www.madridiario.es

Dcode Fest 2012

The Killers transportan Madrid a Las Vegas

The Killers transportan Madrid a Las Vegas

domingo 16 de septiembre de 2012, 00:00h
"Hola, Madrid. Somos The Killers y esta noche vamos a por todas". Así lo hicieron. El batallón de Las Vegas quiere colarse entre los grandes con su cuarto álbum: Battle Born. Este sábado, a golpe de estribillo, revolucionaron a una multitud de incondicionales en el Dcode.
Eran los más esperados de la segunda edición del festival de Ciudad Universitaria. Solo así se explica que después de dos días de conciertos los 20.000 asistentes del sábado salieran de su letargo tras el final de fiesta de The Kooks y se agolparan lo más cerca posible del escenario en el estadio de rugby de Cantarranas. El lugar poco se parece a Las Vegas, aunque las semejanzas no tardaron en aparecer con la dosis justa de neón y un show que combina las bazas que mejor maneja la ciudad: emoción, juego y espectáculo. 

Con su puesta en escena habitual, cargada de luces y watios y algún golpe de efecto, el cuarteto liderado por Brandon Flowers fue a lo fácil y condensó en una hora y media lo más emblemático de su repertorio. Suficiente para que la audiencia estallara.

La banda comenzó a descargar su munición con 'Runaways', single de su cuarto álbum de estudio (Battle Born, a la venta el 18 de septiembre) pasando después por 'Somebody told me', 'Smile like you mean it', 'Spaceman' o 'For reasons unknown', piezas imprescindibles en esa escalada al clímax que llevó a la muchedumbre a dejarse la garganta con la pegadiza y trillada 'Human'.

Sobrado de voz y carisma, el 'frontman' Flowers sorprendió al público entonando el 'Forever Young' de Alphaville como preludio a una nueva inyección de metralla de la mano de 'Read my mind', 'Mr.Brightside' y 'All these things that I've done'(con cañones de confeti incluidos).

Eclécticos
Los ritmos bailables de Day & age (2008), la senda de la nueva ola británica de Hot Fuss (2004) y el rock americano de Sam´s Town (2006) combinaron en un recital cargado de coherencia musical que, si bien repite el repertorio de sus conciertos anteriores, no puede defraudar. La traca final corrió a cargo de 'Jenny was a friend of mine' y la incombustible 'When you were young', que hizo caer fuego sobre la masa ya entregada al histerismo.

A la una y veinte, el mormón más famoso del otro lado del escenario se despedía sin haberse despeinado mínimamente. Flowers y su tropa se iban con la música a otra parte cumpliendo su palabra de darlo todo hasta hacernos soñar. Por un momento. Como Las Vegas.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios