15 de junio de 2021, 18:02:35
Opinión


CCOO: Esenciales para Madrid

Por Jaime Cedrún


La pandemia que hace un año se instaló en nuestras vidas está marcando las decisiones y las agendas de todo el mundo. Tal ha sucedido con la celebración del XII Congreso de las Comisiones Obreras de Madrid, que nos hemos visto en la obligación de aplazar. Tras un amplio debate, y sólo a expensas de las incertidumbres de estos tiempos, el máximo órgano de gobierno tendrá lugar los días 19, 20 y 21 de mayo. El proceso congresual ya ha comenzado. Las circunstancias nos obligan y estamos combinando el modo presencial con el telemático, con herramientas ya testadas.

Un Congreso con el lema “Esenciales para Madrid”, porque esenciales están siendo las trabajadoras y los trabajadores de los servicios públicos y servicios básicos y porque esenciales están siendo las organizaciones sinodales de esos trabajadores, entre ellos, el primer sindicato en afiliación y representación que es CCOO de Madrid.

Aunque sabemos que el sindicalismo es presencialidad, contacto y unidad, estos son los tiempos que nos ha tocado vivir. De cualquier forma, el proceso de pensamiento y puesta en común se lleva elaborando desde hace meses. Así, la ponencia que se someterá a debate ya ha sido aprobada por unanimidad del Consejo Regional, máximo órgano entre congresos.

Esta ponencia desvela cuáles son los enemigos comunes de todas las Comisiones Obreras de Madrid: un modelo productivo insostenible, la precariedad del empleo, la desigualdad y la erosión de los servicios públicos que se viene acometiendo por el Gobierno regional desde hace ya veinticinco años. Estos conceptos están íntimamente relacionados y tienen su origen en mantener una economía ultraliberal que ya ha fracasado en todo el mundo; una economía basada en la insolidaridad y una injusticia fiscal en la que los más ricos no aportan a la sociedad. Una economía que se acuerda de Santa Bárbara cuando truena, que cuando las cosas van mal dadas, busca héroes donde hay profesionales y llama a la “solidaridad” de coger cada uno su pala, cuando lo que promueven día a día es un individualismo egoísta que anima a que cada uno se limpie lo suyo.

La ponencia que se debatirá es un diagnóstico de esta región en la que cada día quedan más patentes los déficits que padece. Esta región ha involucionado de la crisis a la catástrofe y su desgobierno regional tiene como objetivo último la bronca permanente y sobrevivir en la inestabilidad. Desde que accedí a la Secretaría General (un tiempo correspondiente en política a dos legislaturas) he tenido ¡¡seis presidentes o presidentas como interlocutores!! Es decir, 1,3 presidentes por año.

Sin duda desde las últimas elecciones el asunto ha empeorado y en esta legislatura sólo se han aprobado dos leyes. ¿Adivinan por dónde van? Efectivamente: una es la ley del suelo que garantiza y va más allá en el pelotazo urbanístico; y la otra, la creación de una Universidad Privada, base fundamental de la desigualdad.

La guinda al asunto viene por la “negociación” de los próximos presupuestos regionales. Después de dos años parece que se han puesto de acuerdo el PP y Ciudadanos, pero…, esto no sirve de nada. En vez de buscar alternativas con todos los grupos parlamentarios, incorporar las recomendaciones de consenso del Dictamen de la Comisión de Estudio para la Reconstrucción e incluso abrirlos a los agentes sociales y tejido social, esos presupuestos van a buscar el visto bueno de la ultraderecha encarnada por VOX. VOX vuelve a tener la llave, y en esta ocasión de las cuentas regionales. Trump sale de la Casa Blanca pero entra en al Puerta del Sol. Claro que son muy preocupantes las declaraciones de la presidenta regional cuando asegura que se ha mostrado favorable a aceptar algunas de las condiciones de partido de Rocío Monasterio: tanto la bajada de impuestos como la reducción de organismos de participación que dicen se demuestren innecesarios.

Es el mundo al revés. La crisis que tenemos encima es una oportunidad para corregir los errores que empíricamente estamos sufriendo. Es el momento de recuperar el Estado de Bienestar. Es el momento de los servicios públicos, de la sanidad, de la educación. Es el momento de esos sectores invisibles que han demostrado ser “los esenciales”: personal de limpieza, de comercio, de transportes…, y tantos que hacen que nuestras vidas se mantengan sin grandes alteraciones.

Y en este escenario también Madrid estará en la vanguardia de las movilizaciones preparadas para el próximo día 11 de febrero por la derogación de la reforma laboral, la mejora del Salario Mínimo Interprofesional y la derogación de la reforma de las pensiones. Medidas que combaten la raíz de la desigualdad, de la exclusión, de la pobreza. Esa pobreza que no es una locura erradicar si se pusiera en marcha la justicia social con voluntad política.

La ponencia-diagnóstico que mencionaba anteriormente especifica que “hace tiempo que la región se encuentra en un callejón sin salida, instalada en la contradicción de ser una de las comunidades más ricas de Europa y, al tiempo, la que más desigualdad y pobreza genera”. El combate del próximo equipo dirigente de las Comisiones Obreras de Madrid deberá ir por ahí. Hay que acabar con los regalos fiscales que benefician a unos pocos en detrimento de la mayoría madrileña. Hay que cambiar la regla de que la clase trabajadora y la pequeña y mediana empresa paguen la deuda. Hay que concienciar de que la corrupción es el cáncer de la democracia, en lo político, y en lo social, el germen de la desigualdad. La corrupción sobrevuela por nuestra región y ha debilitado la capacidad de reacción que debería tener una comunidad rica como Madrid para contrarrestar los estragos causados por la pandemia. Hay que exigir transparencia en el uso de los fondos. La falta de esa transparencia por parte del Gobierno regional hace que desconfiemos respecto a la gestión de los fondos de reconstrucción enviados por el Gobierno de España. La ausencia de los agentes sociales en cualquier foro sobre estos asuntos, hace que aumente nuestra desconfianza.

Las prioridades del equipo entrante serán consolidar un Plan Industrial y Ley de Industria; derogar la Ley de horarios comerciales y abordar la situación del pequeño comercio y las ventas on line; reconducir la construcción hacia la obra civil, la vivienda en alquiler y formas de rehabilitación que ataquen la infravivienda y mejoren la eficiencia energética, viviendas sostenibles y empleos verdes. Alcanzar un mínimo 2% del PIB para I+D+i. Ahora más que nunca se ha demostrado que la ciencia y la investigación “sirven”. España tiene grandes científicos capaces de lograr el antiviral más eficiente. Con nuestras precariedades hemos de sentirnos orgullosos de que científicos de EEUU y Francia se hayan quitado el sombrero ante la ciencia española. ¿Nos imaginamos un país que además tuviera fondos para investigar?

Entre la prioridades hemos de apostar también por aumentar los recursos humanos para el sector público; abordar la famosa agenda digital. La digitalización ofrece oportunidades de avance y progreso social, pero también presenta importantes déficits. Queremos ser motor que impulse la aplicación de las nuevas tecnologías en las empresas, pero vigilando siempre que la reconversión económica que conlleva no deje atrás a nadie. Pero además, el conjunto de nuestra organización debe adoptar otra Agenda, la de la defensa del medio ambiente, máxime en una región en la que aumenta el volumen de CO2 vertido a la atmósfera. La transición energética es cada vez más viable técnica y económicamente, pero tanto el gobierno autonómico como el del principal Ayuntamiento de la región parecen ocupados por negacionistas del cambio climático.

Son muchas las propuestas que hay que debatir en el Congreso de las Comisiones Obreras de Madrid, sabiendo que el futuro inmediato ya es la digitalización, el medio ambiente y el feminismo. Como es sabido, tras cumplir dos mandatos al frente de la Secretaría General, no me presentaré a un tercero y una nueva persona ocupará el puesto. Evidentemente la Asamblea Soberana decidirá todo y en caso de que haya más de una candidatura también tendrá que decantarse. Mi deseo es que sea un Congreso de unidad, de optimismo (bastante pesimismo y drama nos rodea), al que lleguemos para celebrar la democracia interna y la pluralidad que siempre nos ha caracterizado y que también, a veces, hemos defendido con extrema vehemencia.

Mi deseo es que el gran trabajo en materia de igualdad desarrollado que está suponiendo un crecimiento afiliativo de mujeres sin precedentes, el empoderamiento de compañeras en las responsabilidades más importantes de la dirección, tenga un lógico colofón en que la próxima Secretaría General sea ocupada por una mujer. Una mujer que conozca bien a las Comisiones Obreras de Madrid, que “sufra” la región de Madrid y… que la viva y la comprometa..

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