24 de junio de 2021, 6:17:17
Salud


Sanitarios denuncian lentitud y desinformación en el plan de vacunación

Por Teresa Aísa Gasca


“No sabemos nada, como viene sucediendo desde hace tiempo con este Gobierno”, esta es la respuesta que han dado a Madridiario todos los secretarios regionales de las áreas de Sanidad de los principales sindicatos de la Comunidad de Madrid -UGT, CCOO y CSIF- así como desde la Mesa en Defensa de la Sanidad Pública – Marea Blanca, a la pregunta sobre el devenir del plan de vacunación contra el Covid-19 y sobre los datos hasta ahora registrados después de que este diera su pistoletazo de salida el domingo 27 de diciembre.

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, preguntada sobre estas mismas cuestiones, ha señalado a Madridiario que “por cuestiones de seguridad y de privacidad de los residentes y trabajadores de los centros” no pueden facilitar ningún dato de los lugares en los que se han suministrado vacunas ni tampoco en los que se prevé hacerlo en los próximos días. Asimismo, emplazan a este diario a obtener la información de las ruedas de prensa periódicas realizadas desde la Consejería y aseguran que “se está siguiendo la planificación diseñada y distribuida a los medios de comunicación hace unas semanas”.

La cuestión es que si aquel 27 de diciembre la expectación fue máxima y los medios de comunicación de todo el país pudieron recoger los testimonios de los primeros vacunados, así como las reacciones de las principales autoridades sanitarias, políticas y sociales a la “gran noticia”, escasamente una semana después y tras un “susto” provocado por el retraso de 24 horas en la recepción del segundo lote de vacunas -de 350.000 dosis para toda España-, poco se sabe sobre la situación de las vacunaciones en el territorio madrileño.

Hasta el momento, se conoce oficialmente que los primeros en ser vacunados fueron ancianos de las residencias de Vallecas Las Azaleas y Parque Almansa, las cuales inauguraron un paquete de 1.200 dosis que llegaban a Madrid bajo la custodia de furgones de la Policía Nacional. Si bien este primer lote se trató de un envío "testimonial para iniciar la vacunación", como explicó el viceconsejero de Sanidad Antonio Zapatero, el segundo cargamento llegó el martes 29 de diciembre con 50 bandejas de vacunas Pfizer, compuestas por 975 dosis en cada una, es decir, 48.750 dosis. De estas dosis, y por una lamentable información, también se conoce que la residencia Casablanca Valdesur ha llevado a cabo inyecciones a sus residentes y a personas sin derecho a ello.

En cualquier caso, la previsión es que cada lunes durante 12 semanas el Ministerio de Sanidad envíe a la Comunidad de Madrid lotes similares (48.750 dosis), de manera que el Ejecutivo madrileño prevé administrar 586.200 dosis de la vacuna de Pfizer hasta el mes de marzo. De esta manera, y haciendo cálculos, a día de hoy se estima que haya en torno a 49.350 dosis disponibles para la primera vacunación de los grupo 1 y 2 del plan, teniendo en cuenta que solo se puede suministrar la mitad, ya que la otra debe reservarse para la administración de la segunda dosis, tres semanas después, a los mismos pacientes.

Igualmente, por la información que dio ayer mismo el ministro de Sanidad, Salvador Illa, a finales de la semana que viene llegarán a España las primeras dosis de la vacuna de Moderna y se espera que en unas seis semanas se reciban unas 600.000 dosis. El ministro detalló que estas van a llegar a un almacén central del Ministerio y se distribuirán de forma equitativa entre las comunidades, pero por el momento no se sabe el número de dosis que recibirá la Comunidad de Madrid. Además, Illa comentó que se trata de “una vacuna que tiene la misma tecnología que la primera, de ARN mensajero, y que cuenta con un nivel de seguridad y eficacia muy similar", al tiempo que aseguró que la llegada de la segunda vacuna contra el coronavirus "no altera" el plan de vacunación aprobado en España.

Dicho esto,la previsión que maneja el Gobierno es que en los meses de mayo o junio ya haya 15 o 20 millones de españoles vacunados y que en verano el 70 por ciento de la ciudadanía ya esté inmunizada. Sin embargo, este lunes se conocía que en la Comunidad de Madrid tan solo se han administrado en torno a un 6 por ciento del total de vacunas recibidas, al tiempo que el Ministerio de Sanidad informó de que en todo el territorio español se han inoculado 82.834 vacunas, menos de un 25 por ciento de las recibidas.

Según los datos proporcionados esta semana, el Ministerio ya ha repartido 718.575 dosis entre las comunidades, y mientras que Asturias ha administrado un 80 por ciento de las dosis y en Canarias casi la mitad de las recibidas, en Madrid solo se ha vacunado al 11 por ciento. Al respecto, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruíz Escudero, sostuvo hace un par de días que en la región se ha vacunado más lento porque, tras el retraso del Ministerio de Sanidad en la entrega, las residencias les pidieron que se hiciera tras el día 31 de diciembre para no coincidir con el tiempo en el que los mayores estaban con sus familias y el personal de vacaciones.

En la misma línea, la consejera de Presidencia, María Eugenia Carballedo, indicó que la Administración espera inmunizar a 15.000 residentes y trabajadores de geriátricos esta semana, a 24.000 la siguiente y comenzar la vacunación a sanitarios a finales de este mes. “El día 28 hubo un problema logístico de Pfizer en Bélgica y el martes había vacunas pero venían congeladas y no se pudieron utilizar hasta el 30. Había personal y residentes con sus familias esos días. Fue una semana atípica”, dijo Carballedo, que aseguró que “en dos o tres semanas tendremos ya vacunados al 100 por ciento de residentes y al personal” y que “a finales de enero podremos empezar la vacunación al personal sanitario de primera fila".

Carballedo subrayó que la Comunidad "desde luego capacidad tiene y experiencia, también" para ello, recordando que se ha “vacunado en tiempo récord en octubre de la gripe” y que “tenemos todo preparado”. Así, la consejera volvía a señalar al Gobierno central como 'culpable' del retraso del proceso: “Si las vacunas llegan en tiempo y forma y podemos acceder a la misma cantidad que acceden los catalanes, mucho mejor para Madrid, ojalá. Falta de criterios objetivos que nos permitan entender cómo se han distribuido las vacunas […] Por capacidad y equipos capacitados para ponerlas no será", reiteró.

“Tardaremos meses”

Por el contrario, el Sindicato de Enfermería de Madrid (SATSE Madrid) considera que con las condiciones actuales, “tardaremos meses en vacunar a los residentes y profesionales sanitarios de las residencias de mayores y centros de dependientes”, pues aseguran que “existe una falta de planificación" de la que culpan a la Comunidad de Madrid, que solo ha gestionado la vacunación del 11 por ciento de la población susceptible de hacerlo con las vacunas de las que se dispone.

Desde el sindicato critican “que la falta de transparencia del Gobierno regional está generando un ralentizamiento de la capacidad de vacunación de la sanidad pública que se lleva, casi exclusivamente, desde los centros de salud”, al tiempo que indican que “no se ha formado a las enfermeras y enfermeros que han de ocuparse de esta tarea y las plantillas enfermeras siguen siendo escasas” y así, denuncian desde SATSE Madrid, “es casi imposible que se cumplan los planes de vacunación anunciados por el Gobierno regional”.

“De nada vale afirmar que se va a vacunar de lunes a domingo y las 24 horas del día si las profesionales que deben hacerlo, las enfermeras de los centros de salud, desconocen los presuntos planes del Gobierno y no han sido formadas para hacerlo y contratar recursos externos solo servirá para gastar un dinero público muy necesario en la actualidad”, indican. “Hay medios, hay disposición entre las enfermeras y enfermeros y solo falta la voluntad política de llevarlo a cabo cuanto antes”, sostienen desde el sindicato.

El Colegio de Enfermería de Madrid (CODEM) señala que “cuando es necesario vacunar masivamente las carencias en recursos humanos enfermeros vuelven a ser uno de los problemas”, una situación que a su juicio se podría evitar “si el gobierno regional atendiera, de una vez, la demanda de contratación estable y digna que se reclama desde el Colegio de Enfermería de Madrid”. Según el CODEM, “lejos de ser un hecho puntual que se hace más evidente como consecuencia de la pandemia”, es una cuestión “de falta absoluta de interés y de planificación que la región lleva sufriendo años” y que “se irá acrecentando si no se toman las medidas oportunas”.

Por este motivo, el CODEM consideran “inadmisibles” las declaraciones del viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19, Antonio Zapatero, recogidas en una entrevista en Antena 3 y en las que indica que “espera un repunte de casos en la Comunidad de Madrid en las próximas semanas” y añade que “nos queda una época dura, por tanto, sigo haciendo un llamamiento a la responsabilidad”. Para el Colegio, es “inaceptable” que la Comunidad se manifieste en estos términos porque, con independencia de que todos los ciudadanos deben actuar con responsabilidad, “la realidad es que faltan enfermeras para administrar la vacuna”.

“Es una cuestión política”

Por otro lado, si bien el consejero de Sanidad dejaba de lado la idea de que el retraso se debiera a un “problema de personal", Escudero también respondió sobre la posibilidad de recurrir a entidades privadas que ante la situación de pandemia que se está viviendo se usarán "todos los recursos necesarios, sean públicos y concertados que sean necesarios". Según estimó, “lo importante es administrar la vacuna, que tengamos el mayor número de madrileños inmunizados, que vayamos creciendo en ese número de personas vacunas e iremos utilizando todos los recursos como hemos hecho desde el principio de la pandemia".

En ese momento cuando saltaron las alarmas de profesionales sanitarios, sindicatos, grupos políticos de la oposición y ciudadanos, que se confirmaron poco después cuando la presidenta y el vicepresidente regional indicaron en sus respectivas cuentas de Twitter que se vacunará “con todos los medios disponibles, públicos y privados”, puesto que "la prioridad absoluta en estos momentos debe ser vacunar al mayor número de personas en el menor tiempo posible". Para los representantes sindicales el discurso sobre los retrasos en los tiempos de vacunación y, por ende, el recurso a la privatización, tiene una explicación general: “Aquí hay una lucha política”, dice a Madridiario el presidente de la CSIF Madrid y vicepresidente de Sanidad CSIF, Fernando Hontangas.

“La percepción que tenemos desde el sindicato es que se trata de un juego político que desprecia a los profesionales de la salud y a la población en general”, reitera Hontangas asegurando que “es una cuestión de organización y coordinación” que no se ha llevado a cabo. “El conjunto del servicio sanitario madrileño está preparado para llevar a cabo esta labor, más allá de que falten refuerzos de personal en especial en la Atención Primaria, que ha sido desmantelada”, defiende el de CSIF, que lamenta que se trate de “una situación provocada” para otorgar estas actuaciones a entidades privadas. “Sabemos que han desmantelado la Atención Primaria de manera torticera, lo que no quiere decir que tenga que caer en manos privadas”, defiende Hontangas, que hace hincapié en que “la falta de capacidad no es cierta” y que “dejar esta idea encima de la mesa para defender que se lleven los recursos a la privada en este momento es una irresponsabilidad de tamaño mayúsculo”.

Por su parte, Carmen Esbri, portavoz de la Mesa en Defensa de la Sanidad Pública de Madrid Marea Blanca, señala a Madridiario que “la falta de información es perpetua en este y los precedentes gobiernos del Partido Popular”, y critica que se diera “mucho bombo y platillo con el tema del inicio de la vacunación” para, de repente, encontrarnos en la actualidad en un momento de “parada y fonda” sin preaviso. “Cuando se echan cuentas, se ve mucha publicidad al respecto, pero la gestión de la acción de vacunación adolece de todo tipo de problemas”, sostiene.

“Es una situación preocupante porque una vez más se ve que no hay plan, como en otras tantas ocasiones, que se van adaptando las cosas a capricho”, reflexiona Esbrí sobre la falta de información a corto y medio plazo, así como enfatiza que mientras los datos son bajos y no se sabe por qué, desde el Ejecutivo regional “siguen insistiendo al Gobierno central en que tienen que mandar más dosis, aunque no saben qué equipos desplegarán para la administración ni nada”. En este punto, Esbrí también critica que “se piensa que podría hacerse un plan de vacunación que cuente con los profesionales de la Atención Primaria”, pero reitera su inviabilidad por el “sufrimiento constante del colectivo por tener que hacer un trabajo que no les corresponde, como de rastreadores”.

Esbrí señala que “no se han suministrado ni el 10 por ciento de las vacunas que han llegado, por lo que han tenido que hacer un contrato de emergencia con una empresa para guardar los virales”, al tiempo que hace referencia a que “ahora sabemos que hay equipos de personal de Cruz Roja, una entidad privada, llevando a cabo las labores del plan de vacunación”. Según sentencia: “Aseguran que un sistema mixto es lo mejor, pero hay que recordarles que su deber es gestionar el sistema público sanitario, no desviar los fondos de este a otros sitios”.

Esbrí indica que “no es cierto” lo que señala el Ejecutivo de que “los residentes de los centros socio-sanitarios no se encontraban en las instalaciones para que pudiera llevarse a cabo la vacunación o que no estaban listos los permisos de los familiares”, y afea que una vez más “se echa mucha culpa a los ciudadanos, pero en realidad es que hay mucha irresponsabilidad en los políticos” que están gestionando esta pandemia, cuyo “caos permite no atar cabos, que es lo que quieren”.

De la misma forma, para CCOO Sanidad Madrid, es “vergonzoso” que el Gobierno esté “dilapidando el dinero de los fondos Covid-19 que recibe del Estado en pagar a empresas privadas”. Más allá de hacer mención a la vacunación, los de CCOO señalan que se trata de un hecho recurrente en los últimos meses y en la gestión de la pandemia, y mencionan así “la construcción de un hospital innecesario como el Enfermera Isabel Zendal, con un desvío presupuestario que supera los 100 millones de sobrecostes” o la puesta en marcha del “hospital de campaña de Ifema que estuvo abierto poco más de un mes y tuvo una inversión millonaria”, entre otras cuestiones.

Privatización del servicio

Y es que este martes se supo que la Comunidad de Madrid abonará a la entidad Cruz Roja 133.000 euros al mes para que le ayude con la campaña de vacunación de coronavirus, tal y como consta en una orden del 29 de diciembre del consejero de Sanidad. El documento recoge que "el servicio que integra el objeto del contrato se considera de máxima necesidad para afrontar la actual situación de crisis sanitaria producida por la infección del Covid, y el no realizarlo a tiempo representaría un grave peligro para la salud de los ciudadanos derivado del riesgo incrementado de contagio de las personas no vacunadas".

Por ello, la Consejería de Sanidad argumenta que al tratarse "de una emergencia de carácter inaplazable, se ha solicitado un único presupuesto para el servicio de apoyo a la vacunación frente a la Covid-19 a la Organización Cruz Roja Española", un hecho que se asemeja a la adjudicación con carácter de emergencia del contrato de Servicio de logística para el almacenamiento, preparación y distribución de 250.000 dosis de vacuna frente al Covid-19 y suministro de dos equipos de ultracongelación, por un importe de 156.204,47 euros y un plazo de ejecución desde el pasado 26 de diciembre hasta la finalización de la administración de esta primera remesa de vacunas.

En el caso del contrato con Cruz Roja, este asciende 804.098,53 euros, pues se trata de un acuerdo que pacta seis meses de apoyo. El Gobierno regional considera que esta entidad "reúne las condiciones técnicas necesarias para la prestación del servicio con garantías de calidad, incluyendo los medios personales, materiales, y organizativos". Así, el servicio se prestará de lunes a viernes laborables en horario de 9 a 14 horas y de 16 a 21 horas y Cruz Roja dispondrá de una persona que haga de enlace con la Dirección General de Salud Pública y con 12 equipos de vacunación diarios durante la vigencia del contrato. Asimismo, pondrá a disposición 12 coches para estos equipos, material de reanimación, material sanitario general, contenedores de residuos sanitarios así como teléfono móvil y tablet/pórtatil con acceso a Internet (necesario para la recogida de información de la vacunación).

Para Cruz Roja España, su participación en el operativo de vacunación en la Comunidad de Madrid es "un servicio de apoyo a la administración, sin ánimo de lucro, en el que exclusivamente se contempla la cobertura de costes". A través de un hilo de Twitter, la entidad señaló que “nuestra prioridad es dar apoyo a las personas vulnerables", y remarcaron que son "una organización humanitaria, auxiliar de los poderes público" y que actúan "ante cualquier emergencia sanitaria o social que afecte a la población en general, y a las personas más vulnerables en particular".

Por el contrario, los miembros de la oposición madrileña -a excepción del Grupo Parlamentario Vox, liderado por Rocío Monasterio- han cargado contra el Gobierno por esta decisión, por la cual han solicitado la comparecencia del consejero de Sanidad en la Asamblea de Madrid y un Pleno monográfico de la presidenta Ayuso para “rendir cuentas” sobre el proceso de vacunación. El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista y líder de la oposición, Ángel Gabilondo, cuestionó esta semana que la Comunidad tuviera un plan de vacunación "perfectamente preparado" y que cuando hayan llegado las vacunas "no se acabe de ver cuál es ese plan", a lo que el diputado socialista en la Asamblea de Madrid y portavoz de Sanidad, José Manuel Freire, añadió que la vacuna es algo "importante y propio del Gobierno" por lo que no se debería subcontratar a entidades ajenas, "incluida la Cruz Roja".

Asimismo, para CCOO que “con este dinero el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) podría contratar durante seis meses (lo que dura el contrato con Cruz Roja), 28 enfermeras y 28 técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, más del doble de personal que aporta la empresa privada para suministrar las vacunas”. De este modo, los del sindicato critican que el Gobierno regional “riegue de dinero a las empresas privadas mientras abandona todos los eslabones de la Sanidad Pública” y rescinda los contratos de los profesionales contratados para refuerzo Covid.

Además, señalan que en la última reunión con los sindicatos del pasado 1 de diciembre, la Consejería de Sanidad “aseguró que con los contratos de refuerzo Covid se iban a renovar hasta junio, había personal suficiente para cubrir la plantilla del nuevo hospital Zendal, afrontar la campaña de vacunación y mantener el nivel de calidad asistencial tanto en la Atención Primaria como en los hospitales públicos de Madrid”. Sin embargo, “a diez días de comenzar la vacunación, han privatizado el servicio”, afean. La campaña de vacunación, en sus dos primeras semanas, no llega a 4.000 personas de los más de 6 millones y medio de habitantes de la Comunidad de Madrid, indican, y añaden que además en Atención Primaria no se ha “gestionado ningún dispositivo para afrontar esta campaña y se ha optado directamente por privatizarla”.

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