25 de octubre de 2021, 22:05:24
Medio Ambiente


El sector ganadero, en pie de guerra por los ataques de lobo: "El verdadero lobo está en Alcalá 16"

Por Fernando Rodríguez


Abandonados y humillados por la administración. Así se siente el sector ganadero en la Comunidad de Madrid con relación a la problemática de los ataques del lobo en la Sierra Norte, Noroeste y en la zona de Collado Villalba.

La Consejería de Medio Ambiente asegura que, gracias a las medidas adoptadas, las agresiones protagonizadas por lobos se redujeron en un 40 por ciento el año anterior, pasando de 385 en 2019 a solo 210 en 2020. No obstante, los ganaderos responden que afirmar tal cosa es “faltar a la verdad” y acusan a la Administración regional de estar burlándose del sector por su “inacción absoluta desde hace más de diez años”.

“Es mentira. Se trata de un montaje para que parezca que desde la calle Alcalá hacen algo al respecto. La realidad es que hay los mismos ataques o incluso más, pero la gente se ha hartado y ya no denuncia. La administración pone continuas trabas y el proceso es largo, costoso y poco transparente”, sostiene el presidente de la Unión de Agricultores, Ganaderos y Silvicultores de la Comunidad de Madrid (Ugama), Alfredo Berrocal.

Una maraña burocrática sin fin

“En una ocasión, la Comunidad llegó incluso a recurrir tres veces, elevando la cuestión hasta el Tribunal Supremo, quien, además, continuó dando la razón al ganadero. Es una muestra clara de la estrategia de desgaste que pretende llevar a cabo el Gobierno regional para que los ganaderos no acudan a la justicia y, así, poder vender que el número de ataques se ha reducido”, explica Berrocal.

En total, son ya más de una docena las sentencias favorables a los ganaderos que, sin embargo, continúan a disgusto y sin recibir una compensación que consideren justa y proporcional a las pérdidas originadas por la abundante presencia de lobos en la región.

Las ayudas que da la Comunidad no sirven para paliar las pérdidas reales de un ataque de lobo

“Aunque tras el peritaje el juez fije una indemnización considerando tanto los daños directos como los indirectos y derivados, las subvenciones por parte de la Comunidad no se han modificado aún y continúan siendo cuatro o cinco veces menores. No sirve para cubrir las pérdidas reales derivadas de un ataque. Por ejemplo, si un lobo mata una cabra, la subvención es de 120 euros, mientras las pérdidas reales ascienden hasta los 550 euros”, argumenta Luis González, pastor en Prádena del Rincón desde hace más de una década.

A pesar de que la problemática no resulta en absoluto novedosa y las reivindicaciones por parte de los ganaderos vienen ya de lejos, estos confiaban en que, a raíz de las últimas sentencias, la Comunidad de Madrid cambiaría de rumbo o que, al menos, se abriría una mesa de diálogo entre ambas partes. Sin embargo, lamentan, no ha sido así.

La dilación desmesurada de los trámites y las trabas burocráticas en los distintos procesos son otras de las grandes complicaciones a las que aluden los ganaderos madrileños para justificar su hartazgo.

“Las dificultades comienzan desde el minuto uno, cuando el ganadero descubre el ataque y da parte al guardia forestal. Este puede tardar incluso días en llegar al lugar donde se encuentra el cadáver, lo que obliga al ganadero a conservarlo para que no se lo coman los buitres u otras alimañas. Por otro lado, el guardia suele poner en duda que el responsable haya sido un lobo. Da la sensación de que tienen instrucciones desde arriba para complicar la cuestión todo lo posible. Incluso ha habido casos en los que no se ha hecho entrega de una copia del informe al ganadero. ¿Qué sentido tiene hacer eso?”, se pregunta Berrocal.

“Luego viene el veterinario, hay que acudir a la Delegación Comarcal, esperar un año para recibir respuesta… En definitiva, un proceso que acaba por agotar y desesperar a cualquiera. Al final, comprendes que no merece la pena y ni siquiera presentas la denuncia. El trabajo y el tiempo que exige el proceso es, muchas veces, mayor que la compensación económica”, añade.

Medidas preventivas de su bolsillo

De acuerdo con los ganaderos con los que ha podido hablar Madridiario, la Comunidad de Madrid no ofrece ningún tipo de subvención para afrontar los gastos derivados de las únicas medidas de prevención que han demostrado ser eficaces para paliar los ataques del lobo: infraestructuras adecuadas y perros mastines. “Nos lo pagamos de nuestro bolsillo”, afirman resignados.

Las mejoras en infraestructuras y el mantenimiento de los mastines corren de nuestro bolsillo

“Desde la Consejería repiten constantemente el mismo discurso. Dicen que sí hay ayudas para infraestructuras, pero en la práctica esto no es así. Obligan al pastor a adelantar el dinero y, además, exigen una gran inversión para concederlas. Yo no puedo permitirme adelantar 6.000 euros para que me den la ayuda. Además, dicen que subvencionan la adquisición de los mastines, pero nosotros no necesitamos ese dinero. Podemos correr con ese gasto pues, a través de cooperativas, es sencillo organizarse para que el precio sea muy bajo. Yo mismo cruzo a mis perros e intercambio las crías con otros ganaderos por un par de sacos de pienso. El verdadero coste viene en la manutención: hasta 600 euros por perro al año”, señala González.

Para más inri, de acuerdo con la normativa regional, los mastines que cuidan del ganado deberían ir en todo momento atados y con bozal. “No tiene ningún sentido. Los mastines han demostrado ser una de las pocas medidas disuasorias que realmente funcionan, pero si están atados y llevan bozal no van a cumplir nunca su función. Además, no están catalogados como animales de trabajo, sino como perros potencialmente peligrosos, lo que implica aún más gastos para el ganadero. Por ejemplo, con respecto al seguro de responsabilidad civil”, apunta González.

Denuncian finalmente que el Programa de Desarrollo Rural, que data ya de 2016, apenas se ha modificado desde su elaboración, de manera que no recoge de manera específica la problemática del lobo. “Y así es imposible alcanzar una solución”, concluyen.

La Comunidad de Madrid responde

Desde la Consejería de Medio Ambiente, por su parte, insisten en que las medidas preventivas planteadas por la administración en forma de ayudas para los ganaderos, tales como cerramientos o adquisición de perros mastines, son eficientes para reducir los ataques de lobo “tal y como reflejan las cifras oficiales”. Al mismo tiempo, exponen, “contribuyen a fomentar la convivencia con una especie protegida tan importante para el ecosistema madrileño”.

Los profesionales de la administración merecen respeto

Del mismo modo, niegan tajantemente que los guardias forestales tengan orden alguna por parte de la administración de no reconocer ataques de lobo cuando aparece un cadáver de ganado y exigen “máximo respeto al trabajo de todos y cada uno de los trabajadores públicos”.

Finalmente, se muestran comprensivos con la inquietud de los ganaderos con respecto a la dilación de los trámites burocráticos, aunque, apostillan, “las cuantías a las ayudas por ataque de lobo llevan ya muchos años instauradas y siempre se han resuelto trimestralmente”.

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