27 de febrero de 2021, 10:20:58
Social


División entre colectivos LGTB+ y feministas por la ‘Ley Trans’: “Están haciendo política con los niños”

El germen de la 'Ley Trans'

Por Alba Cabañero Aina


A comienzos del mes de febrero, el Ministerio de Igualdad –capitaneado por Irene Montero– dio a conocer el borrador de la ‘Ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans’ –la ‘Ley Trans’–. Desde entonces, la propuesta ha ganado tanto adeptos como contrarios.

Las actrices de la serie Veneno –que narra la historia de Cristina Ortiz, ‘La Veneno, icono que visibilizó la transexualidad en España en los años 90–, Daniela Santiago y Jedet, al igual que la política Carla Antonelli, entre otras, celebraron en redes sociales que esta ley pueda ver próximamente la luz.

La diputada socialista ha sido la que ha llevado la voz cantante al hablar sobre el tema, sobre todo tras las declaraciones de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, sobre la Ley. El 4 de febrero en una entrevista a la Cadena Ser, Calvo declaró sentirse preocupada por “los conceptos con los que vamos a trabajar”.

“Me preocupa fundamentalmente la idea de pensar que se elige el género sin más que la mera voluntad o el deseo, poniendo en riesgo los criterios de identidad del resto de los 47 millones de españoles; eso tendrá que tener unas garantías, estabilidad y unos criterios. No me preocupan las discrepancias, sino que lo resolvamos bien”, apuntó.

Antonelli no tardó en responder en redes sociales y en otros medios como el diario El Salto, calificando de “muy desafortunadas” esas declaraciones.

Mientras que en La Moncloa no reconocen como propio el borrador y atribuyen su completa autoría a Unidas Podemos, Antonelli recuerda que el germen de esta Ley se remonta a 2017. El PSOE propuso reformar la ley 3/2007, reguladora de la rectificación registral. Ello derivó en una ponencia en la Comisión de Justicia donde se acordó la autodeterminación y despatologización.

El texto del borrador, en el que ella colaboró junto con la jueza Lola Galovart, recogió los acuerdos de esa ponencia de manera literal, al igual que el actual borrador del Ministerio de Igualdad.

“La Ley Trans será Ley”, ha repetido hasta la saciedad Antonelli en todas sus redes sociales, confiando en que este borrador pueda convertirse en un amplio abanico de derechos para todas las personas trans.

La idea del Ministerio de Igualdad es llevar -en la primera quincena de este mes- la ley al Consejo de Ministros para que sea tomada en consideración, aunque admitieron al diario El País que todavía quedan “meses y meses de trabajo” para la puesta a punto del texto antes de ser aprobado definitivamente.

Por otro lado, desde Moncloa no se ha puesto ninguna fecha e inciden en que antes de la presentación, el borrador debe incluir los informes preceptivos de ministerios como Sanidad o Justicia para que cuente con seguridad jurídica; desde la cartera de Montero aseguran que las garantías son suficientes.

¿En qué consiste la ‘Ley Trans’?

El borrador de la ‘Ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans’ se sienta sobre la base que permite a los mayores de 16 años cambiar de sexo en el registro sin necesidad de un informe ni tratamiento médico. Para las personas de 12 a 16 se deberá realizar con consentimiento paterno.

No se les obligará a cambiar su nombre y, para facilitar la plena inclusión de los menores trans, se les permitirá cambiar el nombre sin rectificar el sexo.

En línea con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ‘Ley Trans’ busca fijar la despatologización de la transexualidad y garantizar la protección y derechos a todas las personas “cuya identidad de género no se corresponde con el sexo asignado al nacer”.

Las medidas incluidas en el texto abarcan diferentes ámbitos –sanitario, educativo, laboral y deportivo– e introducen que sea posible solicitar que no se especifique el sexo en los documentos oficiales de identidad para aquellas personas que no se identifican ni con el género masculino ni con el femenino.

Entre otras cuestiones, se garantizará la atención específica a las personas trans y se prohibirá obligarlas a que se sometan a tratamiento. El Sistema Nacional de Salud les ofrecerá tratamiento hormonal, terapia de voz, cirugías genitales, mamoplastias, mastectomías y material protésico y las personas trans con capacidad de gestar podrán optar a las técnicas de reproducción asistida.

En el ámbito educativo, se garantizará el derecho de los alumnos a exteriorizar su identidad, el respeto a su imagen física, la elección de su indumentaria y el acceso y uso de las instalaciones de los centros conforme a la identidad de género del estudiante. En el laboral, las empresas contarán con incentivos por contratar a personas trans en situación de desempleo.

En cuanto a los eventos deportivos, las personas trans participarán según su sexo registral y no se podrán realizar pruebas de verificación de sexo. Asimismo, en las prisiones, las personas trans tendrán derecho a ser tratadas según su sexo registral y pedir ser separadas de ese grupo si creen que puede estar en riesgo su seguridad o intimidad.

Persona alza la bandera trans en la manifestación del Orgullo (Foto: Chema Barroso)

Enfrentamiento entre diferentes colectivos

Tras conocerse las medidas que recoge el borrador de la ‘Ley Trans’, la polémica saltó no solo en la política, sino también dentro de los colectivos LGTB+, enfrentados con las asociaciones feministas que se declaran “en contra” de esta ley.

El Instituto de Política Social (IPSE) y el Partido Feminista lanzaron un comunicado en conjunto en el que declararon su unión en contra de esta nueva ley por “discriminar los derechos de las mujeres, por su carácter agresivo y que atenta contra los niños”.

Pablo Hertfelder, presidente del IPSE, explica a Madridiario esta unión: “Consideramos que es una ley aberrante. Un menor de 16 años no está preparado para tomar una decisión como es la del cambio de género. Al igual que está prohibido que un menor vote o compre tabaco, consideramos que esto es muchísimo más importante como para que un menor pueda pasar a determinar si le apetece cambiar de género. No se puede entender, es un disparate”.

Señala que es una ley que está hecha “desde la perversidad, el cinismo y sin consenso”, y que atenta contra el “verdadero feminismo”.

“El verdadero feminismo entiende que los hombres somos aliados y complementarios. Lo que promueve la ministra Montero es un ataque directo contra los derechos de la mujer y de los niños”, señala, añadiendo que cree que lo mejor sería apartar a Irene Montero del Ministerio de Igualdad al no representar al feminismo y al apartar a los hombres que quieren colaborar con la causa feminista. “Está anclada en que los hombres somos peligrosos por naturaleza”, subraya.

"La ley atenta con el verdadero feminismo"

Asimismo, incide en que esta ley merma tanto el poder de los médicos como el poder de los padres. “Esto desde siempre se ha visto como una disforia y que de repente los médicos sean apartados y que los menores se puedan hormonar sin el consentimiento paterno es un veto parental”, indica.

Tanto él como Lidia Falcón, presidenta del Partido Feminista, creen que, “por desgracia”, la ley será aprobada a pesar de que “están haciendo política con los niños” y que sea una ley que “repudia a la mujer y es un insulto muy grave”.

“Por mucho que alcemos la voz contra esta ley, como está hecha desde la clandestinidad saldrá adelante”, apunta, definiendo la unión del IPSE y del Partido Feminista con otros movimientos como una contramanifestación.

“Esta ley es totalmente agresiva y sabemos que nos enfrentamos a una lucha bastante importante de cara a los tribunales. Demandarán a todos los que estemos en contra de esta ley porque consideran que esto es un acto xenófobo y no lo es. No estamos en contra de los trans, pero sí consideramos que se está haciendo una ley perversa y se está metiendo a los niños por medio cuando con los niños no se hace política”, sentencia.

En el otro lado de la balanza se sitúa el COGAM, Colectivo LGTB+ de Madrid, cuya presidenta, Carmen García de Merlo, instó al Gobierno de coalición a “coordinarse para cumplir con sus compromisos electorales y avanzar en una ‘Ley Trans’ que ponga fin a la despatologización, permita la autodeterminación del género, la inclusión de los menores y las personas migrantes, así como el reconocimiento de las personas no binarias”.

"Una mujer trans es una mujer y punto"

Para COGAM, esta nueva ley supondrá "facilitar la vida a 50.000 personas españolas y otras tantas más extranjeras afectadas, minorías, como la mayoría de las víctimas a lo largo de nuestra historia". Declaran a Madridiario que su deber es prestar ayuda para que esta ley salga adelante, y que lo harán en la medida de lo posible "para que los socios de Gobierno lleguen a un entendimiento".

Sobre las acusaciones en contra de la 'Ley Trans' son claros: "El ‘feminismo’ que rechaza a una mujer por ser negra, india, blanca, lesbiana, bisexual o trans, no es feminismo. Una mujer trans es una mujer y punto". Asimismo, critican también las palabras de la vicepresidenta, Carmen Calvo: "Alguien que desconoce lo que es ser trans y todo lo que ello implica, difícilmente puede empatizar".

Confían en que la ley vea la luz, ya que supondrá un gran paso hacia el progreso en materia de derechos humanos y derechos LGTB+. "Estamos en un momento histórico en el que nos jugamos ser el país más avanzado en materia de derechos y dignidad hacia las personas LGTB+ o quedarnos en la cola", destacan.

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