Funcionarios dictatorzuelos
miércoles 07 de octubre de 2009, 00:00h
Actualizado: 07/10/2009 10:40h
La democracia no consiste en poder votar, lo que se hacía también en tiempos de Franco, sino en que después se nos respete o podamos reclamar eficazmente. Muchos de los actuales políticos van retornando a las viejas costumbres dictatoriales, lo que van copiando otros “servidores públicos”, dictadorzuelos del día a día.
A los hechos me remito, con algunos ejemplos. Hace poco se asfaltaron las calles de mi zona, en el barrio de la Concepción; pero, de entrada, hicieron desalojar los coches de casi todas ellas a la vez, en lugar de hacerlo gradualmente, para que pudiéramos encontrar donde dejarlos. Y esto se está repitiendo estos días, en forma peor y por más tiempo, al hacer un aparcamiento municipal.
La prepotencia, ese “la calle es mía”, como se pavoneaba un conocido y aún influyente ministro de la dictadura, no se limita, por supuesto, a mi zona. Este domingo pasado, en el depósito de limpieza de la plaza de la Paja, un camión de limpieza de tamaño medio estacionó, porque le dio la gana, en plena calle, tapando todo el tráfico, en vez de hacerlo en el amplio garaje de que disponía.
“Es sólo para recoger un paquete”, dijeron a los conductores que protestábamos por el abuso; falso, porque eso pudo hacer e hizo otro coche de basura también inmovilizado en su prepotente atasco, antes de que terminaran su gratuito minisecuestro esos abusivos funcionarios que, en vez de servirnos, nos menosprecian y gozan sádicamente jorobándonos cuando pueden para mostrarnos su poder.