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Isabel Díaz Ayuso, candidata popular a la reelección
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Isabel Díaz Ayuso, candidata popular a la reelección (Foto: PARTIDO POPULAR)

Isabel Díaz Ayuso, la "Agustina de Madrid"

miércoles 07 de abril de 2021, 07:34h

Isabel Díaz Ayuso se convertía por primera vez en candidata a presidir la Comunidad de Madrid con el Partido Popular a principios de 2019 después de que el partido del que forma parte le otorgara la responsabilidad de encabezar la lista electoral para las elecciones del 26 de mayo de ese mismo año. Junto a José Luis Martínez-Almeida como candidato para el Ayuntamiento de la capital, Génova apostó entonces por la “claridad, modernidad y eficacia” de ambos miembros del Comité Ejecutivo Nacional, a quienes el partido calificaba como “personas de la máxima confianza del presidente".

Justo un año antes de la celebración de los comicios de 2019, cuando el Partido Popular capeaba el temporal ante la salida de Cristina Cifuentes de la Real Casa de Correos y Ángel Garrido la sustituía como presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso comenzaba a escalar peldaños a gran velocidad. La entonces viceconsejera de Presidencia y Justicia de la Comunidad de Madrid y presidenta del Comité de afiliaciones, se convertía en la nueva vicesecretaria de comunicación y portavoz del Partido Popular en Madrid, y un mes después, se incorporaba al nuevo Comité Ejecutivo nombrado por Pablo Casado.

Junto a ella estaban algunas caras populares de Madrid, como José Luis Martínez Almeida o el alcalde de Boadilla y en ese momento vicesecretario Territorial, Antonio González Terol, con quienes competiría por hacerse con la candidatura para los comicios regionales de 2019. Como una de las principales embajadoras de la era Casado en Madrid, Ayuso también se enfrentó al propio Ángel Garrido para obtener la candidatura popular a los comicios, y a pesar de que este tenía todas las papeletas para hacerse con el puesto, en el último momento y de manera sorpresiva Casado designó a Ayuso para disputar la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

El 11 de enero de 2019, el Partido Popular anuncií la designación de Isabel Díaz Ayuso como candidata del Partido Popular para la pugna por el sillón de la Real Casa de Correos en las elecciones que se celebrarían pocos meses después una decisión enfocada a la renovación de la formación de cara al público que Casado puso en marcha. Como señalaron, la juventud de Ayuso no se traduce en sinónimo de inexperiencia y con su discurso "claro y moderno", afín a la "nueva generación de políticos populares".

La candidatura de Ayuso también puso fin al periplo de Ángel Garrido en el Partido Popular, pues no solo no concurrió en la lista popular, sino que lo hizo en la de Ciudadanos. Aunque publicada la decisión de Casado de que Ayuso fuera cabeza de lista el entonces presidente regional señaló en las redes sociales un mensaje de “sincera enhorabuena” en el que aseguró ¡Tenéis todo mi apoyo!", poco después Garrido apareció en la sede de la formación naranja, acompañado de Ignacio Aguado, dispuesto a rivalidad la Presidencia popular.

En aquellos comicios la lista del Partido Popular obtuvo el 22,23 por ciento de los votos, es decir, 30 escaños, siendo la segunda lista más votada después de la formación liderada por Ángel Gabilondo, el PSOE, que se hacía con un 27,31 por ciento de los votos y 37 escaños en la Asamblea de Madrid. Pocos días antes, el sondeo del CIS en la Comunidad de Madrid señalaba que la izquierda rondaría el 52 por ciento de votos y la derecha se quedaría en el 45 por ciento, por lo que la llave para gobernar quedaba en manos de los pactos. Y así fue, pues a pesar de no ganar los comicios, y tras un largo periplo político de negociaciones, al que los populares madrileños no estaban acostumbrados debido a su histórico liderazgo en la región madrileña, Ayuso se hacía con el poder tras alcanzar un acuerdo de Gobierno con Ciudadanos y obtener el apoyo de Vox.

Sin embargo, la alianza entre Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado tan solo ha durado 20 meses. Tras meses de disputas internas y desplantes públicos, el miércoles 10 de marzo España se levantaba conociendo que Ciudadanos y el PSOE elevaban una moción de censura contra el Gobierno autonómico de la Región de Murcia, así como el Ejecutivo consistorial de la ciudad de Murcia. El objetivo era quitar de en medio al Partido Popular murciano, pero el movimiento provocó un auténtico tsunami político a nivel nacional y cuyo epicentro estaba en Madrid.

Isabel Díaz Ayuso apretó el botón nuclear y convocó elecciones anticipadas dejando a sus socios de Gobierno en la estacada: Ignacio Aguado, hasta entonces vicepresidente regional, fue cesado ipso facto, así como el resto de consejeros designados por la formación naranja. Esta, de por si muy debilitada tras la las últimas elecciones nacionales y los recientes comicios en Cataluña, comenzaba a perder diputados regionales y nacionales y finalmente retiraba de la candidatura a Ignacio Aguado. Asimismo, el fenómeno Ayuso provocaba que el vicepresidente segundo del Gobierno de España y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, dejara su cartera ministerial y se presentara como candidato con la formación morada a las elecciones del próximo 4 de mayo. “Comunismo o Libertad”, dijo Ayuso conocida la noticia, una frase que ha adoptado como lema de campaña para su reelección a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

Periodista y ligada al PP

Nacida el 17 de octubre de 1978 en el seno de una familia del madrileño barrio de Chamberí, Isabel Díaz Ayuso es licenciada en Periodismo y Diploma de Estudios Avanzados por la Universidad Complutense de Madrid, obtuvo también su título de Máster en Comunicación Política y Protocolo. Con 27 años, en 2005, la mandataria se afilió al Partido Popular en el distrito madrileño de Moncloa-Aravaca, donde coincidió con Pablo Casado, entonces presidente de Nuevas Generaciones en la capital.

La amistad entre ambos se ha fortalecido con el paso de los años, de hecho la propia Díaz Ayuso expresó en varias ocasiones de manera pública su preferencia por Casado en detrimento de Soraya Sáez de Santamaría en el proceso para elegir al sucesor de Mariano Rajoy, así como lo ha acompañado en varios actos públicos de carácter regional y nacional. Ejemplo de ello fue la primera visita que la presidenta hizo al Hospital Temporal de IFEMA, a mitad de abril de 2020. Igualmente, durante las primarias populares para la candidatura presidencial de la Comunidad de Madrid, Casado acabó por declinarse por una “mujer, joven y desconocida” frente al expresidente Ángel Garrido, un hecho que dio que hablar y que desembocó en que Garrido decidiera dejar su carné del Partido Popular y apostar por Ciudadanos.

Antes de todo eso, Ayuso pasó por diferentes cargos públicos hasta hacerse con el mando de la Real Casa de Correos, en la madrileña Puerta del Sol. En 2006 fue fichada por Alfredo Prada, consejero de Justicia e Interior del Gobierno la Comunidad de Madrid, para su departamento de prensa, ganándose la confianza de la expresidenta Esperanza Aguirre, para la que creó y gestionó la cuenta de Twitter de su perro, 'Pecas'. Especializada en comunicación política, dirigió el área on line del Partido Popular, encargándose de la campaña digital de la también exmandataria regional Cristina Cifuentes en 2015.

Se inició como diputada en la Asamblea de Madrid -de 2011 a 2017- y prosiguió como portavoz adjunta del Partido Popular hasta que Cristina Cifuentes la nombró viceconsejera de Presidencia y Justicia. Su último salto profesional llegó en mayo de 2018, cuando fue recolocada en la Vicesecretaría de Comunicación y Portavocía del Partido Popular de Madrid. Fuera de la política, Isabel Díaz Ayuso ha trabajado en departamentos de comunicación de varias empresas y fundaciones, así como en emisoras de radio y prensa digital en España, Irlanda y Ecuador.

Primera candidatura popular

En 2019, la recién nombrada candidata popular a las elecciones regionales continuaba buscando adeptos entre los madrileños. Tal y como ella misma explicó a este diario, sus propuestas electorales se basaban en tres líneas básicas. “La primera es ese plan de vivienda para jóvenes de hasta 35 años. Son 25.000 viviendas en 40 municipios […] para clases medias. Es decir, para aquellas personas que viven en Madrid y que llevan cotizando tiempo en Madrid. Habrá que llevar un mínimo de 10 años empadronado en la Comunidad”, decía en primer lugar.

“En el caso de los mayores lo que quiero es que, como ya tienen bastantes dificultades y una jubilación complicada que será mucho peor con el Gobierno de Sánchez, yo de esa manera quiero compensarles”, explicaba al introducir la gratuidad del transporte público para los mayores de 65 años en toda la región madrileña. En el marco del Transporte, además, la popular abogaba en su programa electoral por realizar una ampliación de las líneas de Metro.


Por último, Ayuso comentaba que “la medida estrella es la de las rebajas de impuestos, dirigidas a todos los ciudadanos en su conjunto pero que van a ayudar, sobre todo, a que los propietarios de pisos los pongan en alquiler, a aquellas mujeres que se recuperan de una baja maternal y son emprendedoras y para los jóvenes que están estudiando y trabajando a la vez”. De hecho, esta propuesta fue llevada a la Asamblea de Madrid en forma de Proposición de Ley (PL), siendo la única que su Gobierno ha desarrollado en este año de mandato de coalición, pero no salió adelante.

Sin embargo, su candidatura estuvo marcada por otras tres líneas que, si bien no fueron las que Ayuso tenía planeadas, acumularon toda la atención mediática y social. En primer lugar, durante un desayuno informativo, Ayuso anunciaba que quería que "el concebido no nacido sea considerado un miembro más de la unidad familiar" para que se le tenga en cuenta para solicitar plaza o tramitar un título de familia numerosa.

Posteriormente, Ayuso decía en un acto organizado por Vanity Fair que "los atascos a las tres de la mañana un sábado" en la capital le hacían ver a los madrileños que su ciudad era "especial". Con sus declaraciones trataba de criticar el programa de Madrid Central que Manuela Carmena había introducido en el Ayuntamiento de Madrid, alegando que “era parte de la vida de Madrid. Si sigue Podemos en el Ayuntamiento de Madrid no va a haber atascos, mas que, eso sí, por el día porque esos están por todas partes", defendía.

Asimismo, en una entrevista concedida a este diario, la aspirante a mantener la Puerta del Sol pintada de azul consideraba que la mejor forma de combatir la desigualdad era creando empleo. ¿Mucho y precario o poco y de calidad?, preguntó este diario. "Yo prefiero un empleo a que no haya empleo. A mí, cuando empiezan a hablar de empleo basura me parece que es ofensivo para el que está deseando tener ese empleo basura que está dando oportunidades para corregir problemas que tenía", opinó ella.

Presidencia

En las elecciones del 26 de mayo de 2019, la lista encabezada por Isabel Díaz Ayuso obtuvo un 22,23 por ciento de votos válidos y 30 escaños, convirtiéndose en la segunda lista más votada después de la del Partido Socialista, encabeza por Ángel Gabilondo, que obtuvo un 27,31 por ciento de votos válidos y 37 escaños. A pesar de no ganar las elecciones, los populares consiguieron formar Gobierno a través de un pacto con Ciudadanos, un acuerdo conformado por 155 puntos a cumplir entre ambas formaciones, y con el apoyo de los 14 diputados del Grupo Parlamentario Vox.

La popular juraba su cargo en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional en agosto de 2019, momento desde el que su figura estuvo marcada por su relación con su socio de Gobierno, Ignacio Aguado, y la formación de Ciudadanos. Los recelos hacia la alianza ya formaban parte de los mentideros de palacio desde el mismo día de la investidura, pero pocos días después de que comenzara el curso político, quedó claro que esta iba a ser una Legislatura 'movidita'.

Aquel “le pese a quien le pese, y caiga quien caiga” que dijo Aguado un par de meses después respecto al apoyo de su grupo parlamentario a la puesta en marcha de la comisión de investigación de Avalmadrid, una trama que tenía en el punto de mira a Ayuso, fue vista e interpretada como una puñalada a la mandataria. Pocos días antes de que Ayuso convocara elecciones anticipadas, la comisión había acordado el dictamen que sería elevado al Pleno de la Asamblea para su debate, por lo que sería discutido públicamente en el Hemiciclo el presunto trato de favor de la entidad hacia la presidenta.

Pasada la página de Avalmadrid, la presidenta continuaba con su actividad pública entre tiras y aflojas con sus socios de Gobierno por el primer plano mediático. A principios de 2020, y después de varios ceses dentro de la Real Casa de Correos, Ayuso ponía sobre la mesa una carta segura: Miguel Ángel Rodríguez, quien ya le asesorara durante la carrera electoral y enemigo público de Ciudadanos. El consultor político protagonizaba tras las elecciones varias polémicas a través de Twitter señalando directamente a Aguado, sobre quien publicaba un mensaje en el que le tachó de "desleal" y aludió a un supuesto contrato de 102.000 euros que "le dieron" a su padre "por la cara" en la Asamblea de Madrid.

En estas estaba la presidenta cuando, a principios del mes de marzo, llegaba a España la pandemia de la Covid-19. Si bien la Comunidad de Madrid daba un paso adelante cerrando la actividad lectiva presencial antes que el resto de comunidades, la gestión de Isabel Díaz Ayuso ha sido muy criticada y se le ha acusado de utilizar la expansión del virus para atacar al Gobierno de Pedro Sánchez. Pasadas las primeras semanas de pandemia, la oposición comenzó a solicitar la reactivación de la actividad parlamentaria y la celebración de un Pleno extraordinario que, finalmente, fue celebrado bajo petición de Isabel Díaz Ayuso el 29 de abril.

Durante más de una hora, la presidenta regional enumeraba las medidas adoptadas desde el mes de marzo, defendiendo las diferentes decisiones de su Gobierno, como el cierre de los colegios, los criticados menús de Telepizza para los menores de familias desfavorecidas, la medicalización de hoteles, la creación de Ifema y la gestión de las residencias de ancianos, uno de los principales focos del virus y en las que murieron más de 6.000 personas. “Las residencias tienen como objetivo principal acompañar a los mayores: cuidarlos, no hospitalizarlos” indicaba Ayuso sobre la no medicalización de las residencias. Asimismo, subrayó que “desde el primer día, desde mi primera rueda de prensa, pedí cuidado para ellos, avisé de la alta mortalidad que el virus provocaba en los mayores, sobre todo entre aquellos que hubieran padecido otras enfermedades”.

Sin embargo, semanas después se hizo público un borrador de la Consejería de Sanidad que dejaba entrever que no se había llevado a cabo la derivación de ancianos contagiados de estas residencias al hospital, así como personas con alto grado de dependencia. A pesar de que esta información ha sido negada en reiteradas ocasiones por el consejero Enrique Ruíz Escudero, este se sometió a un debate de reprobación en la Asamblea y Podemos anunció que llevará a la presidenta a los tribunales por su gestión en estos centros. Por el momento, lo relativo a estos hechos ha quedado asimismo bloqueado por la convocatoria electoral, en la que Escuedero va a ser el número 2 de Ayuso.

En medio de todo esto, Ayuso anunció la apertura de una investigación interna en su propio Gobierno por la publicación errónea de la adjudicación de un contrato al empresario Kike Sarasola, dueño de la empresa Room Mate Group y del apartahotel en el que la mandataria había permanecido desde su contagio del virus. Tal y como defendió la presidenta, el pago de dicho alojamiento (80 euros por noche por dos apartamentos de lujo en el centro de la capital) fue abonado con sus propios ingresos y no dependió de Administración, por lo que apuntó directamente al consejero Alberto Reyero como responsable.

En mayo de 2020, Ayuso solicitó el paso de la fase 0 a la fase 1 del confinamiento, posición que adoptó al parecer tras mantener una reunión con empresarios y visitar el Banco de Alimentos. Su directora general de Salud Pública, Yolanda Fuentes, dimitió entonces en desacuerdo con la decisión por, según ella, “no estar basada esta en criterios de salud”. Fue sustituida por Elena Andradas, quien entre 2015 y 2018 ocupó en el Ministerio de Sanidad la dirección general de Salud Pública, Calidad e Innovación, del que dependía, entre otros organismos, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.


No fue la única dimisión, pues el 3 de octubre de 2020 y después de todo lo acontecido durante la pandemia, el consejero Alberto Reyero anuncia su dimisión del gobierno deseando "buena suerte y éxito en la gestión futura" que Díaz Ayuso tenía por delante en referencia a la pandemia. Asimismo, mencionó en su misiva la necesidad de "la unidad de las instituciones" como "la vía más exitosa para derrotar al virus, criticando el enfrentamiento entre el Gobierno regional y el central. Sin embargo, el día 9 del mismo mes, el Ejecutivo de Pedro Sánchez decreta el Estado de Alarma en la región tras la negativa de Díaz Ayuso de hacerlo y la falta de comunicación entre ambas administraciones. El 20 de octubre, los responsables de Atención Primaria y de Hospitales del ejecutivo de Díaz Ayuso anuncian también su dimisión.

El 1 de diciembre de 2020, Díaz Ayuso inauguró el Hospital Enfermera Isabel Zendal, un centro de emergencias construido en cuatro meses y que constituye el primer hospital especializado en pandemias. Rodeado de críticas de diversos sectores sanitarios y de la oposición, el Zendal adquirió relevancia en la tercera ola que tuvo lugar a finales del mes siguiente, convirtiéndose en el hospital con más pacientes enfermos de Covid-19 en España. Terminado el fatídico año 2020, y habiendo pactado una serie de protocolos sanitarios y medidas de seguridad para el paso de las fiestas navideñas, Ayuso iniciaba el 2021 con un nuevo problema: la llegada de la borrasca Filomena.

El bloqueo total de la regional, en especial de la capital, debido a las grandes cantidades de nieve hicieron que la oposición criticase la actuación del Gobierno regional, al que acusaron de "falta de previsión". Recuperada la normalidad, el Gobierno regional parecía que iba cogiendo “carrerilla”, en especial a lo relativo a la aprobación de un borrador de Presupuestos para 2021 (prorrogados desde 2019). Una vez que Aguado y Ayuso anunciaron haber alcanzado un acuerdo, este fue presentado al Grupo Parlamentario Vox, cuya líder, Rocío Monasterio, impuso varias condiciones. Además de una rebaja del IRPF, los de Vox impusieron la implantación del conocido como 'pin parental', algo que tanto Aguado como Ayuso señalaron que no iban a hacer.

Sin embargo, cuando parecía que se había llegado a un acuerdo entre las tres formaciones, que por fin el Gobierno regional iba a sacar una medida de peso adelante, Isabel Díaz Ayuso pulsó el botón nuclear y dinamitó la situación institucional y política de la Comunidad de Madrid. Antes de ello, la gestión de la crisis sanitaria y los encontronazos con sus socios de Gobierno, derivaron en campanas sobre una posible moción de censura a la presidenta o la celebración de elecciones anticipadas a principios de verano. En aquel momento, Vox y Ciudadanos aseguraron que no la apoyarían, mientras que Podemos-Izquierda Unida y Más Madrid hicieron presión para que esta se llevara a cabo. En cualquier caso, la decisión dependía del Grupo Parlamentario Socialista, cuyo portavoz aseguró que el mecanismo es tenido en cuenta pero que no era momento de hablar de ello dada la situación.


Sin embargo, el secretario general del PSOE en la Comunidad de Madrid, José Manuel Franco, sí se aventuró a asegurar: "No descartamos una moción de censura; no está decidida ni mucho menos, primero hay que hablar con otras fuerzas políticas, pero esta situación se hace insostenible". Sin embargo, y a pesar de muchas sospechas y amenazas, la moción de censura nunca se llegó a dar, y a día de hoy desde Ciudadanos siguen asegurando que lo sucedido en Murcia no iba a tener réplica en la Comunidad de Madrid. Sea como fuere, Isabel Díaz Ayuso vuelve a ser candidata con el Partido Popular a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

Para estos comicios, la candidata se ha reafirmado este lunes en sus propuestas en materia económica, basadas en la libertad empresarial, fiscalidad baja y digitalización. "Mi proyecto es el de una Comunidad de Madrid abierta, plural, que respeta la libertad empresarial, en la que se defiende la propiedad privada y en la que se apuesta por la meritocracia y el empleo como mejores políticas sociales. Todo lo anterior con la fiscalidad más baja del país y con un cumplimiento estricto de nuestros compromisos de estabilidad financiera", expuso.

La popular ha defendido que Madrid tiene "las condiciones idóneas de conseguir el 2 por ciento del PIB en inversión en I+D+i" al que se comprometió en 2019 pero ha recalcado que ve necesario dar "un paso más en la digitalización de la región". Lo hará a través de dos vías. Por un lado, impulsando una administración "más ágil, eficiente y digital". Para ello, invertirá más de 1.000 millones en proyectos como el puesto de trabajo digital, la oficina 360, o la Factoría Digital, "un laboratorio de ideas que canaliza las mejores soluciones innovadoras", y a la cual ya han solicitado formar parte 200 empresas de la Comunidad. Por el otro, lanzarán un plan de digitalización para las pymes "que concentrará más de 166 millones de euros de inversión".

Asimismo, otro de los ejes de su programará será la eliminación de trabas burocráticas y administrativas. "Este gobierno ya ha sustituido las licencias urbanísticas por declaraciones responsables, lo cual ha permitido a los constructores de la región poder comenzar a construir en días cuando antes necesitaban meses para lograr la aprobación de esta administración", señaló hace unos días, al tiempo que sostuvo que en esta vía continuarán con una nueva Ley del suelo y con la nueva línea abierta contra la hiperregulación.

Además, recordó que pondrán en marcha una nueva ley de mercado abierto, "por la cual un empresario asentado en cualquier lugar del país podrá operar en la Comunidad de Madrid sin necesidad de obtener ningún permiso adicional". Para la presidenta, esto, junto con Madrid Nuevo Norte, y los más de 200 proyectos presentados al Gobierno de España para optar a los fondos Next Generation, podrán "devolver a Madrid el dinamismo y la prosperidad que le caracteriza".

Por otra parte, recalcó la importancia de mantener una mano de obra más cualificada y adaptada a lo que demanda al mercado. Por ello, continuarán impulsando la Formación Profesional dual, que ya cuenta con más de 100.000 alumnos en la región y en la que se colabora con más de 500 empresas. De hecho, avanzó que desarrollará "nuevos convenios de Formación Profesional dual con empresas y sectores de futuro, como la automoción y las nuevas tecnologías". Además, promoverán el desarrollo de centros integrados de Formación Profesional, donde se imparten todas las ofertas formativas que conducen a la obtención de Títulos de FP y de Certificados de Profesionalidad.

Ayuso ha subrayado durante estos días, además, que mantendrán la senda de impuestos bajos y ha incidido en que mantiene su compromiso de rebajar medio punto el tipo de IRPF aplicable a todos los tramos. "Cuanto mayor es la crisis económica más necesitan los madrileños el dinero en sus bolsillos para consumir, invertir o ahorrar", manifestó. Asimismo, hizo hincapié en que la Comunidad es la región "con menor endeudamiento de todas las del régimen autonómico común y la única que no ha acudido al Fondo de Liquidez Autonómica de 2012". Su intención es "continuar manteniendo las finanzas públicas saneadas, pues sólo de esta manera podrán financiarnos en las mejores condiciones de la historia".

Su faceta más personal

Poco se sabe de la vida privada de la candidata popular. Casada y divorciada hace años, desde 2016 y hasta hace pocos meses compartía su vida con Jairo Alonso, un amigo de adolescencia con quien compartió un piso de alquiler de 50 metros cuadrados en pleno barrio de Malasaña, tal y como comentó en una entrevista al diario El Mundo.

En esa misma entrevista, la presidenta reflexionaba sobre su carácter desde niña, asegurando que “de niña era muy buena, pero la adolescencia me dio de lleno. La rebeldía... Empecé a ir mucho peor en el colegio, repetí 1º de BUP... Pero por el orgullo, y al ver los disgustos de mis padres, empecé a despegar y a sacar buenas notas”. Continuó sus estudios universitarios y de postgrado y con unos 24 años dejó el hogar familiar para compartir piso con otras personas.

En relación con ello, se ha especulado que la presidenta habría mantenido una mala relación con su progenitor, Leonardo Díaz Álvarez, quien falleció en 2014, a los 68 años, a causa de una demencia. La mandataria siempre ha defendido la figura de su padre, de quien ha indicado que era “elegante, austero, con mucho –demasiado– carácter pero, sobre todo, honrado”.

Su ámbito más familiar, así como el más personal, puede intuirse en el perfil que mantiene abierto Instragram, donde la presidenta ha dejado retratados diferentes momentos de su carrera política y vida privada desde 2013. Gracias a ellos, se sabe que tiene gran pasión por los animales -perros, gatos, caballos...-, los viajes -aparece fotografiada en Estados Unidos, Ecuador, China, Portugal, Italia y múltiples lugares de España, entre otros sitios- así como el deporte, habiendo participado en varias carreras populares.

Otro de los detalles más particulares de la presidenta es el tatuaje que luce en su antebrazo izquierdo. Se trata de una ramita con hojas y una flor, la misma que aparece en una de las portadas de un disco de Depeche Mode, la famosa banda de pop y rock electrónico y techno de los 1980. En concreto, es la cubierta del álbum Violator, de 1990, y la flor fue un símbolo con el que el grupo quiso homenajear a la obra El Principito. Ayuso ya comentó en una entrevista que para ella significa una evocación de una época de juventud: "Me recuerda a mi época de verano, a mi adolescencia, a mis amigos".

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