Opinión

Ayudemos a Mariano

Rafael Martínez-Simancas | Lunes 13 de octubre de 2008

Una vez los grandes mandatarios terminen de reflotar el sistema, (o de hundirlo para siempre), llegará la hora de ocuparse de las grietas que tiene el PP. A cada tenor se le recuerda por una gran noche, y así como a Caruso se le tiene en cuenta la aparición en el Metropolitan House de Nueva York, en 1903, a Rajoy se le va a rememorar por lo del “coñazo” del desfile. Pero no tanto por el exabrupto, ni por una falta de respeto a las fuerzas armadas, sino por el cansancio que representa.

Una vez solucionada la crisis, repito, hay que hacer algo por liberar a Rajoy de su tensión vital y de su cárcel de gaviotas. Se pueden recoger firmas, se puede hacer un Telemaratón con Hermida, se puede crear una ONG, y encargar unos triduos y novenas, (y si no sale bien se puede hacer todo eso al mismo tiempo mientras que se contrata a un brujo para que exorcise su despacho con unas ramitas de romero y un poco de agua de de lluvia cogida en una calabaza que ha estado expuesta a tres lunas seguidas).

A grandes males, grandes remedios.

El palabro quedó para la historia, pero la rectificación fue peor. No sabemos a quién creer: si al señor que se puso el traje azul de ir de boda y nos pidió “sacar lo mejor de nuestros sentimientos” para asistir al desfile del año pasado, o a este hombre que se ha desfondado como un sillón de casino de provincias. Al sillón se le ven las tripas colgando y a Rajoy las intenciones.
 

El Congreso de Valencia fue traca mojada. La sucesión en el PP es un problema no resuelto. Tienen a Esperanza Aguirre sin quitarse el chándal, lo cuál es una barbaridad, tanto o más que dejar a Gasol en el banquillo. Y, para los más alternativos, Gallardón que lleva sempiterna de educando de banda, (que también tiene su desgaste). Por sustitutos más capacitados no será.

Ayudemos a Mariano porque no puede ser que viva con esta angustia, conocida por el mal de Noé, (cuando uno se cree el responsable de salvar a todas las especies de este mundo). Ayudémosle para que pueda pasar los domingos jugando al scalextric con los chavales, y por la tarde una partidita de dominó con los amigos. Vamos, lo normal cuando uno es un líder.

Es verdad que en esta vida cuando uno no está a gusto, lo demás es un “coñazo”.

 correo@rafaelmartinezsimancas.com

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