MDO/E.P. | Domingo 05 de octubre de 2008
El voluntario de la parroquia de Santo Domingo de la Calzada, Ángel Castiblánquez, que lleva varios días trabajando en el poblado chabolista del Gallinero junto a otros compañeros para acondicionar la zona afectada por las inundaciones de las últimas semanas, reclamó hoy a la Comunidad y al Ayuntamiento de Madrid un plan integral que contemple, entre otras cosas, la escolarización de los niños del Gallinero y de la Cañada.
Castiblánquez afirmó que dos días después de las fuertes lluvias del 22 de septiembre sólo fueron al colegio cuatro niños de los 120-130 que están apuntados en las listas de escolarización del Gallinero y la Cañada Real, y añadió que el viernes fueron 14 los chicos que acudieron a clase.
Sin pensar que el número de alumnos vaya a aumentar mucho el lunes, el voluntario denunció que la incorporación está siendo "muy lenta y con dificultad" porque los niños "no tienen ropa o calzado". Así, dijo que desde la parroquia les están facilitando la ropa y el material escolar que les piden desde el colegio.
No obstante, la mayor de las críticas del voluntario a las administraciones madrileñas es la inexistencia de un plan a largo plazo, ya que, según aseguró, ahora hay dos personas de Cruz Roja que ha enviado el Ayuntamiento de la capital y que están realizando un listado de los niños que tienen que ir a clase, pero señaló que la tarea de estos profesionales finalizará en noviembre, de manera que no habrá un seguimiento de su evolución.
Castiblánquez indicó que controlar que los niños vayan a clase supone que los padres tengan reuniones con los tutores cada cierto tiempo, o que estos den permiso para actividades que impliquen la salida del colegio. "Vamos a reunirnos esta semana para valorar la situación", afirmó el voluntario, quien aseguró que el plan debe contemplar el aspecto policial "para controlar el asentamiento", o el preventivo, que, a su juicio, se lleva a cabo escolarizando a los niños, de manera que se evita que estén por ahí durante el día.