14 de junio de 2021, 2:21:41
Medio Ambiente


Tras las huellas del tren: los senderos verdes, a pie o en bici

Por Susana Pérez


El tren fue en su día un transporte revolucionario, símbolo de progreso y velocidad. Pero con el paso del tiempo ha evolucionado hacia un modelo de viaje más sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Sin embargo, gran parte de las vías que cruzan el país han acabado convertidas en pasos verdes por donde transitan ciclistas y excursionistas.

Aquellos caminos de hierro, que de tantos viajes fueron testigos, se han reconvertido en cómodas sendas por pistas de tierra, algunas de ellas con restos de su época ferroviaria. En total, se calcula que existen unos 7.000 kilómetros de trazados ferroviarios osbsoletos en toda la geografía nacional, de los cuales se ha rescatado cerca de 3.000. Una cifra que se incrementó después de que la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE) alcanzase un acuerdo con Google para su inclusión en la herramienta Maps. Así, desde mediados de diciembre de 2020, la aplicación aparece teñida con 129 trazos verdes de antiguas líneas de tren abandonadas, lo que pone en valor el patrimonio cultural y natural.

Desde el año 1993, estos antiguos trazados ferroviarios se han ido acondicionando dentro del programa de 'Vías Verdes', para que puedan ser fácilmente recorridos por amantes del senderismo, de la bici o por personas con movilidad reducida. La región de Madrid, en concreto, cuenta con cerca de 100 kilómetros de antiguas vías de tren.

Algunas de estas vías están señalizadas, asfaltadas y con edificios rehabilitados para ofrecer servicios al excursionista, y otras mantienen un aspecto más primitivo.Pero todas ofrecen la posibilidad de recorrer las zonas naturales y disfrutar de sus paisajes. En la Comunidad de Madrid existen tres recorridos: el del Tajuña, con su variante del Tren de los 40 Días, la senda del Guadarrama y la vía verde del Alberche.


Vía del Tajuña

El viejo ferrocarril del río Tajuña se ha convertido en una Vía Verde con dos tramos que transcurre por la Comunidad de Madrid y las tierras alcarreñas de Guadalajara. Con sus más de 60 kilómetros de recorrido, se trata de uno de los recorridos verdes más conocidos que permite disfrutar de un paisaje decorado con diversas formaciones geológicas pasando por diversos municipios. Esta Vía Verde es muy fácil de seguir, ya que cuenta con un firme de asfalto de inconfundible color rojo.

La apertura en mayo de 2007 del tramo de la Vía Verde del Tajuña, que une las localidades de Arganda del Rey y Morata de Tajuña, supuso la conexión de esta ruta con la red de Metro de Madrid -a través de la línea 9-, lo que posibilita, además, que los usuarios lleguen hasta ella en bicicleta.

Un buen lugar para iniciar el recorrido es en el Museo del Ferrocarril de La Poveda, cerca de la estación de Arganda. Allí, se puede disfrutar del museo y viajar en uno de sus trenes historicos en un espacio que gestiona la Asociación Vapor Madrid. Seis kilómetros de la antigua vía del tren FC. Madrid-Alocén. Sin embargo, esta primavera no se podrá disfrutar de este pequeño viaje: la pandemia provocada por la Covid-19 ha obligado a suspender la temporada de primavera.

La vía verde discurre, en sus 49 kilómetros, por poblaciones como Morata de Tajuña, Perales de Tajuña, Tielmes, Carabaña y Orusco. Un recorrido por bosques mediterráneos, de ribera y pinares. Además, el tramo desde la estación de Arganda en adelante es el que ha acondicionado la Consejería de Transportes. La ruta discurre por el límite de la zona industrial de Arganda y cruza bajo la autovía A-6, donde comienza un leve ascenso con curvas y con frecuentes tramos de trincheras y taludes. La subida finaliza al llegar a una meseta conocida como El Alto y desciende trazando una amplia curva hasta llegar a Morata de Tajuña.

Al llegar a esta localidad, el camino continúa hacia Perales de Tajuña, por un paisaje agrícola y con un tramo sin acondicionar, con algunos badenes y pendientes acusadas. En la orilla contraria del Tajuña se sitúa Tielmes. Y cerca de la carretera, la vía lleva hasta una ermita donde se podrá observar que la vía verde atraviesa la vega del Tajuña, dejando en su orilla la conservada estación de Chavarri. A la altura con la carretera de Carabaña, un poco antes de llegar, el camino presenta dos opciones: seguir por la Via Verde del Ferrocarril de los Cuarenta Días, un ramal ferroviario trazado durante la Guerra Civil y que cuenta con 14 kilómetros que unen este punto con Estremera, o bien seguir por la Vía Verde del Tajuña.

Si se elige la última opción, el camino permite continuar por el valle del río que da nombre a la ruta para llegar a Orusco y Ambite, donde se puede descansar en la antigua estación de tren rehabilitada. La Vía Verde en la Comunidad de Madrid termina aquí pero existe la posibilidad de añadir un nuevo tramo de más de 12 kilómetros en Guadalajara para seguir disfrutando de este antiguo ferrocarril.

Si se escogiese la variante de los Cuarenta Días, quizás se convierte en una buena oportunidad para ponerse al día sobre la historia que rodea este punto. Se trata de una línea férrea que surgió para abastecer de alimentos a Madrid durante la Guerra Civil. Su nombre se debe a la rapidez con la que se hicieron los trabajos para ponerla en funcionamiento. Cuentan que el propósito era completar su trazado en solo 40 días, aunque luego se extendieron muchos más. Una construcción que se desmanteló en 1940, cuando pasó la contienda. El itinerario de esta senda transcurre por el sureste madrileño, desde el pueblo de Carabaña hasta Estremera. Sus 14 kilómetros están asfaltados en color rojo y son destacables las trincheras y túneles que fueron habilitados para el paso del tren.

Ficha técnica
Distancia: 63 km (ida a pie, la ruta completa); 49 km, la vía del Tajuña; 14 km, la vía del Tren de los 40 días.
Desnivel: 641 m
Duración: 4 horas aproximadamente la ruta completa
Tipo de itinerario: lineal
Dificultad: ruta secilla, caminando o en bicicleta


Vía del Alberche

La Vía Verde del Alberche es una de las mejores rutas por la sencillez de su camino y por la belleza del río Alberche, siempre presente todo el camino. Tanto en bicicleta como caminando, las dos modalidades son aptas para toda la familia, incluso para los más pequeños pueden disfrutar de los puentes y túneles que el recorrido invita a atravesar.

Con una longitud de 14 kilómetros, parte de San Martín de Valdeiglesias y termina en el dique de Picadas, aunque la gran mayoría de los senderistas inician la ruta en el área recreativa cercana a Pelayos de la Presa, junto al pantano de San Juan. Allí se puede tomar el camino de tierra sin acondicionar y que discurre por el barranco de Picadas, entre pinares y encinares a la orilla del río, recorriendo cinco viaductos y un túnel, que recuerdan en todo momento al visitante el pasado ferroviario de este sendero. El tramo más bonito es el que discurre desde el primer puente al segundo. Y la cueva del ferrocarril, un antiguo túnel que se iba a utilizar para que cruzase el tren y que se convierte en un aliciente para los niños.

El embalse de Picadas fue construido en 1952 con el fin de almacenar las aguas que procedían del río Alberche, al igual que lo hacen otros dos pantanos más a lo largo del transcurso del río. Sus 92 hectáreas de superficie se extienden río arriba hasta llegar a la presa del embalse de San Juan. Tiene una capacidad de almacenaje de 15 hectáreas por metro cúbico y se emplea principalmente para la obtención de energía hidroeléctrica, aunque también se usa como fuente de riego para las labores de agricultura y como abastecimiento de agua potable de la Comunidad de Madrid y de la parte septentrional de la provincia de Toledo.

En este embase se pueden practicar actividades acuáticas, como el piragüismo o la pesca controlada.

Ficha técnica
Distancia: 14 km (+6 adicionales hacia Cadalso de los Vidrios)
Desnivel: Sin desnivel
Duración: ruta corta -2 horas y media- y la larga -4 horas-.
Tipo de itinerario: lineal
Dificultad: Ruta apta con grava y baches


Vía del Río Guadarrama


La Vía Verde del Río Guadarrama parte del Parque Natural El Soto, en Móstoles, y llega hasta la Plaza de Segovia de Navalcarnero. Se trata de una ruta lineal accesible para toda la familia. Este camino atraviesa el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama,con bosques mediterráneos, dehesas de encinas, tierras de cultivo y riberas fluviales.

El parque desde el que comienza la ruta cuenta con aparcamiento, merenderos, zonas de juego y una senda botánica. Una vez atravesado este espacio verde, el sendero llega hasta el Puente de Hierro, que fue levantado para que la antigua línea de tren que unía Madrid con Almorox (Toledo) salvara el cauce del Guadarrama. El paraje con mayor valor ecológico y paisajístico por el que atraviesa esta via verde es el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama, un espacio natural protegido que ocupa una superficie total de 22.226 hectáreas, repartidas en 19 términos municipales.

Los trenes de vía estrecha, que en su día transitaron estas tierras, tardaban casi cuatro horas en completar el trayecto de Madrid a Almorox. Un ferrocaril que fue utilizado para el transporte de mercancías, alimentos y materiales de construcción, y también por los madrileños que querían pegarse un chapuzón en los meses de verano.

La vía transcurre fácilmente sin impedimentos en paralelo a la carretera (también llamada calle Ferrocarril) que conduce hasta la colonia de Guadarrama dejando a la vista la urbanización Parque Coimbra, ahora unida a la vía verde con una pasarela de madera que cruza el arroyo de El Soto.

Este arroyo da lugar a la Zona Paleontológica El Soto, Bien de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid, en el que se han hallado fósiles datados aproximadamente en el Aragoniense medio, hace quince millones de años, como tortugas gigantes y proboscídeos cercanos a los elefantes actuales.

Ficha técnica
Distancia: 14,400 km (ida)
Desnivel: 125 m
Duración: 1 hora y 30 minutos
Tipo de itinerario: lineal
Dificultad: poca

Vía Verde de la Gasolina

Con el peculiar nombre de la Vía Verde de la Gasolina discurre este itinerario de 3,18 kilómetros, entre los distritos de Barajas y San Blas. Habilitado para recorrer a pie, en bicicleta o para personas con movilidad reducida, se trata de una gran zona verde con más de 40.000 metros cuadrados. Jardines, paseos y superficies arboladas conforman esta senda localizada solo a 14 kilómetros de la Puerta del Sol.

La Vía Verde de la Gasolina se trataba de un antiguo trazado ferroviario por el que Renfe suministraba carburante al aeropuerto de Barajas y que dejó de utilizarse en los años 70.

En su recorrido cuenta con un túnel iluminado y permite llegar hasta el parque de El Capricho. Además, la ruta atraviesa el Parque Regional Ejes de los Cursos Bajos de los Ríos Manzanares y Jarama, los lugares de Interés Comunitario Vegas, Cuestas y Páramos del Sureste de Madrid, y Cuencas de los ríos Jarama y Henares, y la ZEPA Cortados y Cantiles y de los ríos Jarama y Manzanares.

Ficha técnica
Distancia: 3,18 Km
Desnivel: Ninguno
Duración: Menos de una hora
Tipo de itinerario: lineal
Dificultad: poca

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