24 de octubre de 2021, 2:55:07
Cultura y ocio


Sara Montiel (cantante y actriz, 1928-2013)

Por Antonio Castro


Sara Montiel ha sido una de las grandes estrellas del mundo del espectáculo en España. Su tumba, en el cementerio de San Justo, le rinde un bello homenaje.

Realizada en mármol blanco, el elemento más destacado es un hermoso bajorrelieve que reproduce el rostro de la artista, envuelto en un gran velo. Para que no haya dudas, debajo se lee: Sara Montiel. En la lápida está grabado el nombre de Elpidia Isabel Abad y Gómez de la Cueva. 8-1-2006 a los 92 años. Sara y Ángeles no te olvidan. La tumba está en uno de los patios más altos de este cementerio por lo que, en el horizonte, los edificios más altos de Madrid actúan como telón de fondo.

María Antonia Abad Fernández (Sara Montiel) nació en Campo de Criptana el 10 de marzo de 1928. Como a su coetánea Lola Flores, es difícil clasificarla en una actividad artística. A lo largo de toda su carrera fue actriz de cine y cantante. Nunca hizo teatro aunque, tras su retirada de la gran pantalla, se centró en los espectáculos musicales en vivo, interpretando generalmente los grandes éxitos de sus películas.

Sara debutó en el cine con solo dieciséis años en la película Te quiero para mí, 1944, aunque aparecía con el nombre de María Alejandra. Su extraordinaria belleza, su impresionante primer plano, le permitieron rodar varias producciones seguidas, aunque su primer papel destacado fue en Locura de amor, 1948. Ese título le sirvió para llamar la atención de los productores mexicanos, que la reclamaron para rodar allí y convertirla en una estrella para el público de habla hispana. Filmó catorce películas, entre ellas Cárcel de mujeres, y llegó a adquirir la nacionalidad mexicana. El desarrollo de su sorprendente carrera -fue una mujer de escasísima formación- pasó por Hollywood, donde llegó en 1954 tras el éxito de Cárcel de mujeres y Piel canela. En la llamada Meca del Cine, comenzó rodando Veracruz junto a estrellas mundiales como Burt Lancaster, Gary Cooper o Charles Bronson. También conoció al director Anthony Mann, que se convertiría en su primer marido.

Aprovechando unas vacaciones regresó a España para rodar a las órdenes de Juan de Orduña una película de bajo presupuesto titulada El último cuplé, 1957. No podía imaginar que aquel trabajo la convertiría en un fenómeno de masas. Por primera vez las canciones de la película fueron grabadas por ella misma, lo que también le facilitó entrar en el mundo de las discográficas. A pesar de los malos augurios, El último cuplé se eternizó en la cartelera madrileña, donde estuvo más de un año sin interrupción. Entre tanto Sara había vuelto a Hollywood para rodar Yuma, 1957, su último trabajo allí. Su cotización subió tanto en su país natal, que ya no se movió de aquí. A su gran éxito seguirían La violetera, 1958, La reina del Chantecler,1962, La dama de Beirut, 1965, Esa mujer, 1969 o Varietés, 1971. El año 1974, tras rodar Cinco almohadas para una noche, se retiró del cine para dedicarse exclusivamente a las presentaciones en directo, de la mano siempre de su tercer marido, el empresario José Tous. Ese mismo año se presentó en el teatro Fuencarral con Saritísima. Después montarían Increíble Sara, 1977, Super Sara Show, 1979, Doña Sara de la Mancha, 1981, Nostalgia, 1985, donde consiguió que reapareciera junto a ella la legendaria Celia Gámez, y Saritizaté, 1990. En estos años también alternó con los escenarios con los estudios de televisión.

Su repertorio incluyó durante más de cincuenta años, las canciones de El último cuplé: Fumando espero, Nena, El relicario, Clavelitos… Nunca pudo desprenderse de ellas porque el público de todas las generaciones se las reclamaba. Y eso que afirmaba haber grabado en toda su carrera setecientos temas. Ya en el siglo XXI grabó unos seis álbumes de canciones nuevas, pero jamás desbancaron al repertorio manido. Su última grabación -y éxito- fue grabada junto a Alaska y Fangoria.

En los últimos años de su vida se convirtió en un personaje habitual de la llamada prensa del corazón y en una triste caricatura de la gran estrella que había sido. Murió en Madrid el 8 de abril de 2013. Afortunadamente el tiempo borra los malos recuerdos y de Sara quedan hoy sus películas y sus grabaciones y el hecho innegable de haber sido la primera española que triunfó rotundamente en Hollywood. En 2008 fue galardonada con la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

Su hermana Elpidia, que está enterrada con ella, era hija de un primer matrimonio de su padre, por eso no coincide el segundo apellido.

Sara Montiel

Cementerio Sacramental de San Justo

Patio del Santísimo Sacramento

Madridiario.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.madridiario.es