27 de julio de 2021, 11:07:43
Distritos


Nuevo pulso entre vecinos y hostelería por la continuidad de las terrazas Covid

Por Lucía Martín


El Ayuntamiento de la capital ha fijado fecha de caducidad a las terrazas Covid: el 31 de diciembre de 2021. La última prórroga del decreto que permite su instalación sobre las bandas de aparcamiento finaliza ese día y, en principio, esta medida excepcional se revertirá. Mientras los vecinos celebran que se ponga coto a este "abuso", los hosteleros advierten de la amenaza que supone para el empleo: estiman una pérdida de 6.000 puestos de trabajo. Por ello, Hostelería Madrid insta al Consistorio a modificar la normativa para que las terrazas en plazas de estacionamiento "puedan convertirse en algo ordinario".

Responden así al alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, quien afirmó este martes que "lo extraordinario no se puede transformar en ordinario". El regidor no rechaza estudiar una nueva ampliación de la medida "si siguen las consecuencias de la pandemia", pero apeló al "equilibrio" con el descanso vecinal como argumento para no dar continuidad a estas terrazas adicionales. En todo caso, el presidente de Hostelería Madrid apunta que "la decisión no se da por cerrrada".

Así, tratan de demostrar con cifras que las terrazas Covid, cerca de 2.000, "son el elemento más importante que tenemos para trabajar". Según un sondeo realizado entre el sector, el 55 por ciento de los establecimientos han recuperado al menos el 60 por ciento de la facturación prepandemia. Por contra, el 70 por ciento de los locales sin ella "no son viables". Esta dependencia obliga, según Blardony, a "replantear qué queremos: ¿coches aparcados o terrazas que crean servicio, seguridad y empleo?". Los vecinos de Chamberí lo tienen claro. "La Ordenanza de Terrazas no se debe revisar de acuerdo a una minoría; las decisiones no las puede tomar Villacís con los bares", lanzan desde la AV El Organillo.

La cuestión genera discrepancias entre los socios del Gobierno municipal. Mientras el PP reitera que las terrazas no pueden mantenerse de forma indefinida, Ciudadanos apuesta por perpetuarlas. "Se tiene que valorar que muchas de ellas puedan quedarse, porque hay cosas que llegan para quedarse, y es un uso más inteligente del espacio público", expuso la vicealcaldesa, Begoña Villacís, después de que el delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, anunciase la intención de terminar con esta limitación del aparcamiento a los residentes desde el 1 de enero de 2022.

El PP convirtió el apoyo a la hostelería en símbolo de la reciente campaña electoral de Isabel Díaz Ayuso. Almeida sigue defendiendo que "efectivamente, hay que ayudar a los hosteleros", pero consumada la victoria de su compañera de filas ahora matiza el mensaje señalando que los madrileños le trasladan por la calle que "muchas terrazas les han quitado plazas de aparcamiento y que ahora sin toque de queda va a haber bastante ruido".

El Ayuntamiento ha suprimido 1.502 plazas del SER para que bares y restaurantes coloquen sus mesas. Sin embargo, los hosteleros aclaran que esto no ha supuesto una merma que afecte a los residentes porque "cuando se han quitado de la zona verde se han intercambiado por otras de la azul". Hostelería Madrid entiende que las terrazas en las bandas ahuyenta el uso del vehículo privado y afea a Carabante exhibir una "política negacionista que va en contra de la sostenibilidad". "No se entiende su posicionamiento cuando el área defiende que debemos ir hacia el fomento del transporte público y del coche compartido", indican.

La crisis socioeconómica derivada del coronavirus se ha llevado por delante unos 5.000 establecimientos hosteleros en la Comunidad de Madrid, un 18 por ciento del total. En enclaves concretos, como el distrito Centro capitalino, la cifra de cierres asciende al 33 por ciento. La previsión de recuperación del turismo es "muy, muy débil", sostiene Juanjo Blardony, quien augura "un inicio del verano tibio y más fuerza ya de cara al puente de la Constitución y Navidad" si se activa el pasaporte Covid.

En este contexto de crecimiento pausado, relata como muchos propietarios han recurrido a ampliar los créditos ICO "incluso a 10 años", y con ello la deuda, porque devolverlos en dos o tres años como se había acordado "es imposible". "Sin terrazas no tenemos herramientas para hacerlo", inciden. Asimismo, ponen el acento en el dinero desembolsado para implantarlas, una inversión "que necesitamos mucho más tiempo para recuperar o si no es tirarla a la basura".

Oposición vecinal al "abuso" de los terraceros

Hostelería Madrid busca conseguir que Madrid "se convierta en la ciudad con las mejores terrazas de Europa", pero si esto implica prorrogar las medidas más flexibles por la pandemia se toparán con la movilización vecinal. "Somos sensibles a los problemas de la hostelería y el comercio, hemos sido muy tolerantes, pero con las prácticas actuales nos van a tener enfrente", advierte Alejandro Merino, expresidente y fundador de la Asociación de Vecinos Retiro Norte.

Si en un primer momento percibieron las terrazas Covid -sobre plazas de estacionamiento o de baja ocupación en calles estrechas- como "una oportunidad para ganar espacio al vehículo", ahora su opinión ha dado un giro radical al comprobar "el abuso descontrolado de algunos terraceros que quieren acaparar cuanto más mejor". Como principal responsable de esta situación señalan al Ayuntamiento por impulsar la medida "y luego desentenderse de ella".

Aunque el área de Seguridad y Emergencias despliega cada fin de semana un operativo policial especial para evitar botellones y vigilar que se cumple la normativa sanitaria en los locales, la AV Retiro Norte detecta "cientos de incumplimientos" en vías como Sáenz de Baranda o Menéndez Pelayo, principalmente de sobreaforo y de más comensales por mesa de los permitidos, además de por ocupar más superficie de la permitida. "Sorprende que estén pensando en regalar espacios a gente que ha sido sancionada y no en solucionar los problemas de Ibiza de muchas personas mayores que no pueden pasear por la calle", reprocha Merino.

Cientos de denuncias en Chamberí

Chamberí es el distrito con más terrazas en aparcamientos, con 450, y el vecindario relata un escenario similar al de Retiro, con el agravante del ruido que ya denunciaban antes de la pandemia y que ahora ha vuelto a intensificarse al decaer el toque de queda. La asociación El Organillo celebra la intención del Consistorio de no prolongar las terrazas en aparcamientos el próximo año. "Nos parece fenomenal que el alcalde haya dicho que las van a quitar aunque no hacen más que cumplir con su obligación", declara la portavoz.

Pilar Rodríguez traslada que el pasado fin de semana, ya sin estado de alarma en vigor, "fue una cosa fuera de control". Describe las calles de Ponzano, Santa Engracia o Guzmán el Bueno como un hervidero de voces hasta altas horas de la madrugada, cristales rotos, mesas sin distancia o con más de las seis personas máximas permitidas. "Las calles son estrechas y el ruido bestial", afirma, lo cual ha motivado la interposición de "cientos" de denuncias "que después no se tramitan". Por ello, han solicitado al Ejecutivo autonómico que mientras permanezcan estas terrazas extra el cierre de la hostelería no se amplíe más allá de las 00:00 horas.

Por otro lado, desmiente la "teoría" del gremio hostelero de que con las terrazas en bandas de estacionamiento se reduce el uso del vehículo privado en la ciudad. "La gente que viene a consumir lo hace en coche", señala. Esto reafirma a los vecinos de Chamberí en que esta medida extraordinaria debe desaparecer en cuanto se eliminen las restricciones de aforo en interiores y otras limitaciones. "Solo están favoreciendo a determinada gente, a los grandes empresarios de distritos como este o Salamanca, que están haciendo caja como nunca, porque al tabernero de toda la vida, al de la periferia, no lo han ayudado en absoluto", sentencia Rodríguez.

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