MDO/E.P. | Domingo 19 de octubre de 2008
Familiares de enfermos de Alzheimer ingresados en la residencia Fundación Reina Sofía, dependiente de la Comunidad de Madrid desde enero de 2007, denunciaron este domingo carencia de personal y la falta de atención a dos centenares de pacientes.
La portavoz de la Asociación de Enfermos de Alzheimer (AFAL), María Jesús Morala, explicó que la residencia de la Fundación Reina Sofía tiene una "cantidad de quejas enorme, y eso que estaba propuesta para ser excelente". "La buena atención de las residencias se cuentan con los dedos de la mano", dijo, al tiempo que subrayó que "lo sucedido en Alcorcón", donde se ha denunciado la muerte de una anciana por presuntas negligencias, "ha trascendido ahora porque ha habido un fallecimiento, pero esto no es un caso aislado, sino que se trata de un problema generalizado".
La rotación de personal y los convenios salariales también suponen un conflicto que incide sobre el trato en los pacientes, ya que, en su opinión, "existe una escasa preocupación por la formación de los trabajadores y su convenio salarial es malísimo, por lo que el personal está rotando continuamente". "Cuando un empresario se encuentra con una rotación tan grande no le merece la pena formar a una persona que luego se les va a ir porque no resulta rentable", adviritó Morela.
La Consejería de Familia y Asuntos Sociales, negó que se produzcan dichos problemas de personal, y aseguró que en esta residencia "trabajan actualmente 176 trabajadores para 190 pacientes (40 de ellos de centro de día), siendo el centro donde mayor personal existe, incluyendo la existencia de varios médicos".
Asimismo, fuentes de Familia informaron de que el centro "recibe un mínimo de una visita de inspección al mes para comprobar sus estándares de calidad". Precisamente, la calidad fue uno de los factores evaluados por los propios familiares del centro en una encuesta realizada en septiembre por la Consejería de Familia y Asuntos Sociales, y cuyo resultado, según estas mismas fuentes, reveló que "el 93 por ciento de los encuestados se mostraron satisfechos o muy satisfechos en el grado de atención a los enfermos, la higiene y los servicios prestados, mientras que el resto lo consideraron normal".
Por último, desde la Comunidad aseguraron que "cualquier queja se estudia e incluso, en otras ocasiones, el director General del Mayor se reunió con los familiares para analizar la situación". No obstante, la portavoz de la Asociación de Enfermos de Alzheimer dijo que, en este caso concreto, "los familiares ni siquiera se han podido constituir como asociación porque no les han dejado", al tiempo que denunció la actitud tomada por parte de la Comunidad de Madrid de "hacer un concurso a la baja", es decir, "el que menos me pida".
Tras las denuncias, desde la primavera pasada, de los familiares de los ingresados en el centro, "se han conseguido mejorar algunas cosas", aseguró Olga Riaza, una de las familiares de un paciente ingresado, aunque la carencia de personal, la falta de formación del mismo y los errores en el suministro de la medicación siguen siendo los mismos que cuando comenzaron las denuncias en la pasada primavera. Estos parientes también mandaron un escrito firmado por unas 43 familias dirigido a la empresa Clece, concesionaria del servicio, al director del Mayor y a la Casa Real, antigua responsable del centro, a través de la Fundación Reina Sofía hasta el 31 de enero de 2007, fecha en la que se le cedió a la Comunidad de Madrid.
Sin embargo, Riaza relató que su madre, ingresada actualmente en las dependencias, apareció recientemente "con un hematoma en el muslo impresionante y nadie supo dar explicaciones de lo que había sucedido. "Ellos lo achacaban al 'Adiro' (un medicamento anticoagulante), pero tanto su médico de cabecera, como en el hospital dijeron que eso no era del Adiro, que era de un golpe, pero la residencia no reconoce nada ni sabe nada", apostilló.
Quejas a la oposición
La oposición llevó el caso a la Asamblea de Madrid en un Pleno celebrado la pasada primavera. La diputada del Partido Socialista en la Asamblea de Madrid, Pilar Sánchez Acera, subrayó que "entonces hubo una reunión con varios familiares porque estaban denunciando falta de personal en las dependencias, malas comidas, falta de pañales y la ropa de cama y la lencería básica estaban muy deteriorados".
Sánchez Acera explicó que pusieron el caso en conocimiento de la Comunidad de Madrid, y que ésta les aseguró que se tomarían medidas y que se mejorarían las deficiencias que pudiesen existir. "Lo que se ve es que siempre dicen que se va a mejorar pero al final no se hace nada, porque las reclamaciones que en su día hicieron los familiares son las mismas que hay ahora", asintió.
La diputada del PSOE achacó la problemática a la "carencia de recursos económicos" que tiene la empresa Clece, concesionaria del servicio, e instó al Gobierno regional a "dejar de gastar en otras cosas y que ponga los recursos económicos al servicio de las personas de las residencias". "Si falta personal en una residencia concertada con la Comunidad de Madrid es porque la Comunidad, o no pone el dinero suficiente, o no pone la inspección suficiente", relató. En este sentido, aconsejó al Ejecutivo de Esperanza Aguirre "sancionar a las empresas si no cumplen las condiciones". "Cuando se tienen unos recursos limitados hay que elegir, y en Madrid no se está eligiendo para mejorar las residencias", apostilló.