema para su diagnóstico es la escasez de recursos. "Sería imprescindible la existencia en todas las área sanitarias de unidades específicamente dedicadas al tratamiento de las alteraciones respiratorias nocturnas para controlar esta enfermedad que supone un importante problema de salud", concluyó De Lucas.