Pedro Sánchez
Pedro Sánchez | Jueves 16 de octubre de 2008
Acabo de escuchar al Sr. Gallardón anunciar la paralización de las obras del Eje Prado Recoletos. La cortina de humo utilizada es la crisis económica. ¡Lo bien que le viene al Sr. Alcalde la crisis para escapar de sus responsabilidades!
Resulta evidente que la verdadera razón no es otra que la nefasta gestión de los dineros municipales. Sufrimos un Alcalde que durante los 5 años que lleva al frente del Ayuntamiento de Madrid, y como en la fábula, ha hecho más de cigarra que de hormiga. Como los nuevos ricos, en época de bonanza, el PP ha elevado los impuestos (el IBI, sin ir más lejos, por encima del 110 por ciento), ha vendido suelo público con fines especulativos, sin olvidar el despropósito de la deuda municipal (la madre de todas las deudas municipales) que es a la postre más impuestos a pagar por las generaciones futuras de madrileños.
Toda esa inyección de dineros no ha servido para resolver los problemas de Madrid y sus gentes. Seguimos sufriendo ruido, atascos, polución (Madrid es de las ciudades más contaminadas de Europa), escasez de guarderías, una política de vivienda municipal marginal... En fin, mismos problemas pero multiplicados por mil, dado que continúan sin resolverse y tenemos cada vez menos margen al haber secado los dineros municipales. Tal es la responsabilidad e irresponsabilidad del actual Alcalde.
Hay que exigirle al Alcalde que sea coherente. El proyecto Eje Prado Recoletos era y es importante para nuestra ciudad. Así lo reiteró el Sr. Gallardón en innumerables ocasiones, vinculando incluso su permanencia al frente del Ayuntamiento a su aprobación por parte de la Comunidad de Madrid (administración que por ley, debe dar el o.k. definitivo). Por tanto no cuela el argumento del Alcalde al decir ahora que no es prioritario.
¿Por qué antes sí y ahora no? El verdadero problema es económico (el Sr. Gallardón no tiene dinero), pero también político: el enfrentamiento entre Dña. Esperanza y D. Alberto. Ambos siguen enfrascados en su enfrentamiento partidario, anteponiendo sus intereses a los de la ciudadanía madrileña. Seamos sinceros, a la Sra. Esperanza nunca le gustó este proyecto y quiso pararlo; y el Sr. Alcalde, sabedor de su derrota, prefiere una retirada a tiempo.
Lo malo es que con este comportamiento D. Alberto deja en evidencia dos cosas. Primero: que como Marx (Groucho), el Sr. Gallardón se aplica eso de "estos son mis principios y si no le gusta los cambio". El Sr. Gallardón vuelve a demostrarnos que no cree en el transporte público, en la peatonalización y la recuperación de zonas emblemáticas de la ciudad para el uso y disfrute de todos. Iniciativas todas ellas que se recogían en el Plan Especial Prado Recoletos pactado por los tres grupos municipales.
Segundo: no ha defendido el interés general de los madrileños a los que dice gobernar. En su lugar, ha preferido mirar hacia otro lado. Por último, decir que la oposición se ha enterado de la noticia por la prensa. Un acuerdo alcanzado entre los tres grupos municipales y roto unilateralmente por el Sr. Alcalde, sin previo aviso. Así se las gasta el Sr. Gallárdón. Este es el verdadero talante de nuestro Alcalde. Oído cocina.
Pedro Sánchez.
Concejal socialista del Ayuntamiento de Madrid.
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