15 de mayo de 2021, 13:26:55
Política


Mónica García: "Eso que Ayuso llama 'paguitas', nosotros lo llamamos ayudas"

"La experiencia que tengo en medicina es aplicable a la política"

Por Constantino Mediavilla / Teresa Aísa / María Cano


La candidata de Más Madrid a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Mónica García, no niega que quiera dirigir la Comunidad de Madrid cuando el presidente editor de Madridiario, Constantino Mediavilla, le pregunta por un posible pacto con el PSOE. Y añade que no quiere a Iglesias de socio, pero que eventualmente lo necesitaría. García dice que más que soñar con presidir el Gobierno regional, imagina “transformarlo”, algo que para ella pasa por invertir en lo que de verdad importa.

Médica de profesión, que hasta la campaña compaginaba con su escaño en la Asamblea de Madrid, la candidata comenta que todo el conocimiento que ha adquirido en el mundo de la medicina se puede perfectamente extrapolar al mundo cotidiano: “Ves lo que es la vulnerabilidad, la fragilidad y que en cualquier instante puedes estar pasando el peor momento de tu vida”, y ahí es donde hay que diagnosticar y tratar.

En esta entrevista con Madridiario, además, comenta la necesidad de llevar a cabo un rescate de la hostelería, como se hizo en su momento con los bancos, alejándose de la idea de que “las ayudas directas son paguitas, como dice Ayuso”. Además, defiende la propuesta de la formación sobre la jornada laboral de cuatro días e ironiza al señalar que esta idea es igual de utópica que en su momento lo fue la jornada laboral de ocho horas. Pero antes, “vacunar, vacunar y vacunar”.

Pregunta: Ha pedido en esta campaña menos ruido y... ¿más nueces?

Respuesta: El ruido, la confrontación, todo este ambiente político de crispación... Primero, no es el momento, estamos viviendo una pandemia. Y segundo, tanto ruido lo que hace es alejar la política de los problemas reales de la gente. Yo siempre pongo el ejemplo de las ucis: nosotros tenemos un dispositivo que tiene forma de oreja y cuando los profesionales hablamos un poquito más alto de lo normal, se enciende con una luz roja, y significa que estamos molestando a los pacientes. Creo que eso es bastante significativo también en la política, cuando hacemos política de confrontación política, de crispación política o de ruido estamos molestando a la gente.

P: Y de ese ruido, a las nueces. ¿Qué propuestas deben escuchar los ciudadanos de Más Madrid para estas elecciones?

R: Primero deben saber que somos una fuerza verde que está preocupada por los problemas cotidianos de la gente. Nos gusta la política de lo cotidiano, la política de andar por casa, de lo que está viviendo realmente la gente. Creemos en una política que pone encima de la mesa los problemas del siglo XXI, que se anticipa a lo que está pensando toda Europa sobre cómo vamos a reconstruirnos. Nos anticipamos a pensar en cómo va ser el futuro verde y sostenible, de transición energética, de digitalización en las políticas, cómo vamos a transformarlas... Y somos una fuerza que abogamos por la justicia social, los servicios públicos y todo lo que tiene que ver con eliminar esta enfermedad social que es la desigualdad para poder tener una comunidad con futuro.

P: La han descrito como la política revelación, de repente ha aparecido una médica que se interesa por la política, pero lleva muchísimos años metida en esta rueda de movimientos políticos. ¿No ha soñado antes alguna vez con presidir la Comunidad de Madrid?

R: He soñado con cambiarla, con transformarla. Llevamos 25 años de gobiernos del Partido Popular y frente a eso tenemos muchísimo potencial, muchísimo talento. Hay gente que tiene muchísima vocación de servicio público y que tiene ganas de que esta comunidad despegue, porque básicamente tenemos un problema que se llama Partido Popular e Isabel Díaz Ayuso, que hace de tapón de todo ese desarrollo y redirige todas sus políticas para el beneficio de unos pocos. Y creo que podemos hacer algo muchísimo más grande con la con la riqueza que tenemos en la región.

P: Dicen las últimas encuestas que las derechas, es decir, que el Partido Popular más VOX ganarían e impedirían, por lo tanto, un gobierno de la izquierda. ¿Por qué da la sensación de que la izquierda no es capaz nunca de llegar a acuerdos?

R: En esta campaña creo que hemos dejado todos claro que vamos a llegar a acuerdos, es algo indudable y no nos podríamos perdonar que no fuera así porque lo que tenemos por delante es quitar un gobierno que nos ha traído el caos, el desgobierno a la Comunidad de Madrid y que nos tiene anclados en el pasado. Todas las fuerzas progresistas y todas las que quieran tener un gobierno decente nos tenemos que poner sí o sí de acuerdo y dejarnos de mirar entre nosotros, dejarnos de mirar el ombligo y empezar a mirar por una prioridad que es el futuro de Madrid.

P: Gabilondo dice que con Iglesias, no. ¿Se ve usted como una presidenta de consenso si los números dieran para un gobierno?

R: Hombre, yo me presento a presidenta. O sea, que por ganas de dirigir y de ser la alternativa al gobierno de la señora Ayuso, que no quede. De todas maneras, nosotros ahora estamos a sumar votos. Creemos que el que nos hayamos presentado en tres formaciones políticas diferentes multiplica los votos y que multiplica el ánimo para ir a votar y, por supuesto, las posibilidades. Luego ya hablaremos de quién, cuándo y cómo. Pero por ahora nosotros estamos a meter votos en las urnas, votos de decencia, votos verdes, votos feministas y votos que quieran un poquito de justicia social.

P: ¿Optan a ganarse a parte del electorado del PSOE?

R: Creo que estamos conectando con el votante que ha aprendido de la pandemia, que hay cosas que importan y cosas que no tanto. Creo que ha quedado claro que la manera de hacer oposición que hemos tenido el Partido Socialista y nosotros ha sido completamente diferente, que hay que ser firme y hay que ser riguroso en los momentos en los que la gravedad de la situación así lo requiere. Pero, además, también hemos puesto propuestas encima de la mesa, no solamente hemos sido oposición, sino que además hemos demostrado que somos alternativa. En ese aspecto está nuestra línea y nuestra hoja de ruta, y lo lleva siendo así desde desde hace dos años. Y sí que estamos viendo que hay una renovación de la ilusión, porque desde Madrid estamos empujando de alguna manera el bloque para ser capaces de desalojar a Ayuso de la Puerta del Sol. Nosotros estamos encantados de empujar, pero creo que tenemos que abarcar todo el electorado posible y sacar a la gente efectivamente de la apatía y de la abstención.

P: Se le está ensalzando como la candidata médico, que en un momento de pandemia tiene mucho tirón, pero una vez que pase la crisis sanitaria también tendría que demostrar que sabe gestionar más que la Sanidad...

R: Bueno, creo que los atributos o la experiencia que tengo de la medicina no es solamente aplicable a esta, creo que es también aplicable a la política. Y de hecho, hago mucha defensa de la política como una medicina social y creo que el haber vivido una pandemia, pero sobre todo el haber vivido durante todos estos años experiencias de lo que significan nuestros servicios públicos, de ser vulnerable y saber que todos en algún momento podemos estar en el lado frágil de la historia, hace que sea aplicable a la política. De hecho, precisamente eso es lo que me ha impulsado a hacer política.

P: ¿Se ve entonces capaz de gestionar en términos de vivienda, economía, educación, transporte...?

R: Obviamente. Está todo entrelazado. Cuando nosotros hablamos de la política, de lo cotidiano, de la política de lo importante, creo que hablamos no solamente de la parte sanitaria en una pandemia. Hablamos de las oportunidades que tienen que tener los chavales en el colegio, de cómo hay enfermedades sociales como es la desigualdad que nos están arrastrando como sociedad, que nos están lastrando, de cómo la vivienda afecta directamente no solo a la salud de las personas, sino a la capacidad de una sociedad de poder salir adelante después de una crisis. Creo que todo es aplicable y que no por ser médica solo sé de medicina, sino que creo que es muy aplicable a todas las políticas públicas.

P: En dos años, si llegan al Gobierno, ¿cómo revertirían todos los problemas que dicen que ha creado el Partido Popular en el último cuarto de siglo desde la Administración?

R: Claro, yo creo que 25 años del Partido Popular, 25 años de desastre, de desigualdad, de segregación, no se revierten en dos años. Creo que tampoco hay que darle unas expectativas falsas a la gente, pero sí que se puede empezar a darle la vuelta al paradigma de cómo entendemos la política y hacia dónde queremos ir. Dónde queremos ver la Comunidad de Madrid en el año 2030, por ejemplo. ¿Qué queremos ser de mayores? ¿Qué queremos hacer con los fondos europeos? ¿Queremos ser una comunidad que depende de los ladrillazos y de los pelotazos? ¿Queremos seguir siendo una comunidad que se avergüenza de su Gobierno, de los titulares y de sus conclusiones en los sumarios de corrupción? ¿Hemos perdonado la corrupción? Necesitamos un gobierno que se encargue de lo que de verdad le importa a la gente, que es lo cotidiano: su casa, sus hijos, sus padres, sus familias, su salud, su educación. Son cosas muy básicas.

P: Llevan esa frase, 'Lo que de verdad importa', como lema de campaña. ¿Qué sería lo primero que haría si formara parte de un gobierno?

R: Ahora creo que lo que de verdad importa es la vacunación, creo que es la salida de esta pesadilla. En la Comunidad de Madrid hemos tenido una vacunación chapucera e irresponsable y centrada más en el espectáculo que en la protección de los madrileños y madrileñas. Es absolutamente fundamental que pongamos en orden toda la vacunación. Luego, hay que rescatar con nuestro plan Reanima a Madrid a todos aquellos sectores y a aquella gente que nos hemos dejado para ponerla en el camino del futuro y del camino de una comunidad del siglo XXI.

P: Como médico, está usted ya vacunada. ¿Se siente satisfecha con el plan de vacunación, con el gubernamental y con el regional? ¿Es realmente un problema de falta de vacunas?

R: A ver, hay un problema de falta de vacunas. Claramente aquí podríamos hablar de muchas aristas que ha tenido la vacunación y que también estaba implicada la gestión de Europa. De alguna manera, se implica como Europa ha gestionado los contratos porque el Gobierno central creo que es un mero distribuidor y creo que quien tiene las competencias para hacerlo bien es la Comunidad de Madrid. Esta es la que tiene los centros de salud, y los tiene abandonados, no ha hecho ni una sola mejora en plena pandemia. La Comunidad Madrid es la que tenía que haber reforzado la enfermería y los médicos de Atención Primaria, que son en última instancia los que nos han vacunado durante todos estos años de la gripe y los que nos acaban de vacunar hace seis meses de la gripe. Básicamente, el problema de la Comunidad de Madrid es que ha hecho de la vacunación otra vez una estrategia de propaganda en vez de una estrategia de protección de la salud.

P: Dice que no cerraría el Hospital Isabel Zendal, que lo transformaría...

R: Lo transformaríamos, claramente. Nosotros hemos sido muy críticos con el Zendal. Yo en concreto, he sido muy crítica, porque creo que todo ese dinero que se han gastado, toda esa energía que el Gobierno de Ayuso ha utilizado claramente en una maniobra propagandística y en un plató de televisión, se podía haber utilizado en tener un refuerzo en Atención Primaria y en la Salud Pública, en apoyar a todos esos sanitarios que se han dejado la piel en la pandemia desde el minuto uno. Pero una vez que ya está hecho, que sabemos que no es un hospital.

P: Es un hospital de pandemias, ¿no?

R: Ni siquiera es un hospital de campaña con ladrillos. Es un Ifema, pero sin ser Ifema, quiero decir, que nos hemos gastado 150 millones. Ha sido una plataforma de despilfarro de contratos con empresas sospechosas habituales en la privatización de la Sanidad de la Comunidad de Madrid. Pero dicho esto, creemos que se puede aprovechar y por eso nosotros proponemos hacer un Health Lab ['Laboratorio de Salud'] el Zendal Health Lab, donde a imagen y semejanza del Medialab-Prado se haga un laboratorio de innovación, de investigación, de participación ciudadana alrededor de la salud. Creemos que ese es el proyecto más interesante.

P: Pero para esa transformación también hace falta dinero. ¿Habría que subir impuestos o les daría usted una tregua?

R: Se necesita dinero, sí. De dónde se puede sacar, pues primeramente de no despilfarrarlo y, a ser posible, de no robarlo. Creo que la Comunidad de Madrid no se ha caracterizado por hacer un buen uso del dinero público. Dicho esto, apelamos por una Comunidad en la que haya justicia fiscal y en la que los que más tienen más pongan, sobre todo un momento de crisis, como está diciendo la OCDE o el Fondo Monetario Internacional. En la Comunidad de Madrid estamos haciendo regalos fiscales a los que tienen más de un millón de euros de patrimonio, por ejemplo, que son el 0,6 por ciento de la población, es decir, que estamos hablando de unos pocos miles de madrileños y madrileñas que consideramos que deben arrimar el hombro.

P: ¿Pero eso puede esperar dos años como ha dicho Gabilondo?

R: Esto tiene que ver con lo que se considere que es una urgencia. Para nosotros, sí es una urgencia que la justicia fiscal acompañe a la justicia social que estamos buscando. Es que estamos en una crisis y nos vamos a enfrentar a una crisis económica y una crisis social, y venimos casi de no haber salido de la última crisis económica. Necesitamos reforzar nuestros servicios públicos y dar ayudas. De hecho, hemos planteado el Plan Reanima Madrid para rescatar a la gente que nos hemos dejado en el camino en esta crisis, a la gente que está en paro, que no le ha llegado el Ingreso Mínimo Vital, que ha estado en un ERTE, que ha tenido que cerrar el local... Hay que rescatar a toda esa gente porque, una cosa que nos ha enseñado la pandemia es que salimos todos o no salimos ninguno.

Ahora también es el momento en el que vienen fondos europeos y tenemos que elegir si vamos a invertir nuevamente en pelotazos, en ladrillazos, en rescatar proyectos antiguos de la señora Esperanza Aguirre como la Ciudad de la Justicia o la privatización de la Sanidad, o lo vamos a transformar en desarrollar una Comunidad de Madrid, en un nuevo modelo productivo, energético, en la digitalización, en hacer de nuestros coles lugares sostenibles o en hacer de nuestros edificios públicos edificios sostenibles. Es que tenemos tanta capacidad para invertir bien en la Comunidad de Madrid que la verdad es que sería una pena.

P: Habla de invertir en la Comunidad de Madrid. ¿Cómo plantea el modelo educativo que hay ahora mismo en la región? ¿Puede cohabitar la pública, la privada y la concertada?

R: Pueden cohabitar, pero es que niego la mayor. Lo que se trata es de dejar de asfixiar a la pública. Aquí nadie habla de la privada, porque privada hay y quien se la quiere pagar, se la paga. Nosotros tenemos que asegurar que con el dinero público, por ejemplo, no haya coles que cobran cuotas ilegales o que segreguen, hay que asegurar que se dan las mismas oportunidades a todos. Ponemos encima de la mesa que se necesitan más docentes, que necesitamos tener las ratios y el número de niños y niñas por aula que nos había prometido Ayuso, quien por cierto, para este nuevo curso escolar ya ha dicho que va a prescindir de docentes y que las ratios van a volver a ser previas a la pandemia, unas ratios inasumibles para una buena calidad educativa. Nosotros planteamos la contratación de 1.300 docentes y más inversión en las infraestructuras y en los docentes.

El otro día, por ejemplo, estábamos en Orcasitas con Félix López Rey y nos hablaban de que el 78 por ciento del absentismo escolar se está dando en los barrios, en los distritos y en los municipios del Sur. Hay que reequilibrar, esto no es una casualidad, tiene que ver con las condiciones socioeconómicas y con que hay que invertir en más recursos para poder sacar el talento que tenemos en toda la Comunidad de Madrid. Los chavales del Sur no son menos listos o tienen menos capacidad que los del Norte, lo que pasa es que les estamos dando menos oportunidades, y en eso hay que incidir. No podemos seguir siendo una de las comunidades que menos invierte en Educación, en la que las familias más dinero de bolsillo tienen que poner en la Educación de sus hijos y la comunidad que más segrega.

P: Están haciendo ustedes una campaña muy encaminada precisamente a dirigirse a ellos en este momento en Madrid. ¿Cuál es el problema fundamental de los jóvenes hoy en día?

R: El problema de la juventud es la falta de expectativas, la falta de capacidad. El otro día decía Ayuso que vivir en la Comunidad de Madrid es muy difícil, pero que es apasionante. A mí no me parece apasionante para un joven vivir en la Comunidad de Madrid, tener que gastarse el 80 o 90 por ciento de su sueldo para poder emanciparse o para pagar un alquiler, tampoco tener unos sueldos precarios o tener la constante incertidumbre de cuál va a ser su futuro, porque crear una familia es casi un deporte de riesgo. En esta Comunidad no es nada apasionante ser ahora mismo joven.

P: No obstante, ¿se siente orgullosa de vivir en la Comunidad de Madrid?

R: A mí me encanta Madrid, yo además siempre he vivido aquí. Creo que tiene unas posibilidades absolutamente maravillosas. Nosotros, que nos hemos ido pateando los barrios, se ve entre los vecinos un tejido asociativo absolutamente increíble y además en la pandemia ha salido lo mejor de nosotros aunque nuestro Gobierno lo haya intentado tapar y haya intentado hacer como que nos sintamos orgullosos de todo lo contrario, de pisotear al prójimo, de ser individualistas y egoístas. Yo creo que es todo lo contrario, Madrid es amable, abierto, solidario y por eso me da pena que no seamos capaces de sacarle todo el jugo a esa capacidad que tenemos los madrileños y madrileñas.

P: ¿Cerraría la hostelería en una situación como la actual?

R: Ahora tenemos un aliado que es maravilloso, que es la primavera, que hace que podamos sacar toda la hostelería a la calle. De hecho proponemos que esté todo en la calle, porque ya sabemos que el riesgo es mínimo cuando estamos fuera y que en interiores hay que controlar y mantener que los espacios sean seguros. O sea, si fuera una pandemia de otro tipo de virus se podría hablar en otros términos, pero es que esta pandemia va de aerosoles, por eso vamos con mascarilla, tenemos las ventanas abiertas, hay un control de aforo.

Básicamente, a la hostelería hay que ayudarla porque es uno de los sectores más golpeados, porque las condiciones de seguridad muchas veces tienen que venir con ayudas directas. Eso que Ayuso llama “paguitas”, nosotros lo llamamos ayudas. Rescatar y gobernar, porque gobernar al final es sostener los sectores que en un determinado momento lo están pasando mal, que pasan por un bache. Estoy convencida de que la hostelería va a salir adelante cuando pase la pandemia, igual que el sector de la Cultura, también muy golpeado y por cierto del que no se habla. Tenemos que pasar ese bache y para eso hay que dar ayudas. No lo entendimos muy bien con los bancos cuando hubo que rescatarlos. No se entiende cuando la señora Ayuso subvenciona la tauromaquia.

P: ¿Propone entonces rescatar a la hostelería?

R: Hay una parte de la hostelería que hay que rescatarla, claro. En la Comunidad de Madrid se han cerrado 7.000 locales. No hablamos de lo que se ha cerrado, de lo que nos hemos dejado en el camino, de ese 20 por ciento de paro que hemos tenido más en este último año que el año pasado. No, de todo eso no hablamos y son consecuencias económicas. En la Comunidad Madrid hemos tenido que elegir entre Sanidad y Economía y resulta que hemos dado por perdida de alguna manera la salud, pero es que nuestros datos económicos también son malos. Por lo tanto, al final, como nosotros decimos, tenemos una presidenta 'Ni-Ni', que ni Salud, ni Economía.

P: ¿No es una quimera una jornada laboral de 4 días?

R: Como lo fue la de 8 horas hace unos años.

P: Parecido, puede. ¿Lo verán sus ojos?

R: Pues eso espero, pero de hecho ya hay empresas que lo aplican. Si nos fijamos, solo hay que enfocar bien dónde quieres mirar: hay empresas donde se está aplicando y lo que nos contaban que la cantidad de beneficios intangibles que proporciona la jornada de 32 horas son beneficios sociales y económicos, porque al final creas empresas que son más productivas. Estar atornillado a la silla no te asegura que seas más productivo, pero no estarlo así da beneficios en salud, en conciliación, ecológicos... Creo que es claramente la guía hacia donde tenemos que ir.

P: Otra de sus propuestas tiene que ver con la higiene menstrual y el gasto económico que supone para las mujeres. ¿Cree que es asumible para la Administración su propuesta?

R: Cualquier problema que tenga que ver con los derechos y con el acceso, ya sea de las mujeres en este caso o sea de cualquier persona, a cualquier derecho o servicio esencial, es siempre es asumible. Si no, ¿para qué está la política? Nosotros llevamos dos iniciativas en este sentido: bajar el IVA de los productos, que calculamos que eran 18 millones, un 0'3 por ciento menos de recaudación, y una provisión gratuita para todas aquellas mujeres que no se lo pudieran permitir. En un momento en el que ya tenemos a parte de la población, entre un 16 y un 19 por ciento, excluidas socialmente, y creo que además las mujeres siempre estamos más representadas en ese escalón de la exclusión social, es una cosa bastante obvia que la higiene menstrual y los productos de higiene menstrual tienen que estar asegurados. En pleno siglo XXI y en una comunidad rica como es la Comunidad de Madrid, es absolutamente asumible en todos los aspectos.

P: Una de las cuestiones de las que se está hablando mucho estos días en las redes sociales es de los discursos negacionistas de las vacunas. Como médico y como política, ¿cree que los medios de comunicación hacemos bien en exponer este tipo de pareceres?

R: En ese sentido tengo dudas, la verdad. No tengo ahora mismo un diagnóstico de si es mejor conocer cuáles son, de alguna manera, las estructuras mentales que te llevan a ser negacionista, ningunear o realmente ponerlas encima de la mesa. Lo que sí que está claro es que la evidencia científica tiene unos pasos, unas normas y unas reglas muy claritas que todo el mundo tiene acceso a ella. Sin embargo, los negacionistas son incapaces de basar sus teorías en nada concreto, y al final la política también tiene que ver con esto. La política tiene que ver con lo real y no ser negacionista de la realidad, de lo que está pasando en la Comunidad.

P: Hablando de parámetros científicos, Rocío Monasterio defendió en una entrevista con este diario que la autodeterminación es libertad, pero que antes están una serie de bases científicas que no se pueden negar y que hacen al hombre, hombre, y a la mujer, mujer. ¿Qué le parece?

R: Yo es que sigo sin entender realmente, poniéndome primero en la parte de la respuesta de la señora Monasterio, la autodeterminación de las mujeres y los hombres dentro del marco de su visión de la vida. Hay una cosa que no les perdono a los señores de Vox, a Rocío Monasterio, y es que no sé cómo causa la autodeterminación con criminalizar a los niños y niñas menores no acompañados, ni cómo casa con enseñarles a nuestros hijos e hijas que el mundo es diverso, que somos diferentes, ni cómo casa enseñar a nuestros hijos e hijas que hay evidencia científica de que el cambio climático nos está afectando. No sé como explica la autodeterminación la señora Monasterio contándoles a nuestros hijos e hijas que existe gente que ama a gente de su mismo sexo, gente homosexual, trans, etcétera. En definitiva, yo creo que ellos intentan dar respuesta a preguntas que nos hacemos y creo que su respuesta no solo es equivocada, sino que además es peligrosa.

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