Según el historiador local, Vicente Sánchez Moltó, con el derrumbe de parte de este edificio, "se pierde uno de los pocos ejemplos que existen en Alcalá de colegios civiles, ya que la mayoría de los que se conservan pertenecían a órdenes religiosas, y aunque no tiene el valor de otros colegios como el de Málaga o el Colegio del Rey, sí tiene un valor histórico y patrimonial importantísimo".
Este edificio ya no pertenece ni a la Universidad ni al Ayuntamiento y las obras de rehabilitación que se estaban llevando a cabo eran privadas. Este edificio de estilo barroco se encuentra en la calle Santiago, justo en frente de la calle Cervantes. De él destacaban sobre todo sus patios y las columnas que los soportaban.