17 de junio de 2021, 2:23:45
Social


Doce supervivientes de trata diseñan una colección con pespuntes hacia su libertad

El taller donde se 'cosen' las heridas de la trata

Por Lucía Martín


"Cuando estaba en esa situación lo único que quería era morirme, porque eso no era vida". Así acierta a describir Sharon el infierno experimentado como víctima de trata sexual. Su 'pastor' nigeriano la vendió con 14 años, la Policía la rescató de la prostitución y este sábado, seis años después, presenta una colección de moda bajo el sello de Ulises Mérida. El diseñador toledano regresa a la Mercedes Benz Madrid Fashion Week con un desfile en el que 12 mujeres supervivientes de explotación han ideado y confeccionado junto a él las 70 prendas que lo conforman, todas con un potente mensaje social.

En cada pespunte, las costureras daban un paso más para culminar su proceso de independencia. El título de la colección, por tanto, no podía ser otro que 'Libres'. "Es lo que toda mujer que ha pasado por esta situación quiere: ser libre y que no te traten como mercancía", apunta Carolina, otra de las modistas y víctima de trata laboral. Las piezas se han elaborado en el taller de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (Apramp), con el apoyo y patrocinio de Reale Seguros y aplicando la formación recibida en la Agencia para el Empleo del Ayuntamiento de Madrid.

En la pasarela de Ifema se culmina el sueño de doce mujeres que llegaron a Apramp marcadas por el miedo y que ahora ven cómo se encamina su futuro laboral después de años remendando su vida personal. La colaboración entre las instituciones citadas surgió al inicio de la pandemia, cuando estas mujeres encendieron sus máquinas de coser y, guiadas por Ulises Mérida, fabricaron miles de mascarillas que la Fundación Reale Seguros distribuyó a centros sanitarios y residencias. En paralelo, ejercieron su labor como mediadoras tituladas por la UNED para seguir ayudando a detectar otras víctimas como ellas en la calle. La prostitución no cesó durante el estado de alarma.

"Si estás en la calle es porque te están obligando"

Sharon salió engañada de Nigeria cuando era una niña, dejando atrás a su madre y sus cuatro hermanos. Después de meses sometida, la Policía la liberó de sus proxenetas y Apramp se responsabilizó de su cuidado. "Según mi país las mujeres no tienen derechos ni voz y cuando llegué no me consideraba una persona libre, pero aquí me han hecho ver que nadie puede tomar tus decisiones y que si estás en la calle no es porque tú quieres, sino porque alguien te está obligando".

En la Asociación ha encontrado un entorno seguro en el que, afirma, se ha encontrado a sí misma y ha empezado a confiar en la sociedad que le falló. En el taller no solo pone los mimbres para progresar en su profesión, sino que ha descubierto "que la gente me ve como una persona y no como alguien de la calle que no tiene futuro".

El miedo se convirtió en compañero inseparable de Carolina tras sufrir más de un año de explotación laboral. La crisis en su país natal, Venezuela, la empujó a abandonar a su familia en busca de un supuesto mejor porvenir apuntalado en las mentiras de sus explotadores. También recuperó su libertad gracias a una operación policial. En ese momento se sintió aliviada, pero se vio sola. "Cuando vine aquí solo los conocía a ellos y al salir no tenía alternativa, busqué sobre retornos voluntarios, pero me dijeron que tardaría mucho".

Entonces Apramp le abrió las puertas de uno de sus pisos de protección y comenzó a compaginar la terapia psicológica con los cursos de formación laboral. En su papel de mediadora, intenta acercarse a quienes aún no han logrado salir de la lacra de la trata y convencerlas de que se dejen ayudar. "Tratamos de darles toda nuestra confianza porque piensan que les vamos a hacer lo mismo", cuenta.

Pese a su difícil periplo, se identifica con los colores y estampados llamativos de la colección 'Libre'. Los psicólogos, educadores, trabajadores sociales y la comunidad de Aprapm la sacaron del gris en el que la sumió la trata. "Los diseños reflejan nuestras ilusiones, están ahí plasmadas", relata con una sonrisa de orgullo bajo la mascarilla. Su objetivo, "que todos vean que sí hay talento en las mujeres y que las que estamos rescatando se vean identificadas que sí hay salida".

Un desfile benéfico para "generar conciencia social"

Rocío Nieto, presidenta de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida, espera que el desfile genere "una conciencia social". "La gente tiene que saber que hay miles de mujeres y niñas que están en esta situación y que son capaces de salir y generar su propia libertad", remarca. Para todas ellas, pide que se concrete la Ley contra la Trata que redacta desde hace meses el Ministerio de Igualdad. "La Administración no puede regatear nada en absoluto para ellas", exige.

Fundó Apramp hace 35 años y, lejos de disminuir, el número de mujeres a las que presta auxilio, no deja de incrementarse. "Informamos a más de 280 personas a diario y atendemos a unas 1.600 mujeres al año", indica. Cuentan con una unidad móvil de rescate desde la que se acercan a pisos invisibles y polígonos industriales en las que las mediadoras "se arriesgan mucho porque han sido amenazadas". Además, gestionan un centro integral y dos pisos para menores cedidos por la Comunidad de Madrid.

Asimismo, mantienen una estrecha colaboración la Agencia para el Empleo del Ayuntamiento madrileño desde hace 20 años. "Las derivamos allí para que las formen en cursos que están remunerados y después nosotros les damos trabajo en nuestro taller, si hay plazas, o las conectamos con modistos o empresas que las demandan". Este órgano consistorial también imparte formación para que puedan ocuparse como camareras de piso o geriatras en residencias. Por otro lado, Apramp tampoco descuida la alfabetización de estas mujeres y pone a su disposición recursos para que aprendan castellano y a manejar ordenadores. Los beneficios del desfile se destinarán a programas como estos.

Este sábado se pone el broche de oro a un proyecto, el liderado por las doce mujeres protagonistas de 'Libres', que entraña historias de superación que empoderarán a la mujer que las luzca. Durante el proceso, Carolina ha confirmado que ligará su trayectoria profesional a la costura. "Quiero estar en el mundo de la moda, pero también seguir ayudando a más chicas", precisa. Sharon, por su parte, trabaja en una colección propia que espera vea la luz antes de verano. Ahora su vida "no es como la imaginaba, pero no puede ser mejor, porque puedo salir sin problema, hablar con la gente y hacer amigas sin asustarme”.

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