1 de octubre de 2020, 22:27:52
Social


La prueba del algodón de la 'nueva normalidad' de los centros educativos

Volver a empezar... otra vez

Por Teresa Aísa Gasca


Dudas, nervios y preocupación. A solo unas horas del comienzo de curso para los alumnos de Infantil y de los primeros cursos de Primaria, algunas familias recibían un correo electrónico informándoles del cambio de grupo de sus hijos para cumpir con la ratio establecida por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid. Con todo el material, ropa y libros marcados ya con su aula natural y sin tiempo (pasadas las 21.00 horas) de preparar a los menores para el cambio al que se enfrentan este martes. Es una consecuencia más de la pandemia del Covid-19 que tantos estragos está causando en el ámbito de la Educación.

El pasado viernes, eran los niños de 0 a 3 años los encargados de inaugurar oficialmente la vuelta al cole para el curso 2020/2021, un regreso “escalonado” a la rutina escolar cuyo fin es ir incorporando paulatinamente a nuevos alumnos a las instalaciones una vez que los ya presentes han asimilado las nuevas medidas de seguridad.

Así, todos los niños menores de 3 años han comenzado ya sus clases, todos a excepción de los alumnos de 3 años del colegio público Miguel de Cervantes de Getafe. Por "motivos organizativos y falta de personal", según ha publicado la web de este centro educativo, estos niños no podrán incorporarse hasta que se pueda garantizar "una incorporación segura de todos los alumnos" aunque aún no pueden informar "de cuándo podrá llevarse a cabo".

Uno de los principales problemas que plantea el nuevo plan educativo es la falta de espacio. Para cumplir con las distancias de seguridad y disminución del número de niños por aula, el Gobierno regional ha tenido que habilitar nuevos lugares en todos los centros educativos. Y es que, atendiendo a la última normativa, del 29 de agosto, se definirán grupos de convivencia valorando el número de alumnos por grupo y las dimensiones de las aulas.

¿Cuánto cuesta la vuelta al cole?

El gasto medio previsto para el curso 2020/2021 no difiere mucho al de 2019, pues los españoles tienen previsto gastar este año 230 euros de media frente a los 226 euros del año pasado, un 2% más, según El Observatorio Cetelem Estacional.

Según el estudio, el 26% de los encuestados manifiesta tener pensado realizar un desembolso menor en la vuelta al cole 2020 en comparación con los encuestados en 2019 (16%). La mayoría (58%) declara tener intención de gastar lo mismo que el año anterior, mientras un 16% ratifica su intención de gastar más este año, lo que implica un descenso de 7 puntos porcentuales con respecto a aquellos que lo expresaron en 2019.

Por otro lado, el estudio revela que el 49% de los consumidores españoles tienen previsto gastar un máximo de 100 euros mientras que aquellos que prevén gastar una cantidad que ronda entre los 100 y 300 euros supone un 28% de españoles. Un 15% prevé realizar un gasto de entre 300 y 500 euros, y un 9% de españoles prevé destinar este año un importe superior a los 500 euros.

Así el grupo de convivencia tendrá un máximo 20 alumnos donde no es necesaria la distancia interpersonal, de forma que no interaccionarán con alumnos de otras aulas ni en actividades, ni en recreos, ni en comedor. Se mantendrá la distancia interpersonal de 1,5 metros con la posible utilización de mamparas entre ellos. En cualquiera de los dos casos, se hará uso obligatorio de las mascarillas a partir de los 6 años.

De esta manera, la Comunidad de Madrid instalará alrededor de 250 módulos prefabricados en las instalaciones docentes que necesiten espacios adicionales y comprará 65.000 mamparas de protección individuales para su instalación en aquellas aulas que precisen medidas adicionales de protección. En el caso de los módulos prefabricados, estos cuentan con ventilación natural, aislamiento térmico y acústico, y la misma vida útil que un aula convencional, cumpliendo con todos los estándares técnicos.

A esto se suma que numerosos Ayuntamientos de la región están ofreciendo espacios municipales como centros culturales o bibliotecas, incluido el Consistorio de Madrid. Precisamente para ello, la Casa Consistorial madrileña ha identificado en los distritos madrileños espacios para ceder a los colegios y a las escuelas infantiles: "Como Ayuntamiento tenemos una colaboración ya que tiene en los centros educativos competencia en mantenimiento y desinfección. Y eso está hablado con la Comunidad de Madrid", indicó el alcalde José Luis Martínez-Almeida.

Asimismo, para equipar a estos nuevos espacios se han adquirido un total de 5.000 pupitres escolares, al tiempo que la Comunidad de Madrid ha destinado cerca de 35 millones de euros para la realización de obras de adaptación, reparación y mejora de los centros de educativos. En este sentido, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, anunció la creación de más de 9.000 nuevas plazas educativas públicas entre este año y 2021 gracias a una inversión de 105 millones de euros para obras e infraestructuras educativas.

La prueba del algodón

En cualquier caso, este martes son los menores de Infantil (de 3 a 6 años), los alumnos de Educación Especial y los de 1º, 2º y 3º de Primaria los pondrán a prueba los planes diseñados contra el Covid-19 en las aulas por las autonomías bajo criterios comunes marcados por las autoridades educativas y sanitarias estatales.

El calendario marcado de retorno a las clases, diseñado por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, marcan además que este miércoles, 9 de septiembre, serán los menores de 3º y 4º de Secundaria y Bachillerato; el 14 para Educación para Adultos; el 17 para 4º, 5º y 6º de Primaria; el 18 para 1º y 2º de la ESO, FP Básica y Grado Medio, y el 28 de septiembre para los grados de FP Superior.

En el caso de los alumnos de primer y segundo ciclo de Infantil, de 0 a 6 años, así como los de Educación Primaria al completo y Especial, forman parte de la educación presencial pero con un número de alumnos reducido y en grupos estables de convivencia a un máximo de 20 o 1,5 metros de distancia de seguridad. En el caso de los niños que acudan a Educación Especial, los padres decidirán, teniendo en cuenta el criterio médico, la asistencia de sus hijos a los centros y en caso de acudir a los colegios, los grupos de convivencia de un máximo de 8 alumnos.

A diferencia de los menores de 0 a 3 años, cuyos padres pueden acompañar a sus hijos con mascarilla y haciendo uso de gel hidroalcohólico a las aulas, todos los niños a partir de 3 años entrarán solos o acompañados por personal del centro en las instalaciones. La entrada al centro ha sido diseñada para que sea escalonada en varios intervalos de tiempo o de manera simultánea pero por accesos diferentes al edificio. Este, además, contará con itinerarios fijos que marquen las diferentes direcciones posibles para hacer los trayectos.

Asimismo, a excepción de los alumnos de Infantil, todos los alumnos deberán llevar mascarilla, mantener las distancia de seguridad y lavarse las manos hasta cinco veces durante la jornada escolar. La primera vez que los alumnos hagan uso del gel hidroalcohólico en los centros educativos será a su llegada al mismo, cuando también se les tomará la temperatura para descartar que tengan fiebre. En el caso de que así fuera, el menor no podrá entrar al centro y, si la subida de temperatura se detecta ya en el interior del colegio o instituto, el alumno será aislado en una sala habilitada para casos sospechosos de Covid, donde permanecerá hasta que un familiar lo recoja.

La nueva realidad de los coles

Los denominados 'grupos burbuja' o grupos de convivencia estable, formato en el que se ha organizado la presencia de los menores en los colegios, son comunes para Infantil y Primaria, y en ningún caso deberán superar los 20 alumnos por grupo. Se trata de una manera de evitar contagios masivos en los centros educativos y de facilitar el control de los contactos y las cuarentenas selectivas.

Sin embargo, en el caso de la Comunidad de Madrid los colegios podrán juntar alumnos de varios cursos en Infantil y Primaria para la formación de grupos de convivencia estables. En concreto, se prevé que "un mismo grupo de convivencia estable pueda incluir alumnos de los diferentes niveles del segundo ciclo de Educación Infantil y que, en el caso de Educación Primaria, pueda incluir alumnos pertenecientes a dos niveles consecutivos de dicha etapa en cualquiera de sus posibles combinaciones", dicta una circular de la Dirección General de Educación Infantil y Primaria.

Por otro lado, y sumado a la búsqueda de espacios alternativos, se llevará a cabo una flexibilización de horarios y de asignaturas para reducir la exposición de los alumnos en los centros, y entre las medidas de flexibilización se podrá contemplar el agrupamiento de la misma asignatura en varios periodos seguidos y la jornada escolar continuada si el centro educativo lo considera necesario. La misma circular establece que los centros recibirán una dotación económica extraordinaria para la adquisición del material necesario para la correcta aplicación de las medidas higiénico-sanitarias.

Para los alumnos de 3º, 4º de la ESO, Bachillerato, FP y Educación para Adultos, la educación será semipresencial, pero se deberá garantizar la asistencia al centro de los alumnos entre un tercio y la mitad del horario semanal: los estudiantes podrán acudir días alternos a clase o establecer franjas horarias de cuatro horas cada día. Así lo ha establecido la Comunidad de Madrid en su protocolo para la vuelta al colegio, en el cual se establece que estos alumnos no formarán parte de los grupos 'burbuja'. En cualquier caso, estos menores deben mantener la distancia interpersonal de 1,5 metros con sus compañeros y el uso de mascarillas.

Las autoridades sanitarias y educativas han impuesto, en cualquiera que sea el centro o clase, la ventilación obligatoria de las aulas varias veces al día y, a ser posible, el mantenimiento de las puertas y ventanas abiertas durante las lecciones. Además, se recomienda lavar el uniforme a diario, llevar la mascarilla del día y una de repuesto, un cordón para sujetarla y sustituir los vasos de plástico para el agua por botella con el nombre de los alumnos. Tal y como establecen los protocolos, no se podrá compartir el material escolar, por lo que para los más pequeños, los padres deberán marcar cada lápiz, pintura o goma con el nombre del alumno.

Patios, comedores y transporte

Tal y como indicó el ministro de Sanidad, se recomienda que los menores vayan al colegio o instituto a pie o en bicicleta, pues además de fomentar el ejercicio físico y el cuidado al medio ambiente, son formas de movilidad que aseguran el mantenimiento de la distancia interpersonal entre los menores.

Sin embargo, en caso de que sea necesario el uso de transporte escolar, el uso de la mascarilla es obligatorio dentro de dicho vehículo desde los 6 años -y recomendable desde los 3 años-, así como se les tomará la temperatura antes de subir y ocuparán todo el año la misma plaza. Además, la Comunidad de Madrid se ha comprometido a reforzar dicho transporte escolar con el fin de que puedan mantener las distancias de seguridad. Los vehículos deberán ser ventilados y desinfectados después de cada uso y se incrementará la flota.

En cuanto a los patios y al comedor, se hará uso de estos espacios por turnos y en algunos centros el lugar destinado al recreo ha sido parcelado, aunque muchos centros educativos aún no tienen la fórmula diseñada. En cualquier caso, lo que sí es seguro es que está prohibido llevar juguetes o balones a la mayoría de estos centros y que los docentes y personal educativo deberán estar pendientes de que los menores no violen las distancias de seguridad entre unos y otros, a pesar de estar al aire libre.

Un caso positivo

La pandemia ha creado en los centros educativos de toda España una nueva figura, la del coordinador Covid, una persona encargada de coordinar las acciones relacionadas con el coronavirus y gestionar las actuaciones que se han de llevar a cabo con la unidad de salud pública de su zona. Si bien la función puede ser adoptada por un docente o la dirección del centro, sindicatos y padres solicitan que esta figura sea asumida por un profesional sanitario, como un enfermero o enfermera.

En caso de sospechas de un positivo, el menor será aislado en la sala habilitada para ello, según la reglamentación, donde permanecerá acompañado de un adulto hasta que sea recogido por un familiar, momento hasta el cual llevará mascarilla. Tanto el menor como el coordinador Covid del centro deberán informar sobre la sospecha a las autoridades sanitarias competentes para cumplir con los protocolos de detección y rastreo de casos.

En caso de que se confirme el positivo, y de ser el menor miembro de un grupo 'burbuja', todos los alumnos de dicho conjunto serán considerados contactos estrechos y, por ende, deberán cumplir un aislamiento de 14 días en sus domicilios. En el caso de que no sean parte de un grupo estanco, las autoridades de rastreo determinarán quiénes son los contactos estrechos que deben guardar cuarentena. Tal y como explicaron los ministros de Sanidad y Educación, un centro será cerrado únicamente si Salud Pública concluye que hay “una transmisión no controlada en el centro educativo con un número elevado de casos” en grupos distintos.

Huelgas y nuevos docentes

El consejero de Educación, Enrique Ossorio, anunciaba durante la presentación del plan regional que la Comunidad ha invertido 370 millones de euros para la vuelta al colegio y un aumento en la contratación prevista para este curso: si en el mes de julio la Comunidad de Madrid tenía previsto contratar a 1.700 nuevos profesores, posteriormente se planteó que en caso de tener que aplicar el 'Escenario II' se ampliara a 8.500 el número de docentes. Sin embargo, debido a los cambios que se han hecho en esa primera versión del escenario que va a aplicarse, la Comunidad decidió incrementar esa cifra en 2.000 docentes más, sumando casi 11.000.

Además, entre las medidas de seguridad establecidas por la Comunidad de Madrid se encuentra la realización de pruebas de test de anticuerpos a todos los docentes y personal de apoyo de la educación pública y concertada al inicio del curso escolar, así como estudios serológico para 13.000 estudiantes y 1.500 profesores en tres momentos temporales diferentes (septiembre y diciembre de 2020 y marzo de 2021). Por último, la Adminsitración madrileña ha notificado la financiación de pruebas PCR a los alumnos y profesores de los centros de Educación Especial, tanto al inicio del curso como a lo largo de este, de forma periódica.

Sin embargo, el día 2 de septiembre, cuando se llevaba a cabo la primera jornada de pruebas serológicas a los docentes, se generó una situación de "masificación" y "colas" que obligó a suspender dichas pruebas. Según denunciaba la secretaria general de la Federación de Enseñanza de CCOO, Isabel Galvín, la convocatorio se realizó de un día para otro, ya que los centros recibieron el día de antes la comunicación, lo que hizo que se enviaran comunicaciones personales a correos de educamadrid en torno a las 4.00 horas de la mañana.

Galvín censuraba que para la realización de las pruebas los docentes debieran firmar un documento con el que ceden sus datos a la citada empresa, y se ha preguntado si la Consejería "va a ser capaz de velar por la privacidad de los resultados" de las mismas. "¿No sería más seguro y más barato que las pruebas las realizara la Sanidad Pública?", planteaba. Asimismo, criticaba un "fallo de seguridad al filtrarse un listado con los datos laborales y personales de más de 16.000 empleados públicos", motivo que llevó a la secretaria general a presentar una demanda ante la Agencia Española de Protección de Datos.

En la misma línea, el pasado fin de semana el consejero de Educación y Juventudcifraba de "entre 2.000 y 2.500" los docentes que tienen que someterse a una PCR tras dar positivo en alguno de los más de 66.000 test serológicos programados por la Comunidad antes del regreso a aulas. Si finalmente dieran positivo en coronavirus serían sustituidos por interinos, adicionales a los 10.610 profesores que la Comunidad tiene previsto contratar.

Por otra parte, Osorrio indicaba este lunes que "hoy se llamará a los profesores que están en las bolsas" para que mañana se incorporen a los centros. Según explicaba Ossorio en una entrevista en TVE, "en los días anteriores se han ido analizando las peticiones que han hecho los distintos centros, se ha grabado esa información el viernes y el sábado y hoy cuando esté ya totalmente grabada se llamará a los profesores que están en las bolsas".

Por ello, entre otras cuestiones, este lunes los sindicatos UGT, CGT y STEM registraban la convocatoria de huelga en la educación para los días 22 y 23 de septiembre. Desde CCOO, Galvín trasladaba que las medidas del plan anunciado por la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, "no se han concretado". "Tienen previsto contratar a una parte (del profesorado adicional) hasta diciembre, algo inadmisible, y no han llegado los 150 profesionales de enfermería prometidos, que ya se quedan cortos. También falta el material de protección o los barracones, entre otras medidas prometidas y no cumplidas", señalaba.

En un principio, estos paros estaban previstos para el 4 de septiembre en las escuelas infantiles, el 8 en Educación Infantil y Primaria y centros de Educación Especial; el 9 en Institutos de Educación Secundaria y Formación Profesional; y el 10 de forma conjunta en todos los niveles y enseñanzas de la Educación Pública.El retraso en la convocatoria de huelga se produjo, en boca de los sindicatos, como "voto de confianza" a la Comunidad de Madrid tras presentar esta su plan estratégico para la 'vuelta al cole', que recoge varias de sus peticiones.

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